Reportaje para la Revista Épale CCS

LA 9NA FERIA DEL LIBRO DE CARACAS FUNCIONÓ, IGUAL QUE OTRAS VECES, COMO UN BÁLSAMO PARA LA CONVIVENCIA. UN HOMENAJE A LA CIUDAD, EN SU 451 ANIVERSARIO, QUE PERMANECIÓ CUATRO DÍAS ENTRE PUBLICACIONES, EDITORES, AUTORES Y LECTORES QUE SE TEJIERON COMO LAS SOMBRAS DE LOS CAOBOS

POR MARLON ZAMBRANO @MARLONZAMBRANO / FOTOGRAFÍAS MICHAEL MATA

ÉPALE287-FERIA DEL LIBRO 2018 7¡Ángel Quintero no cree en nadie! Para ayudar a su familia se procuró una carpeta, unos lápices y unas cuantas hojas blancas, tamaños carta y oficio, donde dibuja lo que pueda calcar de modelos comerciales o creaciones propias que surgen en sus momentos de inspiración. Tiene 12 años, vive en Petare y los dibujos grandes los vende en 10, los pequeños en 5.

Leer, en convivencia

Leer, en convivencia

Dibuja casi cualquier cosa, y aunque se inclina por Winnie The Pooh y Dragon Ball, que son los que tienen más salida, sus preferencias verdaderas rondan el manga. El chamito no es mala gente: en su colegio, el Simón Bolívar de Las Vegas de Petare, al pana sin plata que venga a pedir una ilustración le anota un fiao hasta que pueda pagar. Al que le queda debiendo, simplemente le cierra la línea de crédito de inmediato. Cobra un poco menos si la gente le pide hacer la chamba en hojas de reciclaje.

Lo que más le gusta en la vida es dibujar; luego, viene la música, pero no está inscrito en el Sistema Nacional de Orquestas porque prefiere aprender por su cuenta. Es como un rebelde con causa, relata Ana Gloria, su abuela. “Si sabe que falta dinero para comprar algo en la casa, él pregunta y se ofrece a ayudar, aunque yo después se lo reponga”.

Una exposición fotográfica se estrenó frente al stand de Épale CCs

Una exposición fotográfica se estrenó frente al stand de Épale CCs

El domingo pasado, durante el cierre de la 9na Feria del libro de Caracas, anclado como una estaca luminosa sobre la vía principal del parque Los Caobos, dibujó apoyado del piso ante la mirada atenta de su abuela y su mamá, quienes sacaban pecho de orgullo y obtuvo 80.000 bolos por su esfuerzo de pequeño editor en ciernes. Su breve ejemplo de supervivencia militante hizo brillar el ítem número 7 de la campaña Convivir Para Vivir, que lanzó en el marco del aniversario de la ciudad la Fundación para la Comunicación Popular CCs: “Mejor que pensar en los demás es pensar con los demás. Cuando pensamos con los demás Caracas es nuestra casa”.

LA FIESTA DEL VERBO

Nuestra casa, porque ese territorio ambiguo que amamos y odiamos a la vez se nos hace imprescindible y nostálgico muchas veces, como le pasa a la periodista Jessica Dos Santos cuando piensa en la ciudad y la lluvia. Aprovechó la Feria para presentar su libro Caracas en alpargatas, donde intenta sintetizar los casi cinco siglos de historia de la capital que acogió a sus padres hace cuatro décadas provenientes de Madeira, y donde ella ha desarrollado una fulgurante carrera como comunicadora y cronista. La Feria, ella y los lectores se fundieron en un guiño de papel a cargo de la editorial del Estado venezolano, El Perro y la Rana.

Pasó con otras iniciativas editoriales que plagaron de emoción a los lectores urgidos de milagros: en medio de la crisis económica del país vieron florecer publicaciones en físico, como la del libro Correo del Orinoco 1818-1822. Relecturas de un periódico revolucionario, compilado por el historiador Alexander Torres Iriarte para Biblioteca Ayacucho. O los libros ganadores del III Concurso Nacional de Crónica Urbana por la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello: Malvasía de Antonio Trujillo, Pasado vuelo de Luis Alberto Crespo, Cementerio privado de Earle Herrera y tantos otros.

90 estand serpenteando Los Caobos, ofrecieron al caraqueño y caraqueña novedades y viejos clásicos

90 estand serpenteando Los Caobos, ofrecieron al caraqueño y caraqueña novedades y viejos clásicos

Escuchar para entrenar la conciencia y el alma

Escuchar para entrenar la conciencia y el alma

Del 25 al 29 de julio, para celebrar los 451 años de la ciudad, la Feria se convirtió en una trinchera de convivencia y vida porque los que no estaban hojeando las páginas de un clásico, como Humor y amor de Aquiles Nazoa que ya se cotiza en ¡10 millones de bolívares!, encontraron consuelo en los marcalibros que algunos regalaban, como el inmenso stand de Librería del Sur o el de Ciudad CCS. Y si la lluvia se oponía (que se opuso) o se retrasaba el Metro por un tema eléctrico o por un suicidado (que lo hubo), los lectores y los autores igual se amuñuñaban en breves legiones protegidas por la arboleda para dialogar en torno a las estrategias de la supervivencia, entre ellas leer; o tramaban la búsqueda del infaltable cocuy en los recovecos de la ciudad, para luego regresar al ensalmo de la Feria, sus 90 stands, sus 60 editoriales y sus cientos de visitantes.

Como los niños y niñas que, de nuevo, poblaron de alegría los alrededores del añejo parque capitalino, que se llenó de bondad transparente con la risa de los chamos desbordando el Eje Infantil, donde hubo talleres de pintura y títeres, cuenta cuentos, saltimbanquis y payasos.Feria del Libro de Caracas 2018

En ese espíritu de continua convivencia los poetas agremiados y realengos volvieron a hacer de la Feria su reino moviéndose con comodidad en ese limbo bucólico que ha ofrecido, ya durante nueve años, un remedio de paz frente a la zozobra de una ciudad que se desborda en sus contrastes. Efraín Valenzuela se hacía ver con su talante de maestro, Roger Herrera con su rostro llovido de ancestros, Daníbal Reyes y Luis Delgado Arria desde el vacío de sus estaturas, Pedro Delgado y Benito Mieses ofreciendo rutas alternativas para sortear la ciudad en pos del elixir cocuyero, William Osuna imponiendo la voz del Guaire, Alejandro Indriago su voz de “tuki ilustrado” y tantos otros que hicieron vibrar a Caracas durante los cuatro días que sirvieron y no sobraron para homenajearla.

El Eje Infantil de la feria fue un universo mágico, de noche y de día

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El espíritu nocturno de la ciudad revivió en Los Caobos

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Literalmente los niños y niñas de Caracas fueron los consentidos

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ÉPALE 288

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