Los colores y la luz vuelven a apoderarse de buena parte de la ciudad con el advenimiento de las fiestas navideñas. Un despliegue superficial que rebosa el paisaje y nos infunde nuevas esperanzas. un Esfuerzo institucional —y personal— que siempre se agradece, en aras de la batalla heroica por la felicidad

Conviene no ponerse esotérico o especulativo cuando se habla de asesinatos, porque esos acontecimientos siempre le duelen a alguien. Pero como hoy andamos en la víspera de otro aniversario del magnicidio de Jhon F. Kennedy, presidente gringo, el ejercicio puede valer la pena y, de paso, liberarle a uno algunos miligramos de rabia histórica