Alicia Inojosa: “Toda mi vida es poética”

Para esta poeta y realizadora audiovisual, el amor y el respeto al ser humano son sus pilares fundamentales de militancia

                                              Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen                                     Fotografía Mairelys González@mairelysg27

Uno de los logros visibles de la Revolución Bolivariana ha sido el hecho de que ha reunido a afectos afines en valores humanos, morales y políticos. El anhelo por un mundo más justo ha permitido que muchas y muchos nos encontremos en este proceso de construcción colectiva, y de ahí se hallan tejido vínculos imperecederos.

Entre las mujeres más queridas y respetadas del clan revolucionario en estas calles de Caracas está la poeta Alicia Inojosa. Alicia es una persona que desde el primer momento irradia un aura de cariño y fraternidad. Quizás sea por esta razón que su gran familia de amigas y amigos sea tan sólida y nutrida.

Alicia es una caraqueña nacida con el Sol en Virgo. Es licenciada en Artes Visuales, egresada de Uneartes. Además de poeta, también es promotora de lectura, actriz, y guionista. Esta última virtud la ejerce más como parte de su propia naturaleza que como una aspiración o pretensión en sí, en tanto que considera que la misma vida es un acto poético, y por ende existir es poetizar.

Alicia Inojosa pertenece al colectivo poético Criticarte del que forman parte poetas jóvenes muy destacados de la lírica nacional.

Conozcamos un poco más de la vida y trayectoria de Alicia Inojosa.

—¿Cuáles caminos de creación has transitado?

—La creación para mí no tiene específicamente caminos. Pero la necesidad, la curiosidad, la urgencia de decir y de expresar me llevó en principio al teatro, luego al cine y finalmente a la literatura creativa. Yo creo que el teatro es una escuela universal. Es la confrontación con lo humano. Es la representación, es el espejo donde se mira el alma. El cine es la imagen antropológica, sociológica, psicológica. Es la plástica que dibuja la ciudad donde hemos decidido vivir. Esos tres lenguajes han construido mi vida.

—¿Cómo llega la poesía a tu vida?

—Todo nacimiento para mí es un hecho poético. La vida es el tiempo, es el reloj sin límites. Todo ser humano consciente o inconscientemente ha nacido a la poesía.

—¿En qué te ha ayudado la palabra poética?

—La poética es la inspiración, el pálpito, el movimiento celeste, el dolor, la alegría, con que construimos el sendero que vamos avanzando. La poética es el cincel con que esculpimos cada paso que damos. Le debo a la poética la fuerza del alma con la que enfrento el diario vivir.

Con la poética se descubre la otredad. Es la poética que traduce la voz que encierra la palabra en su apasionamiento de crear.

— ¿Cuáles son tus principales trincheras de militancia?

—Mis trincheras son afectuosas principalmente. Son el amor, la fuerza del espíritu, la justicia y el respeto al otro. Yo siempre voy a militar en la necesidad de igualarnos desde el respeto y el amor. Ahí voy a militar toda mi vida hasta que me muera. Yo quiero una vida para todo el mundo, para las mujeres. Creo que le debemos a lo femenino la vida con la que respiramos cada día. Ellas son el vientre y la fuente de donde tenemos el hábito de la existencia.

—¿En qué personajes te inspiras para la vida y para crear?

—En las mujeres de mi vida. Mi mamá, mis abuelas, que me han ayudado a crear mis discursos de creación. Ellas fueron de alguna manera la experiencia, la fuerza. Ver sus manos, sus pasos firmes. Ellas son el agüita fresca del verano y el calor de los inviernos.

—¿Qué puedes contarnos de tu trayectoria audiovisual?

—Yo empecé a final de los años 80 en Cotrain, cuya maestra es Liliane Blaser. Aprendí que una imagen vale más que mil palabra. Ahí comprendí que una mirada, un gesto podrían cambiar el mundo. Es un mundo extraordinario donde nos miramos, vemos la sociedad en que vivimos. Es un símil. También descubrimos cómo la imagen manipula. Pero prefiero apostar por lo maravilloso que significa una película en la que cada ser humano tiene una lectura de ella. A partir de allí está la diversidad. El cine te mete en una caja oscura donde tú estás contigo. Tú construyes un personaje a partir de una película. Para mí es uno de los descubrimientos más grandes de la historia. Les agradezco a muchos maestros como Liliane Blaser y muchos otros que me introdujeron en el cine, que es sumamente complejo. Hacer una película es extremadamente complejo y agotador. Hay que ser un poco psicólogo, sociólogo, antropólogo y actor para hacer una película.

—¿Cómo ves el panorama poético en Venezuela actualmente? ¿Qué aciertos hay, y qué falta?

—Ojalá todos los seres humanos escribieran poesía. Hay un poco de poesía a los procesos clásicos de escribir poesía. He escuchado a muchas muchachas y muchachos diciendo de una manera cómo miran el mundo a través de la poesía.

Así como las feministas están marcando una pauta en el mundo, la manera en que los jóvenes están diciendo poesía es maravillosa. Pronto recogeremos antologías de estas voces poéticas por el mundo. Veremos cómo ha cambiado el lenguaje poético que les pertenece. Esa herramienta para la palabra me parece extraordinaria.

Los más adultos y los más viejos siguen escribiendo sin temor a que los desplacen del espacio poético. La poesía es una necesidad. Es el apasionamiento necesario que sostiene la vida.

—¿Qué opinas del ámbito creativo en Venezuela?

—Yo creo que vivimos entre creadores. Vivimos en un país creativo, vivimos entre cultores. La esencia creativa es abundante y de gran producción. Somos un país de creadores. Lo fundamental es la creación. El espíritu de este país es su creación, en el folclor de la vida y el arte en todas sus dimensiones.

Pudiera decir que está un poco estancado. Pareciera que se quedara sin horizontes, y  sin un porqué para crear. Ese reclusorio comienza a agitarse, y de ahí viene ese elemento nuevo y trascendental en los procesos de creación.

—¿Qué opinas de tu camino de vida? ¿Te sientes realizada? ¿Qué te falta por recorrer?

—Nunca se termina de crear. Jamás me he sentido realizada. Jamás me sentiré realizada. Quiero estar en la inconformidad con la creación. Es lo único que ayuda a mantenerte viva. Para mí la vida es un largo viaje. Este ha sido puerto, me alimento de sus atardeceres, de sus amaneceres, de sus aromas. Me voy para siempre regresar. Mi barco siempre atracará en esta ciudad. La vida es un constante movimiento. Mucho, muchísimo aún por recorrer.

—¿Qué mensaje deseas darle a la comunidad de Épale CCS?

—Me sorprende donde la 2.0 tiende a invisibilizar la letra en el papel, Épale CCS se mantiene firme. Hay que cuidarla y mantenerla con la calidad que tiene siempre. Creo que Épale tiene una gran calidad. Hay que mantenerla con la gran calidad que sostiene la pregunta en busca de la respuesta.

Gracias a la comunidad de Épale y a todos los que se acercan a leer lo que Épale escribe. De mi parte, mi abrazo.

ÉPALE 399