Al coronavirus tampoco le importa si eres pelotero

El acto de irresponsabilidad y codicia de una academia de béisbol multiplicó el COVID-19 en Margarita y lo exportó al municipio Acevedo del estado Miranda, donde un prospecto de las Grandes Ligas y sus familiares agarraron millones y repartieron contagio

Por Marlon Zambrano @marlonzambrano / Fotografías Archivo

Jhoswar García de prospecto al ojo de un huracán de críticas.

Que te llamen «el dron» en el béisbol profesional, para no serlo, es una falta de compromiso. Si te dicen «el caballo» tienes que correr mucho; «el zurdo» se debe olvidar para siempre de su diestra; «la máquina» debe rendir como un autómata, y así.

Quizás eso pensó el joven prospecto de los Filis de Filadelfia, Jhoswar García, el pelotero de 18 años que el pasado mes de marzo llegó a un acuerdo por 2,5 millones de dólares con esa organización deportiva, cuando estampó su precoz rúbrica sobre el espacio en blanco del contrato para las Grandes Ligas que le ofrecía un blindaje universal, aparentemente, contra los males mundanos.

Fue firmar el acuerdo, recibir la camiseta con el número 13 y su apodo «el dron», y sin saber, además de joven promesa, convertirse en un potencial agente emisor del coronavirus.

El amarre de su destino, asociado al sueño de cualquier muchacho de nuestros pueblos de hacerse rico gracias a sus habilidades deportivas, lo llevó a distenderse en la disciplina y perderse en esa vorágine de contar los pollitos antes de nacer, viviendo la vida loca de rumba en rumba, que empezó en Margarita y terminó en Caucagua, según las malas lenguas.

El caso de la “Academia de beisbol de Nueva Esparta” dio que hablar en la Comisión Presidencial.

El Gobierno advirtió que ese nicho de ilusión llevado al paroxismo, la Roberto Vahlis Academy, con sede en el bucólico pueblito de pescadores y agricultores Pedro González, municipio Gómez del estado Nueva Esparta, se transformó en pocas horas en un ventilador infeccioso que no solo lleva ya más de cincuenta contagiados, sino que exportó sus transmisores hasta las profundidades del municipio más grande del estado Miranda, Acevedo, a donde regresó la familia del muchacho a ofrecer una fiesta en Marizapa, después de acabar los trapos en la isla donde empezó el bonche justo arrancando la cuarentena nacional.

Fue firmar el acuerdo, recibir la camiseta con el número 13 y su apodo «el dron», y sin saber, además de joven promesa, convertirse en un potencial agente emisor del coronavirus

Billetes verdes en medio del diamante

El susto debió ser gigante, cuando en medio del traqueteo del ratón, el 15 de abril pasado, las 63 personas que convivían en el recinto deportivo resacoso de Margarita, entre ellos 35 deportistas, recibieron la visita del equipo médico que anda por pueblos y ciudades haciendo razzia sanitaria y descartando focos de contagio para mantener plana la curva que nos muestra ante el mundo como uno de los países más efectivos en la prevención y tratamiento de la pandemia.

La academia y sus asociados, desde entonces, han ido agregando oleadas de casos positivos desde que tres agentes deportivos trasladaron el mal asintomático de República Dominicana a la isla.

Aviso de cuarentena en un sector del municipio Gómez, en el estado Nueva Esparta.

Tierra ardiente, del tambor y del COVID-19

En Caucagua, la capital de Acevedo, se come el mejor chicharrón de cochino de todos esos barloventos. Probablemente las mujeres más bellas del universo nacen ahí como portentos de ébano, tiernas y despiadadas en el arte del amor, y cualquiera allí es un artista de la música y el baile en medio de infinitos paisajes agrícolas minados de plataneras y cacaoteras de efecto balsámico.

Pero no todo es romántico en la tierra del tambor: desde hace varios años el experimento de los territorios de paz abrió una brecha inmanejable que aprovechó la delincuencia organizada (y la realenga) para posicionarse cómodamente, a despecho de los conuqueros y productores, turistas y paseantes que han clausurado definitivamente sus visitas a los pueblos más intrincados de ese extenso territorio que colinda al norte con La Guaira y al sur con Guárico, desde Marizapa hasta Aragüita, pasando por Tapipa hasta Merecure.

Es difícil imaginarse a sus habitantes encerrados en casa, bajo un calor agobiante y una humedad que le agrega grados a la sensación térmica, mientras prospera el confinamiento al 100% que se ordenó por 14 días luego de que se supo del regreso en autobús de los familiares de Jhoswar, a pesar de la cuarentena, el estado de alarma decretado por el presidente Maduro y las dificultades para acceder a combustible. ¿Cómo llegaron? Es una pregunta incómoda.

Otras versiones afirman que el pelotero no regresó en ese viaje sino que permanece en Margarita a resguardo de los de los Filis, mientras en toda la geografía de Acevedo se realizan pruebas rápidas para detectar COVID-19, sobre todo entre las parroquias Caucagua y Marizapa, donde de 300 exámenes solo 1 había dado positivo.

Centro de salud centinela de Barlovento.

Muchos sospechosos

El alcalde local y líder del PSUV del municipio, Juan Aponte, pidió no especular en cuanto a estadísticas sin esperar resultados que demuestren casos positivos o negativos, menos improvisando vocerías que no sean las de la Comisión Presidencial.

El personal sanitario tiene más trabajo en estos días.

Por razones comprensibles, el tema de los contagiados de Acevedo ha generado un maremoto de rumores que ha extendido la pandemia (con el boca a boca) hasta los confines del mar Caribe y las profundidades del llano venezolano, por esa propensión tan nuestra a la inspiración fácil de la palabra, que nos ha hecho fructíferos poetas y fabuladores que en esas tierra encuentra a auténticos maestros como el infaltable Juan Pablo Sojo.

Recordó Aponte que solo en casos excepcionales, la gente puede salir a la calle con tapaboca y guante y manteniendo la distancia social recomendada, pero prácticamente nadie puede ingresar o salir del municipio mientras sigan los análisis de despistaje que en un primer momento se hicieron sobre 28 personas (la delegación que había regresado de Margarita), resultando de ellas 13 positivos a la prueba rápida (PDR), pero solo a uno se le había confirmado el contagio por la prueba molecular (PCR), y permanece recluido en el hospital de Higuerote.

El alcalde local y líder del PSUV del municipio, juan aponte, pidió no especular en cuanto a estadísticas sin esperar los resultados oficiales

Se habilitó la escuela técnica agroturística Cimarrón Miguel Gerónimo Guacamaya para ser usada en caso de que se necesite confinar por 14 días a algunos pacientes, mientras continúan las evaluaciones moleculares sobre quienes estuvieron en contacto con los llegados de Margarita.

Él mismo, Aponte, preocupado por los señalamientos de algunos vecinos que dicen haberlo visto estrechar su mano a un sospechoso de contagio, se ha hecho la prueba dos veces, siendo negativo en ambas ocasiones.

Mientras, frente a la inflación galopante, la escasez de gasolina y las dificultades de distribución de alimentos y movilidad de personas, se han activado con gran fuerza los comandos Clap para garantizar distintos combos, incluyendo el imprescindible avituallamiento de proteínas, tan necesarias para dotar de poderes especiales a esos portentos de acero broncíneo que terminan siendo grandes peloteros en las Grandes Ligas de Estados Unidos y del mundo, pero sin coronavirus.

Con gran fuerza los comandos CLAP para garantizar distintos combos

ÉPALE 369