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UNA REUNIÓN EN TORNO A LOS LIBROS QUE YA ES TRADICIONAL EN CARACAS,  SE CELEBRÓ SIN CONTRATIEMPOS. EL CARAQUEÑO, DE A PIE, INTELECTUALES, Y FUNCIONARIOS, INCLUSO ALGUNOS VISITANTES DE OTROS PAÍSES,  COMPROBARON QUE EN CARACAS, A PESAR DE LA CRISIS Y LAS DIFICULTADES  DE MOVILIZACIÓN, HAY UN MOVIMIENTO CULTURAL DE CREADORES BUSCANDO  EL CONOCIMIENTO EN LOS LIBROS Y EN LAS MIRADAS DE LA GENTE

POR ARGIMIRO SERNA / FOTOGRAFÍAS ENRIQUE HERNÁNDEZ

Algunas vez el conocimiento se manifestó como un orden divino que no podemos evitar, el dictamen de algún dios; un patrón que la ciencia estudia estos días, o simplemente el destino escrito en algún idioma que ya nadie habla pero que, por sospecharlo acaso, siga incidiendo en nuestra memoria. Incluso, algunas personas asumen la Bilblia, entre otros libros ancestrales, de esa manera. Pero, en las estepas de la selva altamente compleja que somos como sociedad, cuando uno se pone a hacer lecturas de diversos libros puede hilar tan lejos que, gracias a la metáfora, se transforman en otra realidad. Cuando descubrimos que ciertos rigores materiales son indispensables, la revolución toma forma para muchos desamparados; pero, en principio, con la metáfora se rompen los dioses, los destinos, los hilos demasiado largos y los patrones.

A pesar de la crisis la gente aprovechó para comprar algunos libros que se conseguían más baratos

Pese a la crisis la gente aprovechó para comprar algunos libros que se conseguían más baratos

Desde los tiempos recurrentes del Suena Caracas, cuando se intentó movilizar a la población en torno al espectáculo público o, más bien, se asumió que distraer a la población podía tener un valor político-táctico acerca del cual las opiniones varían mucho, hasta estos tiempos donde entre las internacionales, otras locales y la feria nacional del libro van sirviendo como espacios para una reunión pública en función de temas diversos, técnicos y metodológicos, con visos de una sistematización, hay un cambio desapercibido, que parece estructural. Resulta providencial, revelador, nouménico y arrechísimo que hayan “conciertos” que expresen el significado de esa palabra (“concierto”) en todo su esplendor y sin necesidad de grandes amplificadores ni gritos eufóricos. Resulta que la feria del libro se ha convertido en un espacio de encuentro recurrente para hacer lecturas diversas de diversos temas, con intervención de muchos actores creadores y críticos, de manera que se conjura el conocimiento como resultado de varias experiencias. Ahí nos encontramos hirsutos ermitaños, intelectuales de izquierda tradicional, transeúntes con sentimientos silvestres, exploradores con un impulso secreto, revolucionarios buscando información para tener marcos teóricos, diferentes pensadores de corrientes específicas; algunos buscando respuestas a cuestiones, otros buscando cuestiones para actualizar respuestas, buscando en la experiencia del otro el conocimiento. Según mi experiencia, cuando hay discusiones, exposiciones, presentaciones de libros, debates, recitales de poesía, grupos de música alternativa (como las cuatro instrumentistas de cuerda acompañadas de un percusionista que pudimos oír en El Cuchitril), por ahí anda el conocimiento.

La gente, sus intelectuales y la dirigencia reunidos alimentan una esperanza

La gente, sus intelectuales y la dirigencia reunidos alimentan una esperanza

Con un preámbulo así, el placer de la percepción se hincha de altas expectativas y se perfila hacia una noche catártica con La Ruta Nocturna, no tan descollante como en tiempos de bonanza, pero suficiente para que los que superan con longura (no es un error, se escribe así, es una palabra nueva) las barreras de la noche puedan descargar. Excelentes grupos de salsa, uno de tambor llegó como a las 10 de la noche. El conocido recorrido rumbero del centro de Caracas estuvo de altura. Por mi parte, a las 12 pm yo ya caminaba rumbo a la casa conversando con estatuas y postes. Así queda uno después del encuentro con tanto poeta y su proverbial ritual creativo. Tenía la esperanza de que algún ánima me dotara algún dato de la lotería. De eso nada, pero una de ellas si me sugirió que el secreto de la metáfora estaba en la forma de hacer lecturas. Yo entendí que, basado en un libro de etimología que vendían en uno de los estantes, la palabra “gente” es de la familia de “gen-netica” o de “ori-gen”, que impulsa siempre el gen que “gen-era” la “gen-te”; y que esa gente, que confronta a otra gente con datos universales de academia, puede producir un verdadero “concierto”: el concierto de la gente.

La plana mayor de nuestro periódico compartió con sus lectores

La plana mayor de nuestro periódico compartió con sus lectores

Participé en reuniones donde cuestionamos la estética revolucionaria, los conceptos contradictorios, el modelo de educación y la calidad del cocuy. Alguien mencionó a Ludovico Silva, su polémica con el viejo Briceño Guerrero y la falta de difusión mediática para la profunda discusión filosófica que se ve en las calles y en las redes.

En el salón llamado Aquiles Nazoa, ubicado dentro del Palacio Municipal, pude ver una conferencia de Hernesto Wong sobre lingüística basada en la superestrcutura del discurso de los grandes líderes. Cosa para entendidos, cuya numerosa convocatoria me sorprendió por tratarse de un tema tan denso. En la sala Simón Bolívar, instalada en la plaza San Jacinto, escuché recitales de poetas como José Javier Sánchez y su característico estilo de acercarse tanto a las hojas que pareciera estar palpando escritura Braile con la pestañas. Entre sus frecuentes resúmenes extáticos (ojo, extáticos, de éxtasis), eclécticos, mundanos, urbanos y bukowskianos, y mientras alternaba ofrendas, terminé viajando entre poetas, escritores, conferencias, temas, géneros, tonos de voz, horas del día y, como ya dije, por si acaso, algunos postes y algunas estatuas.

Como es costumbre en estas ferias, algunos adelantaron lecturas antes de comprar

Como es costumbre en estas ferias, algunos adelantaron lecturas antes de comprar

El lugar con más colorido y más divertido: el Pabellón Infantil

El lugar con más colorido y más divertido: el Pabellón Infantil

A pesar de mi bajo nivel de resistencia hepática, entre tantas exposiciones importantes puedo recordar el tema actual del fake news. Resulta que esconden falsas premisas embrionarias de un desahucio con el cual podríamos conformarnos, porque no son comprobables. Ese conformismo fue bien aplicado en Brasil para que llegara un energúmeno a la presidencia. Elida Polanco, Armando Carías y Mercedes Chacín revisaban y validaban al panfleto como respuesta al fake news. Armando Carías recordaba que siempre fue acusado de panfletario en el teatro infantil, ese que yo recuerdo porque me crié viendo obras de teatro de El Chichón, hasta estuve a punto de participar en una de ellas. Estuve a punto de intervenor para decir que la publicidad es, técnicamente, un panfleto con una carga semiótica de diversos valores y un mensaje proselitista hacia el automercado. La reunión ya se había convertido en debate que apuntaba hacia una suerte de tesis colectiva no registrada, que recuerdo en medio de la bruma. La invasión mediática aumenta en las redes los neopanfletos que llaman memes, los mismos tienen efecto múltiple: distraen, confunden, infunde y asustan, con lo cual crean escepticismo por exceso. Recordé la ya conocida contraiformación cuando decían que los comunistas comían niños, la marihuana daba cáncer o los negros tenían escamas y bailaban por imitación (para negarle hasta la facultad rítmica); hasta el momento no se ha inventado nada que no sea la facilidad del recurso.

Otra reunión, de especial mención, fue esa en la que pude escuchar sobre las facetas de escritor y poeta de Edmundo Aray, quien fuera miembro del movimiento El Techo de la Ballena. Historias, de la voz del mismo Juan Calzadilla, sobre la valentía y entrega con que Edmundo se había dedicado al arte concentraron mi atención durante la tarde. William Osuna hacía mención de otras anécdotas del cineasta recientemente desaparecido, cuando continué mi viaje por las reflexiones engendradas por más gente en su concierto.

Desde Caracas, Luis Britto homenajeó a La Habana por medio siglo de resistencia

Desde Caracas, Luis Britto homenajeó a La Habana por medio siglo de resistencia

Entendí que es posible un cambio realmente estructural si se mantienen esos espacios orientados y se asumen como germen de algo innato. Creo que tenemos más de un fuerte en medio de debilidades puntuales. Paradójicamente, bajo el asedio internacional y la diáspora de venezolanos están sentadas las bases para producir un cambio estructural con la celebración cotidiana de libros y debates, más que en el símbolo estupefacto y dócil de la cultura decadente, que se mantiene a flote por dominante. El problema es la debilidad de asumir una identidad revolucionaria en el orden moderno habitual, según el cual nuestras mejores facultades son defectos. La disciplina occidental avasallante siempre nos dejará en ridículo ante nuestra capacidad creativa abundante, sesgada, de antemano, por la sagrada escritura de Castilla.

Radio Ciudad CCS, entre muhos otros, entrevistó al cineasta Roque Zambrano

Radio Ciudad CCS, entre muhos otros, entrevistó al cineasta Roque Zambrano

Así llegué, felizmente, a la controversia que busca liberarse de patrones, dioses, dictámenes, presupuestos, orden divino o destino mesurado para iniciar un camino libre, pero como herramienta para no buscar un nuevo “patrón”. Una discusión pública, permanente, orientada con un método hacia otra forma de contar la historia, donde al dar lo mejor de nosotros para hacer aquello que nos gusta más seamos perdonados por lo que más nos cuesta. Un país de poetas, pensadores, escritores, campesinos, activistas de formas de cultivo; un conocimiento hace juego con esta colorida retahila. En el mundo de las palabras y los libros se tejen narraciones, análisis y conjuros como tramas de ese complejo rizoma que es una nueva cultura, donde los contenidos y espacios propicios para la expresión oral en torno al libro están siendo propiciados.

En La Feria bautizaron Aló Presidente y otras llamadas, de Asalia Venegas y Earle Herrera

En La Feria bautizaron Aló Presidente y otras llamadas, de Asalia Venegas y Earle Herrera

Queda de nuestras parte asistir y convertirlos en un aula asamblearia que arroje conclusiones edícticas basadas en nuestra experiencia.

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