Ama – mantar debe ser co-responsabilidad tanto de la familia como de la sociedad y el Estado

                                Por Niedlinger Briceño Perdomo@colectivatejedora                                   Ilustración Sol Roccocuchi@ocseneba

“Dar de mamar es dejar aflorar nuestros rincones ancestralmente olvidados o negados, nuestros instintos animales que surgen sin imaginar que anidaban en nuestro interior. Es dejarse llevar por la sorpresa de vernos lamer a nuestros bebés, de oler la frescura de su sangre, de chorrear entre un cuerpo y otro, de convertirse en cuerpos y fluidos danzantes. Dar de mamar es despojarse de las mentiras que nos hemos contado toda la vida sobre quienes somos o quienes deberíamos ser. Es estar desprolijas, poderosas, hambrientas, como lobas, como leonas, como tigresas, como canguras, como gatas. Muy relacionadas con las mamíferas de otras especies en su total apego hacia la cría, descuidando al resto de la comunidad, pero milimétricamente atentas a las necesidades del recién nacido”. No encuentro definición más salvaje y conmovedora que la de Laura Gutman, una argentina que se ha dedicado a profundizar las relaciones humanas en toda su esencia.

Con este concepto que me pone los pelos de punta, aterrizo en contexto con la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una semana del calendario que abarca desde el 1 al 7 de agosto y que tiene como finalidad promover cada vez más este líquido vital para lxs recién nacidxs. En este artículo no les contaré los beneficios de la lactancia materna porque ya lo hemos escuchado y leído de más, lo que leerás a continuación en las siguientes líneas es acerca de cómo el hecho de amamantar saludablemente termina siendo responsabilidad, no solo de mamá y bebé, sino de la familia, las instituciones, las políticas públicas y en general del Estado.

Pertinencia en Venezuela

Cuando leí el lema de este año 2021 me pareció muy pertinente, sobre todo en el contexto venezolano, porque es responsabilidad del común y la misma sociedad que sea satisfactorio, sano, placentero y soberano dar de mamar a lxs niñxs de la patria. “Proteger la Lactancia Materna: es una responsabilidad compartida”.

En abril de este año la Asamblea Nacional aprobó la reforma de la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna, esto apertura discusiones que, “por descuido al comunicar la noticia” entendimos que el permiso laboral para amamantar para las trabajadoras, sea en empresa pública o privada, se reduciría a 15 meses, cuando en algún momento, bajo el mandato del Comandante Chávez, logramos la reivindicación de 24 meses, es decir, dos años de permiso de lactancia.

Es un derecho humano

Durante años hemos luchado por esos dos años que, aunque aparezcan plasmados en un papel legislativo, no se cumplen en muchas instituciones tanto públicas como privadas, como si fuera una decisión de lxs patronxs dar el permiso o no, es un derecho que tenemos todas las mujeres venezolanas.

El reclamo en muchas oportunidades es que a papá solo le dan 15 días de permiso post natal, mientras a mamá le toca asumir no solo el amamantar sino las múltiples tareas que implican el cuidado de la vida. Las mujeres puérperas, es decir, recién paridas necesitamos que nos sostengan tanto literal como metafóricamente, requerimos de oídos que nos escuchen, brazos que nos sostengan, manos que nos tejan el cabello y nos preparen de comer, ojos que nos contemplen mientras se adentran a la práctica más hermosa y salvaje, pies firmes que nos acompañen a caminar, instituciones y leyes que protejan y defiendan la soberanía alimentaria y un Estado que genere políticas públicas para que amamantar se convierta plenamente, para todas las mujeres y familias, en un ejercicio sano y placentero de dar y amar incondicionalmente a través de ese fluído.

#LaTetaseRespeta

Cuando empezamos a evidenciar las discusiones que se estaban dando en la Asamblea Nacional activamos nuestra red de mujeres que tejemos comunidad para levantar nuestras voces y exigir respeto a través de la etiqueta #LaTetaSeRespeta impulsada desde el seno de las comunas, las que hemos confrontado a cualquier institución para ejercer nuestro derecho y el de nuestras crías.

Esta semana la programación ha sido una grilla donde las colectivas y movimientos por el cuidado de la vida se organizan para promover la soberanía alimentaria a través de la lactancia materna con actividades y plantones de tetadas públicas porque sabemos que la teta que incomoda no es la que vende y publicita, la teta que avergüenza a más de unx es la que alimenta, sostiene y sana, y que es responsabilidad de todas y todos generar el espacio, el tiempo y la tranquilidad para dar de mamar a quienes soñamos como la mujer y el hombre nuevo.

ÉPALE 425