BOLEROS QUE CURAN EL ALMA / “Para que sufras”

Es un bolero del compositor Osvaldo Farrés, de cuyas versiones resalta la de Celeste Mendoza (La Reina del Guaguancó) con arreglo de Bebo Valdés, en una de sus interpretaciones más emblemáticas; y la de René Cabel (El Tenor de Las Antillas) con la Orquesta de Rafael Muñoz.
“Para que sufras” es un clásico de las rupturas amorosas no cicatrizadas, un canto desde el dolor, donde esa flor ya no retoña, de acuerdo a lo que dicen las palabras: No te voy a querer / ni te voy a mirar / para que sufras. / Ni aun siquiera sabrás / si algún día te di mi cariño. Y, de inmediato, el “mojón” mental de los dejados: Quizás en esa forma tú comprendas / que puedo yo vivir sin tus caricias. Para cerrar, el soñado castigo que habita en el nebuloso corazón del desamor: Te voy a castigar / para que sufras / lo mismo que he sufrido / yo por ti.
Mejor que lo diga la cubana Mirita Páez Bolet: “Creo que en la vida siempre hay dos cosas que hay que tener en cuenta: lo que se dice y lo que hay detrás de lo que se dice. Para mí, todo lo que tenga un texto nos ofrece lo que se cuenta, la historia en sí; y, además, hay un subtexto. Cada vez que escucho canciones me encanta descubrir siempre qué me quieren decir, qué hay detrás de lo obvio. Es algo que disfruto mucho. Por ejemplo: esta canción que interpreta Celeste Mendoza, del compositor Osvaldo Farrés”.
“Para que sufras” es otro bolero con título de tres palabras, de Osvaldo Farrés —desde el propio “Tres palabras” que, aunque tenga dos, resume “cómo me gustas”; hasta los emblemáticos “Quizás, quizás, quizás”, “Toda una vida”, “No, no y no”, “Así pienso yo” y “Mis cinco hijos”, entre otros—, y tiene una excelente versión, muy caribe, del Cuarteto Marcano, integrado por Pedro Marcano, “Piquito” (de Bayamón); Claudio Ferrer, “El más jibaro de todos los jibaros” (de Comerio); Leocadio “Lalo” Martínez (de Coamo); y Vitin Mercado (de Arecibo). ¡Llevátela Gouveia! Jajajá.

EPALE CCS POR Humberto Márquez  / ILUSTRACIÓN FORASTERO LPA