Anécdotas del cine en Catia

Por Francisco Aguana Martínez • fcoaguana@gmail.com / Fotografías Archivo

Rollo 5: Incendio en la torre

Fueron muchos los incendios ocurridos en el mundo a causa del material inflamable con el que estaban fabricadas las cintas cinematográficas. En Catia ocurre uno en noviembre de 1952 en la Distribuidora Salvador Carcel, situada en la recién creada Zona Industrial de Los Flores de Catia. El fuego consumió 60 películas, de las cuales se salvó, milagrosamente, Allá en el rancho grande. Carcel, importante distribuidor y productor de películas, ya había enfrentado una situación similar cuando tuvo lugar el incendio de los Laboratorios Ultra Cinematográficos, empresa de la cual Carcel era socio principal. La misma distribuidora fue víctima de un atraco en el que se sustrajeron 18.000 bolívares y que tuvo como saldo fatal dos homicidios, hecho acaecido en febrero de 1963.

En 1956 estuvo a punto de incinerarse el Teatro Variedades de la avenida Sucre, propiedad de Benjamín Lagranje, a causa de un incendio que devoró tres locales que estaban adyacentes a este cine.

El edificio del cine se convertía en un atractivo comercial por la cantidad de público que convocaba, de modo que los demás comerciantes buscaban instalar sus negocios en sus cercanías. Por ello era frecuente que en sus alrededores sucedieran variados incidentes. En 1936 dos policías matan a otros dos que se emborracharon en un botiquín al frente del Teatro Bolívar. Al frente del Teatro Variedades, en 1946, dos individuos se liaron a tubazos por disputarse un puesto de estacionamiento. En ese mismo año y en el mismo cine un niño, que fue a presenciar una película, fue mordido por un perro.

ÉPALE 389

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