ÉPALE317-BOLEROS

POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN FORASTERO LPA

Definitivamente el bolero, más que un género musical, es una filosofía del amor, si no que lo diga Platón en El banquete, en voz de Agatón, poeta que había triunfado en el último certamen literario con un elogio del amor. O mejor se lo dejamos a Sara Ortiz: “Con su diálogo, Sócrates hace reconocer a Agatón que sus palabras eran bastante huecas, pues escondían contradicciones dentro de su belleza y persuasión. Decía Agatón que el amor era bello y que anhelaba, deseaba, tendía a lo bello; pero todo deseo representa anhelo de algo…”.

Anhelo era el del “Pollo Sifontes por Raquel Castaños, lo que suena mejor en crónica de León Magno Montiel. “Él ha relatado que esa canción la inspiró Raquel Castaños, hermosa cantante nacida en Caracas, a quien hizo esposa el 8/10/1978…  Anhelante es un vals en tonalidad menor, profundamente romántico, lleno de melancolía”. Por eso “Anhelante”, que no es un bolero en el estricto sentido de la palabra, en esencia lo es, porque reporta la hermosura de una mirada de amor: Me conformo con verte / aunque sea un instante, / me conformo con mirarte / un momento nada más. / Para llevarme lejos el matiz y el contraste, / que dan tus ojos bellos junto a la inmensidad. Es un poema en prosa de un compositor enamorado, que después de mandarse este bolerazo a aquella muchacha, cantante de nuestra generación, no le quedó otra que darle un sí que ya lleva 40 años, rompiendo seguramente el récord de cómo puede apasionar un canto de amor. Dejemos que lo diga él mismo en entrevista a Mundo Show: “Se la escribí a un ángel… Raquel. Un ser hermoso de luz que ha iluminado mi vida. Es una canción épica, mágica, romancera y conquistadora; protagonista de las historias de amor más bellas… Ha sido emblema de miles de parejas que la hicieron suya para enamorarse”.

ÉPALE 317

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