POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN FORASTERO LPA

ÉPALE331-BOLEROSDe los boleros nacidos de poemas este no lo es, sino que, en principio, es un vals peruano con versos del soneto “Último ruego” (1903) de Federico Barreto, y fue su compatriota Rafael Otero López quien le dio ritmo. Sin embargo, hay cronistas que atribuyen parte de los versos al colombiano Guillermo Valencia.

Por eso, y por otros aderezos, podemos decir que esta pieza es de las más polémicas que se han encontrado. Según los cronistas, “El odio” sería la versión inicial: un pasillo ecuatoriano de autor desconocido y musicalizada en Ecuador hacia 1908. Lo que deja muy mal parado a Rafael Otero, por haber nacido en julio de 1921 y haberla registrado a su nombre en 1965, a pesar de estar musicalizada en Perú desde los años 30, según diversas investigaciones. Lo que abre la otra duda acerca de si el vals ¿es peruano, ecuatoriano o colombiano? y, más allá, si ¿es vals o pasillo?

Como para echarle leña al fuego, el tema se habría compuesto en 1946, y con esa fecha se aviva la enredada querella intelectual, solo para investigadores acuciosos que no es el caso de estas breves líneas. Pero, para no quedarnos atrás y contribuir a la madre de todas las polémicas, debo decir que, más allá de Julio Jaramillo, la versión más emblemática, tal vez, es la de Olimpo Cárdenas, Oscar Agudelo y Alci Acosta, en trío casual; o la de Los Panchos, en trío sostenido; o la arrabalera de José Feliciano; y hasta la moderna de Enrique Bunbury en su curioso disco Licenciado Cantinas. Para mí, la mejor versión es la de nuestra querida Hindú Anderi, que no la pela cada vez que la invito a mi programa de radio. Jajajá.

Ódiame, junto a “Te odio y te quiero”, es de los cantos más rudos al desamor. Por eso me parece gracioso un comentarista de Youtube que hace contemporáneo este clamor: Bloquéame por piedad yo te lo pido, bloquéame sin medida ni clemencia. Pero ten presente que, de acuerdo a la experiencia, tan solo se bloquea lo querido. Jajajá.

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