ÉPALE260-ENTREVISTA

SUS FRENTES DE BATALLA SON VARIOS Y DIVERSOS. DESDE LA MÚSICA HASTA LA ANIMACIÓN DIGITAL, EMPUÑA SUS INSTRUMENTOS COMO QUIEN REGRESA DEL LADO OSCURO 

POR ANDER DE TEJADA • @EPALECCS ⁄ FOTOGRAFÍAS JESÚS CASTILLO

Aldo Polo Vargas, conocido como Il Avanti, tiene un nombre que de por sí, por lo menos en estas latitudes, te hace pensar en un sujeto interesante. Este Aldo no es la excepción, ya que sus cualidades multifacéticas las han hecho aquellos que no se quedan tranquilos, que no se detienen, que siempre andan buscándole algo más a la vida.

Es diseñador gráfico, programador, tiene alguna formación en antropología y, además, es cantautor. Por esto último es que lo conocíamos en Épale CCS.

Por eso mismo, lo dejamos para después.

IL AVANTI PRETENDE REGALARNOS LA FORMACIÓN HISTÓRICA Y SU NARRATIVA A TRAVÉS DE UNA PLATAFORMA QUE SUELE ASOCIARSE CON LA DECADENCIA

Una de sus múltiples facetas: la de cantautor

Una de sus múltiples facetas: la de cantautor

Es fundador de una empresa que se llama Triskal Media, compuesta por tres individuos que, en contra de las adversidades, llevan un trabajo avanzado en el desarrollo de un juego en tercera persona, del tipo de estrategia o de rol, sobre la vida de los próceres de Venezuela. Juego que, según Aldo, puede equipararse con los de la industria internacional. Lo más necesario es el apoyo y el financiamiento, ya que un proyecto para desarrollar una industria competente requiere un arduo esfuerzo. Aldo explica, a su vez, que los encargados de dicho espaldarazo no entienden la naturaleza y la utilidad educativa de una iniciativa como esta y que, por ende, prefieren gastar el dinero en otras cosas que darían los resultados formativos que esta pudiera dar.

—HÁBLANOS SOBRE EL VIDEOJUEGO

—Consta de varios personajes. Lo importante es que tú eres, en el juego, ese personaje histórico, visto desde sus vivencias más personales. No es desde la historiografía oficial sino desde sus detalles personales y cómo ellos entendían sus contextos históricos, políticos y culturales. En cuanto a la Historia lo que queremos es llevar al usuario a entenderla, viviéndola él. No queremos contarle qué pasó. Si él no descubre qué pasó, si no se encauza en el carril histórico no va a avanzar en el juego. Te voy a poner un ejemplo: el primer intento de desembarco de Miranda fue en Ocumare de la Costa. Él venía con dos goletas y un bergantín. Lo estaban esperando dos buques de guerra españoles. Cualquier gamer o jugador promedio, aunque tenga dos barcos más pequeños, sabe que puede enfrentarlos. Lo que pasó en la Historia fue que los españoles capturaron a las dos goletas y ahorcaron a la tripulación en Puerto Cabello. Miranda pudo escapar de vaina. Si el jugador no toma la decisión de escapar no avanza en el juego. Entonces, ahí nadie le está contando qué pasó. Así con todo lo demás: desde las relaciones diplomáticas hasta las personales.

El juego está pensado para que corra en cualquier dispositivo, desde una PC, pasando por una Mac, hasta llegar a consolas como PlayStation. La intención, para retribuirle al país, es hacer llegar el juego gratis a los venezolanos. Sus ganas de producir videojuegos vienen dadas, como en todo lo relativo a la creación, por su propia afición pero agregándole, a su vez, otros elementos de sus gustos personales. Por eso la Historia es el motor de la narrativa, por eso la identidad venezolana es el marco del asunto.

—¿CUÁL ES TU POSICIÓN FRENTE A LA CONTROVERSIA EN TORNO A LOS JUEGOS BÉLICOS Y SU PROHIBICIÓN?

—Acá entienden todo como algo blanco o negro. Hubo un videojuego que se llamó Mercenarios 2 el cual, de paso, financió o apoyó Bono, el de U2. Fue algo terrible porque levantaron el casco de Caracas en 3D, los chavistas éramos todos brutos, había que bombardear el Guri. El mensaje era terrible. Nos ponían como idiotas. Entonces acá se tomó la cuestión al extremo, hasta decir que todos los videojuegos bélicos eran malos. Ante lo cual digo: “¿Ustedes creen que Bolívar expulsó a los españoles de acá con besitos?’’. No, fue a punta de coñazos. Si se va a hacer un videojuego para recrear la Historia de Venezuela, ¿cómo no lo hago bélico? La Historia está llena de guerras y ellas son parte de lo que somos. Hay que mostrarlo tal como fue. Es un impedimento ridículo: como los gringos lanzaron un videojuego bélico en donde nos invaden, nosotros no podemos hacer videojuegos bélicos.

Maquetas de diseño 3D del Libertador Simón Bolívar

Maquetas de diseño 3D del Libertador Simón Bolívar

Aldo comienza a hablar de cuando estaba chamo y bullía una corriente de pensamiento que llamaban “la cibernética’’. Según él, mal llamada así. La corriente hacía un planteamiento muy sencillo: usar las herramientas del sistema para destruirlo. “Si te disparan con una metralleta, no puedes defenderte con una china’’, explica. Por ahí su intento, su concepción de lo que deberíamos estar haciendo.

En la música, que es otra de las facetas de Aldo, comenzó desde pequeño pero con un orden que no suele verse tanto. Quizás invertido. Primero comenzó a escribir sus propias canciones (o poemas, para entonces) y después quiso buscar la forma de musicalizarlas. Luego, a los 14 años, empezó a tocar la guitarra. Todos los concursos de poesía del bachillerato los ganó. Su única formación fue durante dos semanas en las que le enseñaron los acordes mayores, los menores y la escala pentatónica. De ahí en adelante vino el trabajo en soledad, siendo él mismo su único profesor; 20 años después tiene más de 200 canciones escritas.

La “cibernética” puesta al servicio de objetivos geopolíticos

La “cibernética” puesta al servicio de objetivos geopolíticos

—¿LAS OTRAS INFLUENCIAS?

—Mucha influencia de la trova, mucha influencia flamenca, mucha influencia del blues, también del rock en español; la voz también, influenciada por los argentinos y los españoles.

—¿CON QUÉ TE HAS ENCONTRADO?

—Últimamente he visto mayor aceptación. A la gente le han gustado. Creo que tengo muchas cosas que mejorar todavía. No es que me conozca mucha gente, pero he comenzado a ver que personas que no me conocen comienzan a escucharme. Ya no son solo los amigos.

—¿DE QUÉ TRATAN TUS LETRAS?

—De las cosas que pasan a mi alrededor, como generalmente son las canciones de autor: de amor, de despecho, de política, de problemas sociales, de planteamientos filosóficos, quizás.

Más de 200 composiciones son su aval poético

Más de 200 composiciones son su aval poético

—¿CUÁLES SON TUS ASPIRACIONES EN TORNO A LA MÚSICA?

—Poder dar conciertos, me gustaría. No aspiro ser famoso, pero sí me gustaría poder presentarme.

—¿POR QUÉ NO HAS PODIDO HACERLO?

—Porque he estado haciendo muchas cosas al mismo tiempo. También tuve unos problemas de salud bastante fuertes, pero el que viene creo que es un buen año para comenzar.

Entre todas las cosas que le ha dejado la música lo más bonito, explica Aldo, es cuando los amigos se aprenden una letra que hizo y la cantan. Porque la canción ya no es suya, ya no es del autor, ya no es de Aldo Polo Vargas sino de todos aquellos a quienes se la regala, como también pretende regalarnos la formación histórica y su narrativa a través de una plataforma que suele asociarse (ya entendemos que mal) con la decadencia del siglo. Así, por esto y más, podríamos decir que la intención de Aldo es regalarnos lo que sabe para que nosotros sepamos un poquito más.

ÉPALE 260

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