Bolívar contra Bolívar: 200 años de Fake News contra el Bolivarianismo

El siguiente trabajo consta de una entrevista realizada a Nelson Chávez, amante y apasionado del pensamiento robinsoniano y bolivariano, sobre el trabajo de investigación que gestó la publicación de la obra Bolívar contra Bolívar.

—¿Quién es Nelson Chávez Herrera?
-El compilador y prologuista de Simón Rodríguez, Bolívar contra Bolívar. Estudié Filosofía en la Universidad Central de Venezuela, maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional Autónoma de México. Llevo 14 años estudiando a Simón Rodríguez. Soy escritor, investigador, profundamente bolivariano.
—La pasión por Rodríguez ¿qué caminos te ha llevado a recorrer en 14 años?
-Primero me condujo a nuestra espiritualidad. Simón Rodríguez es un filósofo con los pies muy bien puestos sobre esta tierra nuestra. Trabajar su filosofía me llevó a la UNAM, a recorrer el continente en busca de sus escritos, a compilar textos sobre su vida y obra, a desandar sus pasos para esclarecer los nuestros. A ganar un Premio de Nacional de Literatura con Los restos del cholo Facundo. Me ha abierto caminos, y caminos también son personas. Simón Rodríguez anda conmigo y, por alguna razón desconocida, me siento comprometido con el rescate de su pensamiento vivo.

 

—¿Por qué leer o publicar Defensa del Libertador?
-El Libertador del mediodía de América y sus compañeros de armas, defendidos por un amigo de la causa social, conocido como Defensa del Libertador, es un texto fundamental para entender y defender el proyecto bolivariano de república social, confederación continental, antiimperialismo.
—¿ Qué aportes nos brinda Simón Rodríguez en Defensa del Libertador para la compilación Bolívar contra Bolívar?
-Después de casi 200 años de ediciones de Defensa del Libertador, desprovistas de un estudio crítico, considero que esta edición compilada, precedida de un riguroso estudio analítico, descubre las líneas fundamentales de esta obra. Yo la había leído varias veces sin comprender sus dimensiones ni tejer satisfactoriamente la relación entre obra y realidad, pero el encuentro en Lima de un documento titulado “Ensayo sobre la conducta del general Bolívar” me permitió encontrar la clave de interpretación, pues resultó ser uno de los textos a los cuales responde Simón Rodríguez directamente en Defensa del Libertador y, leído a contrapunto, me reveló que la defensa es una respuesta a la feroz campaña de prensa dirigida contra Simón Bolívar. Defensa del Libertador es uno de los primeros tratados de filosofía política, análisis de discurso y guerra mediática de nuestro período republicano.
El prólogo y la compilación destacan la importancia de leerlo en clave política de guerra mediática. Por esta razón incluyo, además de artículos de prensa continental, el “Preámbulo al Proyecto de Constitución para la República de Bolivia”, porque la propuesta de presidencia vitalicia contenida en dicho proyecto fue usada por el antibolivarianismo monroísta como prueba irrefutable para acusar al Libertador de quererse coronar rey de América en el Congreso Anfictiónico de Panamá. Simón Rodríguez nos dice, claramente, que ser rey, para el Libertador, era rebajarse.

—¿Era sólo un hombre que defendía Rodríguez con su escrito?
-No. Simón Rodríguez comprende que las matrices de opinión dirigidas contra la honra personal del Libertador buscan, en esencia, deslegitimar su idea de república social y confederación continental. En términos contemporáneos, entiende que querían “asesinar al personaje”, matar su doctrina para que nadie quisiera seguirla ni defenderla. En Defensa del Libertador responde, una a una, las calumnias, infundios e infamias, consciente de estar abogando en favor del proyecto republicano y de confederación continental; pero no elude defender a su amigo, a quien conoce desde niño, legándonos su testimonio sobre la perspicacia, sensibilidad, consecuencia, humanidad y carácter del Libertador Simón Bolívar, el más grande político, estadista y militar del siglo XIX. Defensa que le cuesta a Simón Rodríguez la trashumancia y la pobreza.

—¿Algunos datos de interés sobre la obra que quieras compartirnos?
-Defensa del Libertador, en esta compilación, muestra que la guerra mediática es consustancial con la guerra por la dominación y la liberación. Hay matrices de opinión coordinadas contra el proyecto bolivariano desde el año 1821, cuando, constituida la verdadera República de Colombia, el Libertador envía ministros plenipotenciarios para establecer tratados de alianza perpetua con las nacientes repúblicas de Nuestra América. Estos tratados, preludio del Congreso Anfictiónico de Panamá, encienden las alarmas del imperialismo. Algunas matrices coordinadas son: libertad de prensa irrestricta, reducción del gasto militar y número de tropas, separación de los militares de la vida civil, presentar a los Estados Unidos como el país garante de las libertades, promover pugnas entre caudillos, deslegitimar al Libertador como persona y presentarlo como un ambicioso megalómano. El “Ensayo sobre la conducta del general Bolívar” es la triangulación perfecta de una matriz de opinión dirigida a mellar la honra del Libertador y, por derivación, deslegitimar sus ideas, hacer fracasar el Congreso Anfictiónico de Panamá.

—Aspectos que en la actualidad consideras se mantienen presentes en el discurso hegemónico, ¿Monroe sigue vivo?
-El proyecto bolivariano continúa siendo la mayor amenaza para la hegemonía regional del imperio estadounidense. Los ataques contra el Libertador Simón Bolívar en el siglo XIX para “asesinar el personaje” son los mismos dirigidos contra el comandante Hugo Chávez, el presidente obrero Nicolás Maduro y otras y otros líderes nuestroamericanos. Aparentemente enfilados contra una persona, apuntan a deslegitimar un modelo económico y político ajeno a los intereses estadounidenses de dominación, impedir la fundamentación de repúblicas sociales, la confederación de las repúblicas nuestroamericanas, la conformación de un ejército unitario, como el propuesto por Simón Bolívar ante el Congreso Anfictiónico de Panamá y el comandante Hugo Chávez ante la Unasur. El monroísmo sigue vivo, es nuestro adversario histórico, nuestro enemigo en el proceso de liberación, tal como lo avizoró el Libertador desde la “Carta de Jamaica”. El Congreso Anfictiónico de Panamá estaba dirigido a instituir el proyecto bolivariano de confederación continental sin la participación de Estados Unidos. Pero el trabajo estadounidense en la prensa continental —presentándose como el garante de la libertad por antonomasia, su diplomacia del dinero, sus bancos, sus empresas importadoras; nuestras y nuestros traidores, burguesías intermediarias, jefas y jefes republicanos entreguistas— contribuyó a sustituir el proyecto bolivariano por el panamericanismo, representado hoy día por ese vulgar ministerio de las colonias de Estados Unidos llamado Organización de Estados Americanos. Adefesio del que, simplemente, aceptar ser parte parece una traición a nuestra esencia bolivariana. El bolivarianismo también sigue vivo. Una frase de Simón Rodríguez es clave para materializarlo: “Sociedades Americanas. Cómo serán y cómo podrían ser en los siglos venideros si actúan de una manera o de otra. En eso han de pensar los americanos, no en pelear unos con otros. Únanse, si quieren ser libres”.

—¿Qué luces deja a los pueblos Rodríguez en su defensa a Bolívar?
-A Simón Bolívar, el Libertador de Nuestra América, siempre habrá que defenderlo. Para hacerlo es necesario entender los fundamentos de su pensamiento económico, social, político y de confederación continental. Dar a conocer su pensamiento en los países de Nuestra América. Defender a nuestras y nuestros dirigentes cuando vislumbremos que el ataque a su persona se dirige contra el proyecto bolivariano, único proyecto social y geopolítico capaz de sepultar, definitivamente, un imperialismo mafioso y criminal como el estadounidense. Esperemos que esta nueva edición de Defensa del Libertador resuene educativa, cultural y políticamente por la liberación de nuestros pueblos. Que sirva de herramienta de lucha a los y las dirigentes bolivarianas, nuestro Ejército Libertador, los y las estudiantes de la república. A Simón Bolívar, en tanto no se consolide la libertad, la independencia y la confederación continental, siempre habrá que defenderlo. Hay un texto muy importante al final de Defensa del Libertador titulado “Nota sobre el Proyecto de Educación Popular”. En ese texto Simón Rodríguez expone, sucintamente, el proyecto de economía social, educación popular y colonización del país con los propios habitantes, creado por él y protegido por el Libertador Simón Bolívar. Hay mucho alimento allí para alumbrar nuestro sendero.

Por Ketsy Medina Sifontes / Fotografías Jesús Castillo y Archivo