Aquiles “tango” esto

Por Humberto Márquez / Ilustración Julietnys Rodríguez

Como no tengo nada de Aquiles Nazoa con tango, no me queda más que, al mejor estilo del poeta de las muñecas de trapo, jugar con las palabras, y “aquí les tango esto”, porque después de una buena rebuscada no conseguí en la historia de nuestro querido Aquiles ni un tango ni un bolerito “pa’ remedio”. No quiero decir con esto que no los escuchara en el “Picó” de su casa mientras patinaba y arrullara a su querida esposa María Laprea, ni tampoco consultarle a nuestro común amigo, Luis Alberto Montenegro, que sí sabe de tangoleros y boletangos, porque escribo de madrugada.

Esperanzado en conseguir un tanguito, por el amor de Dios, en su fase de guionista, me vi la película “La balandra Isabel llegó esta tarde”, sobre el cuento de Guillermo Meneses que Aquiles dialogó, pensando que siendo argentinos el director Carlos Christensen y gran parte del elenco, pero nada que ver, la banda sonora estuvo a cargo del maestro Eduardo Serrano, quien aparte de la canción que canta la antagonista Esperanza, se ajustó a la música nativa afrovenezolana.

Lo más aproximado es que, sin cruzarse con Carlos Gardel, lo único que conseguí en común fue un vínculo con el hotel Majestic que encontré en mi “wikiLil” particular y dejemos que nos cuente nuestra querida Lil Rodríguez: “La mañana del 25 de abril de 1935 una Venezuela alborotada se agolpaba como podía a las puertas del hermoso hotel Miramar de Macuto. No era para menos: A La Guaira había llegado, procedente de Puerto Rico, nada menos que el mismísimo Carlos Gardel, y allí descansaría. Carlitos subiría con sus acompañantes a la capital venezolana en ferrocarril y ya cayendo la noche de ese 25 de abril lo recibía ‘la Sultana del Ávila’ en la estación de Caño Amarillo. Se hospedaría en el hotel ‘Majestic’… Si tal acontecimiento hubiera acaecido dos años antes, en 1933, lo hubiera recibido un flamante Botones llamado Aquiles Nazoa. Y es que Aquiles se desempeñó en ese cargo dos años antes de la llegada de Gardel”.

ÉPALE 371

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