POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN FORASTERO LPA

ÉPALE332-BOLEROSAunque me cueste la vida es un bolero de Luis Kalaff compositor dominicano de origen libanés que popularizaría el cantante, también dominicano, Alberto Beltrán, quien el 16 de agosto de 1951 la grabó con la Sonora Matancera en un disco de 78 rpm y, tres meses después, el 16 de noviembre, grabaría “El Negrito del Batey” de Medardo Guzmán, que le daría el sobrenombre por el que se le reconocería mundialmente. El día que repartieron los boleros con esperanzas de amor, ese día entregaron “Aunque me cueste la vida” porque yo… Sigo buscando tu amor. / Te sigo amando, / voy preguntando / dónde poderte encontrar. / Aunque vayas donde vayas, / al fin del mundo me iré / para entregarte mi cariñito / porque nací para ti.

De verdad que Kalaff se bajó con todo para poetizar ese hermosísimo romance, que resumiría así: Es mi amor tan sincero mi vida, / ya tú ves la promesa que te hago. / Qué me importe llorar, / qué me importa sufrir / si es que un día me dices que sí… Esa bonita esperanza de: Sigo buscando tu amor. / Te sigo amando, / voy preguntando / dónde poderte encontrar.

Sin embargo, la linda historia no terminó allí. El 18 de enero de 1955, de nuevo con la Sonora Matancera, el Negrito del Batey grabó, junto a Celia Cruz, el tema “Contestación a Aunque me cueste la vida”, de la misma pluma de Kalaff. La respuesta muy coño de madre, por cierto diría: Dices que pierdes la vida / si tú no encuentras mi amor. / Ya no me busques, no me haces falta / porque muy feliz yo soy. / No vayas al fin del mundo, / no tienes por qué sufrir. / Nada me debes, nada te debo, / todo ha llegado a su fin.

No tenemos  reportes de las motivaciones de Kalaff para escribir este bolero tan matador, pero sí podríamos presumir que fue un despecho de utilería al escribir la respuesta que, magistralmente, interpretó Celia.Lo que sí sabemos es que es otro récipe bolereado para quienes hemos llevado tanto coñazo en estas lides del amor. Jajajá.

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