POR MALÚ RENGIFO/@MALURENGIFO

PELABOLA 159Cuando la suegra mía —que Dios me la bendiga y me le dé mucha salud— trabajaba en el palacio de Miraflores, todos los diciembres hacían un compartir en el que los trabajadores se repartían la responsabilidad de llevar tal o cual comida y terminaban con la barrigota llena y el corazón más contento que piojo de rastafari. Para aquel entonces, a la suegra mía le llamaban Olga, la reina de los bollitos, porque ella se sabía resolver unos bollitos navideños pelabola más sabrosos que el carrizo, fáciles y rapiditos de hacer porque, claro, no se trataba de unos convencionales y trabajosos bollitos navideños sino de su versión fácil, rápida y pelabola.

Ella me echó ese cuento y yo estaba escéptica, así que tuve que hacer el sacrificio de probarlos y, de pana, de panita y todo, son bien ricos. Eso sí, no tienen sabor a hoja de plátano (los catadores de bollos y hallacas más exquisitos aseguran que la hoja les da un sabor especial, y yo apoyo la moción), pero no importa, porque al envolverlos como lo hace Olga, con un tajo de papel de aluminio, usted se ahorra la comprada de las hojas, la lavada de las hojas, la quitada de las venas, la amarrada del bollo y toda esa parafernalia. De resto, la sabrosura del bollito depende de cuánta sazón sea usted capaz de encasquetarle a una palangana ’e masa. Yo le daré unos truquitos básicos y usted hará el resto.

LA COSA ES ASÍ:

Primero va a agarrar un sartencito y va a poner a calentar una tacita de aceite y un buen puñado de semillas de onoto. Cuando eso hierva, el aceite se va a pintar de rojo y usted lo va a dejar enfriar. Luego va a amasar una palanganota de harina de maíz, agua, un poco de sal y otro poco de azúcar, y para darle el color bonito un buen chorro de aceite de ese rojo-rojito.

En el mismo sartén, si le provoca, va a poner a hacer un buen sofrito. Pimentón, ajíes, cebolla, ramitas, lo que guste. Carnita picada en trozos pequeños, pollo y cochino, si tiene. Un buen truco pelabola rendidor es agarrar una chuleta ahumada, un bistec y media pechuga de pollo. Esas tres cosas picadas en cuadritos alcanzan como para hacer un sofrito para treinta bollitos, ¡fáchil! Todo aquello se lo va a echar usted a la masa que ya hizo, junto con unas cuantas aceitunas, pasas y alcaparras. Amasará y amasará hasta que todo esté bien revueltico, y pondrá a hervir una ollota de agua a buena candela.

El último paso es muy sencillo: haga usted unos bollitos, así, rolitos normales y corrientes, y envuélvalos como un caramelo en papel de aluminio. Cuando el agua esté hirviendo los echará a cocer por diez minutos y ya. Sáquelos, déjelos enfriar un poco y coma. Los que queden se pueden guardar en la nevera y volver a hervir sin problema alguno. Así es como se hacen los bollitos-navideños-instantáneos-pelabola. ¡Felices fiestas!

Nota: los pelabola no usamos microondas, eso es malo. Y si lo hacemos, le quitamos el aluminio a los bollitos antes :).

ÉPALE 159

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