Aquiles leo

El centenario más esperado de estos últimos tiempos trajo por debajo de la manga una serie de publicaciones en tributo al juglar más enamorado de Caracas

                                            Por María Eugenia Acero Colomine @andesenfrungen                                         Fotografías Prensa Alcaldía CCS

Si Aquiles Nazoa no hubiera existido, la literatura venezolana tendría un profundo hueco en el alma. Los actos culturales en las escuelas habrían sido muy aburridos, y más de una dedicatoria romántica habría carecido del tumbao característico del hijo predilecto del Guarataro. Leer a Aquiles Nazoa constituye para muchos la iniciación por los senderos de la poesía. Para otros, la base para incursionar en la dramaturgia o en las dimensiones de la crónica. La amplitud de la cosmogonía de Nazoa se extiende hasta los confines de la artesanía e incluso de la música, y es muy posible que nunca dejemos de encontrar espacios o excusas para disertar sobre la lírica del poeta. El decir sencillo, y a la vez profundo de su manera de escribir y expresarse con inocencia y al mismo tiempo con mucha ironía nos ha servido a muchos como herramienta fundamental para incursionar en el mundo de la lectura.

Este primer centenario del gran autor del Guarataro dio pie al nacimiento del Día Nacional de la Poesía. También, las celebraciones por su natalicio trajeron consigo libros nuevos, y esta nueva artillería busca ampliar y extender todo lo que se puede seguir diciendo y escribiendo sobre el poeta. Hay varios libros impresos y digitales que circularon a propósito del centenario y a la espera de que los “Aquilófilos” los disfruten.

La obra de Aquiles trascendió la palabra hacia todas las artes

Nuevas publicaciones

Entre las publicaciones se encuentran la edición conmemorativa Aquiles Nazoa, poeta enhumorado: una recopilación de poesías, obras teatrales, de humor y sobre la ciudad, del gran poeta y escritor venezolano Aquiles Nazoa, con prólogo de Earle Herrera, que dice: “Si se nos pidiera definir a Aquiles Nazoa en una palabra, como en esos programas de entrevistas donde se nos solicita meter el mundo en un vocablo, no dudaríamos en decir: Poeta. Porque Aquiles Nazoa nació, creció y vivió en poesía. Eso era y es el transeúnte sonreído, el Ruiseñor de Catuche, el poeta de las cosas más sencillas”.

“Porque Aquiles nació, creció y vivió en la poesía”

Earle Herrera

También, fue republicado el libro Caracas física y espiritual, ensayo que originalmente salió a la luz en 1967, y que le dedica a nuestra ciudad capital un sentido tributo haciendo uso de la peculiar prosa que lo caracteriza, en la que el más profundo amor del poeta hacia su ciudad, viene acompañado por el más intenso despecho. Sobre la obra Caracas física y espiritual, Mercedes Chacín nos comparte: “Yo creo que la Caracas actual está más o menos igual a la ciudad que reseñó Aquiles (risas). Él interactúa con lo que quiere y no de la ciudad. Desde que él empieza con la terrible historia de nuestros ancestros se nota esa disertación. Caracas es una ciudad que aún mantiene el sello de ser un centro cosmopolita, y al mismo tiempo un pueblo. Justo en estos tiempos de pandemia, y en que los imperios arremeten contra nosotros, hemos sabido lidiar con todo. En este centenario se ha dicho bastante sobre Aquiles, pero podemos seguir diciendo muchas cosas sobre él”. Sobre su acercamiento a la obra de Aquiles Nazoa, agrega, “Cuando supe que existía el Credo y algunas canciones suyas fue como me fui aproximando a él. Siempre he estado cerca de su humor, su buena vibra, su palabra inteligente y su manera de pensar. De Aquiles incorporé en mí su amor por Caracas, sus ganas de decir y de acercarse al pueblo. Me agarro de su abordaje espiritual. Espero algún día tener la espiritualidad que tenía Aquiles”.

Se republicó el ensayo Caracas física y espiritual.

Aquiles visto por otros poetas

Por otra parte, las Ediciones MinCI sacaron el libro Aquiles Nazoa 100 años en 13 voces, una compilación de ensayos de intelectuales, poetas y filósofos en torno a la vida y obra del poeta y la influencia que este ejerció en sus vidas.

Ricardo Romero, responsable de la compilación de esta obra señala: “Para este libro seleccionamos en su mayoría voces consagradas en las letras venezolanas. Que de forma desinteresada tengamos las plumas de Laura Antillano, Luis Britto García, Gabriel Jiménez Emán, Mercedes Franco, Armando José Sequera, entre otras, no es poca cosa; pero además comparten uno de los valores que más destaca Aquiles: la amistad. Son mis amigos y creyentes del legado del “Ruiseñor de Catuche”. También participan cultores como Flora Ovalles Villegas, que en su quehacer artístico rememora la obra aquileriana. Pudieron estar muchos más, pero compromisos previos que tenían otros convocados no permitieron ser incluidos en esa compilación. Pero vienen otros proyectos en torno a Aquiles Nazoa donde se podrán sumar”.

Diversos intelectuales honraron al poeta en su día

—¿Cómo ves el centenario de Aquiles?

-Te voy a responder lo mismo que escribí en el prefacio del libro Aquiles Nazoa, 100 años en 13 voces:  “Cuando nació Aquiles, ya estaba en su etapa final una pandemia. La Influenza A o mal llamada «gripe española» (se originó en Kansas, Estados Unidos) cobró la vida de millones de personas alrededor del planeta. Pero ese niño recién venido al mundo, sobrevivió a la que ha sido hasta ahora una de las mayores tragedias de la historia humana. Hace 100 años, cuando muchas almas se fueron, llegó el espíritu libre del «lancero». Y en medio de la Covid-19, este centenario no pasará debajo de la mesa”. Que un gobierno y el pueblo que le acompaña, que estamos enfrentando una guerra multifactorial y agregamos el coronavirus, celebra una fiesta cultural donde se publican libros y se hace remembranza de lo que nos dejó el “Transeúnte sonreído”,  quiere decir que es un centenario de resistencia donde se reeditan los valores que nos transmitió el poeta a lo largo de su vida física y espiritual.

—¿Qué has incorporado del legado de Aquiles Nazoa en tu vida?

-La ternura y el buen humor.

—¿Cuál crees que es el principal aporte de Nazoa a nuestra sociedad?

– Me colocas en una situación difícil. Soy un lector de sus libros, no un especialista en su obra. Sin embargo, te puedo decir que Aquiles es una referencia obligada en los géneros de la poesía humorística, la crónica, las fábulas para toda generación. Eso se queda corto, incluso, en su contribución a la transformación de la realidad política y social desde lo colectivo, lo solidario. Los “poderes creadores” deben estar presentes en todos los  ámbitos de nuestra vida

—¿Qué falta por hacer en torno a la vida y obra de Aquiles Nazoa?

-Que podamos tener más acceso a sus libros, que se rescaten sus transmisiones (quizás haya por ahí alguien que las grabó todas en betamax o VHS) de Las cosas más sencillas. Otra cosa, declarar patrimonio nacional su legado. Pero sobre todo, que apliquemos su Credo.

—Si Aquiles estuviera vivo, ¿Cómo crees que sería el panorama?

El poeta caraqueño fue un combatiente de su tiempo y también pasó por muchas dificultades. Con motivo de su centenario, escribí un relato sobre un encuentro imaginario con el lancero. La voz de Aquiles me dijo: “Lo primero es que te transformes tú como individuo, como ser físico y espiritual, pero sin descuidar la mirada hacia el otro, sin aislarse, desprenderse del egoísmo que nos fragmenta, pero conservando nuestras particularidades; que las diferencias naturales como seres sentipensantes nos complementen y que no nos separen. Y hacerlo con humor y amor, la risa es transformadora y la ternura es una subversión. Ejercer la acción directa, con un objetivo firme, donde la lucha es un destino, pero disfrutando a la vez ese tránsito existencial, dando el ejemplo a niñas y niños, no simplemente enseñarles discursos vacíos de obras”. Efectivamente es mi interpretación de las lecturas que he hecho de la obra de Aquiles, para mí es atemporal, ya que ser ternuristas, amorosos y estar de buen humor es algo que debemos promover siempre, siempre, siempre.”

“Para mí Aquiles es atemporal, ya que ser ternuristas es algo que debemos promover siempre”

Ricardo romero

_

Libeslay Bermúdez, poeta que participó en la compilación Aquiles Nazoa 100 años en 13 voces agrega: “Desde que comencé a leer poesía cuando era niña me encantaba la poesía rimada, me gustaba leerla en voz alta y trataba de aprenderlas de memoria. Aquiles cayó en mis manos entonces, me impactó mucho la Balada de Hans y Jenny, fue lo primero, y después en mi casa se leían otras suyas, me encantó también su manera de referirse a todo graciosamente, me hacía reír y llorar de ternura, me maravillaba eso de la rima y que hablara de cosas muy nuestras. Se convirtió en uno de mis referentes. Podría decir que mi amor por la poesía empezó con los venezolanos, Aquiles, Andrés Eloy, y también latinoamericanos Martí, Gabriela Mistral, Rubén Darío, Salvador Díaz Mirón, entre otros.

El Gobierno Bolivariano lanzó Aquiles Nazoa el Poeta Enhumorado

—¿Te imaginas, cómo hubiera sido la historia, si Aquiles Nazoa se hubiera quedado entre nosotros más tiempo?

-¡Ah! Uno siempre añora eso cuando alguien tan valioso y creativo se va temprano, nos preguntamos cuántas otras cosas nos habría dejado. Probablemente su voz hubiera evolucionado con los acontecimientos y tendríamos valiosos testimonios aquileanos de nuestra sociedad contemporánea; sobre la ciudad que cantó y amó y que tanto se ha transformado; sobre los sucesos políticos o los vicios de la costumbre.

—¿Por qué el humor y la poesía no son frecuentes en Venezuela?

Ahora que lo pienso no lo había pensado, jajaja.

Es como paradójico que en un país dónde la risa está siempre a flor de boca y proliferan los poetas, ambas cosas no suelan aparecer juntas. Tal vez tenga que ver con que la risa o el humor se relacionen con la falta de seriedad y los poetas quieren ser tomados en serio. También ocurre que la poesía suele ser vehículo del dolor y la tristeza, de los momentos amargos, duros históricamente, o del amor y la nostalgia. Sin embargo, hasta lo más doloroso podría decirse con humor, pero hay que tener entonces una facultad extraordinaria para salir ileso de eso. En todo caso, la poesía es un mandato como dice Calzadilla, el poeta no puede decidir realmente cuál será su tono, eso sale, viene mezclado al carácter de las vivencias y a la consonancia de eso con  nuestro propio ritmo y lenguaje.

Yo misma sin proponérmelo separo el humor en mi trabajo, lo dejo para la narración o los guiones y en la poesía me vuelvo más romántica, o erótica o surrealista, pero es involuntario.

—¿Cuáles crees que fueron los principales aportes de Aquiles a nuestra cultura?

-Justamente su capacidad de mostrar la síntesis que podemos ser entre el humor y la ternura. También la importancia de la memoria y del aprecio por lo que somos en el arraigo de nuestras costumbres. El sabor por la palabra venezolana y lo venezolano como orgullo de ser, porque cuando nos decimos nos reconocemos. Pero también la necesidad de mirarnos hondamente para querernos más y mejor, criticarnos sin pena, porque imitar a otras culturas no resolverá nuestros problemas o contradicciones. Que el amor es nuestra mejor divisa, y que una sociedad se construye primeramente queriendo lo que somos y tenemos.

— ¿Qué incorporaste del legado de Aquiles Nazoa a tu poesía?

– Creo que la honestidad, el derecho a la autocrítica, a la imperfección, al amor libre, a conservar la ilusión de la infancia como un tesoro inalienable.

A pesar de la pandemia, el Gobierno bolivariano emprendió una serie de celebraciones que abarcaron desde actos conmemorativos hasta el levantamiento de murales y elaboración de diversos concursos creativos. Faltarán más de 100 años para seguir disertando y difundiendo la obra del Ruiseñor de Catuche, cuya palabra siempre es pertinente y actual.

El centenario trajo consigo diversas celebraciones

 

 

ÉPALE 373