Biblioteca Nacional: un espacio con millones de letras

Por Engels Marcano • @discreaengmar@gmail.com / Fotografía Michael Mata • @realmonto 

En el mundo de palabras y millones de letras encontramos aventuras, experiencias y sobre todo enseñanzas. Una forma de tener un encuentro con estos ambientes lo tenemos en la Biblioteca Nacional, un hermoso espacio gigante, con una arquitectura impresionante, lleno de misterio, y ese olor característico a papel. Es inevitable para mi ir hasta allí y no imaginar cómo era en sus inicios en aquel siglo, imaginar a todas esas personas transcribiendo a mano, ordenando estantes de alturas exorbitantes, que con el paso de los años obviamente fueron cambiando.

De igual forma rememorar la historia con ayuda de los textos literarios, de cómo fue su organización, formación y elaboración, sin olvidar que, fueron años donde Venezuela dependía de la tiranía española, entonces, imaginar cuantas años, meses, días y horas invirtieron es increíblemente satisfactorio. Asimismo, habría que agradecer a Juan Germán Roscio, quien en 1810, fue el precursor de la idea de crear una biblioteca pública para que se difundieran los ideales de los movimientos independentistas que tenían algunas patriotas, con la ilusión también de que se llegara a todo el pueblo. Cuatro años más tarde es nuestro libertador Simón Bolívar, quien dio instrucciones precisas para la creación de este espacio, que mantendría colecciones de materiales olvidados en despachos y oficinas gubernamentales, de obras que pertenecieron a los exiliados realistas, aquellos libros con información lúgubre, prohibidos por la inquisición.

Luego casi dos décadas después, con la presidencia de José Antonio Páez, Antonio Guzmán decreto en julio de 1833 la creación final de esta biblioteca, junto con la formación de otras bibliotecas en el interior de Venezuela, estos textos y archivos eran en su mayoría extinguidos, provenientes de conventos y colecciones de universidades. Actualmente la misma cuenta con estos tomos, algunos expuestos al público y otros privados, difícilmente son las personas que se interesan por estos archivos.

Hay que recordar que este centro de información, nos proporciona como usuarios todo tipo de conocimiento e información. Son una fuente permanente de apoyo para la educación integral, para adquirir mayor y mejor conocimiento a todos los sectores de la población. Ser parte de todo este ambiente, nos abre las puertas de desarrollar lo que somos y queremos ser, los invito a hacer vida en este espacio mágico de millones de letras.

ÉPALE CCS Nº 479