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CARACAS SOLÍA SER UNA CIUDAD DE CONSTRUCCIONES SENCILLAS Y TECHOS ROJOS. IMAGÍNENSE QUE LA CATEDRAL ERA LA MÁS ALTA DE NUESTRAS EDIFICACIONES. SIN EMBARGO, NUESTRA HISTORIA DIO UN GIRO ACEITOSO Y, DE PRONTO, UNA CONSTRUCCIÓN FUE SUPERANDO A LA OTRA, EN MEDIO DE UNA CARRERA DE CONCRETO QUE SE EXTENDIÓ HACIA EL FIRMAMENTO DE LA CATEDRAL AL MANHATTAN

POR JESSICA DOS SANTOS JARDIM • @JESSIDOSSANTOS / FOTOGRAFÍAS ENRIQUE HERNÁNDEZ 

Edificio Manhattan, esquina de Cují, el más alto entre 1946 y 1947

Edificio Manhattan, esquina de Cují, el más alto entre 1946 y 1947

El edificio Manhattan fue el primero en superar la altura de la Catedral, cuya torre marcaba el punto más elevado de la ciudad.

Esta edificación fue construida en el año de 1946 por un arquitecto llamado González Méndez. El lugar contaba con establecimientos comerciales en la planta baja, amplias oficinas en los primeros cuatro niveles y viviendas en los restantes cinco, lo cual nos resultaba toda una novedad. Los que sabían del tema, es decir, arquitectos y afines, no se cansaron de explicar que el edificio Manhattan era un gran ejemplo de lo que ellos llamaron el estilo streamline moderne. Esta moda se centraba en las formas curvas y las largas líneas horizontales.

TITANIA: CON LA PROA HACIA EL SUR

Con el tiempo, nuestra vista tuvo que alzarse un poquito más. Pues, por esos mismos años, se construyó el Titania. Este barco habitacional se erigió en una de las puntas de la plaza La Estrella en San Bernardino. Lo llamativo de este edificio es que fue de los primeros en ofrecer diferentes e independientes entradas para que no hubiese “tráfico de inquilinos”. Por eso, posee cinco puertas: A, B, C y, al fondo, D y E.

No obstante, tras el auge petrolero nuestra Caracas se llenó de otras innovaciones, al punto de ser catalogada como la ciudad más moderna de América Latina.

El Titania, el más emblemático edificio de San Bernardino

El Titania, el más emblemático edificio de San Bernardino

EL BOOM EN LA URDANETA

Torre Mercantil, cuarta elevación del país

Torre Mercantil, cuarta elevación del país

Parte de esa modernidad se hizo presente en la avenida Urdaneta y fue una muestra de los efectos del boom petrolero.

En medio de tantas construcciones, también apareció el edificio Karam, el cual nos ofrece un guiño directo al conjunto Rockefeller Center ubicado en Nueva York. En la mezzanina de ese edificio se alojó una empresa textil, la cual requirió un diseño especial desarrollado por el arquitecto Alejandro Pietri. Mientras que la planta baja albergó el famoso cabaret Pasapoga, donde se dice que el líder argentino Juan Domingo Perón conoció a Isabelita, la posterior presidenta de Argentina. Al entrar al lugar nos enteramos que aún conserva parte de los accesorios de la época, incluyendo el sistema de correo.

TORRES QUE GRITAN EN MEDIO DE EL SILENCIO

La misma sorpresa nos genera las “Torres de El Silencio”, con una arquitectura que nos haría gritar.

Estas edificaciones fueron diseñadas en 1948 y construidas en el año 1954. Son un proyecto del arquitecto venezolano Cipriano Domínguez, con la colaboración de los maestros Tony Manrique de Lara y José Joaquín Álvarez.

Ambas construcciones, de 32 pisos y 103 metros de altura, también son conocidas como las “Torres del Centro Simón Bolívar”.

Estas torres cambiaron completamente a Caracas. Sus 32 pisos de altura le otorgaron el mérito de ser el primer rascacielos de la ciudad, y hasta ese momento era el único del país construido en acero, afirmó con alegría el arquitecto Ricardo Castillo.

Las dos edificaciones, que se identifican como Torre Norte y Torre Sur, miden de ancho
20,35 m y 23,25 m, respectivamente. Pero, además, se destacaron por tener escaleras y pasillos muy amplios, estacionamiento (algo inimaginable para la época) y hasta teléfonos públicos (objetos absolutamente inusuales en aquel entonces). Además, en el nivel de la calle se instalaron 100 locales comerciales y en el subterráneo otros 200. A la par, ambos edificios establecieron una conexión espacial con el conjunto de la Urbanización El Silencio, proyectada por Carlos Raúl Villanueva.

TODO LO QUE PROMETÍA EL FUTURO

Y, soñando con el futuro, nació el Complejo Urbanístico Parque Central.

Este sueño cumplido está conformado por un conjunto de edificios, entre los cuales destacan las dos torres gemelas conocidas como Torres de Parque Central.

“En 1969 comienza la excavación de un complejo de diez torres (ocho de viviendas y dos de oficinas), que concluye en 1983 y se convierte en emblema de la ciudad, con 225 metros de altura, recuerda Enrique Fernández-Shaw, arquitecto e hijo de Daniel Fernández-Shaw, uno de los hacedores del proyecto.

En efecto, hasta el año 2003 fue el rascacielos más alto de América Latina. Pero, además, Parque Central era una ciudad dentro de la ciudad. Quizás, quienes hoy transitamos por ese lugar no logramos visualizarlo, pero el espacio fue totalmente diseñado para profesionales y parejas jóvenes. ¿Por qué? Sencillo: el espacio aspiraba a convertirse en el corazón cultural de la ciudad, pues su ubicación era muy cercana a la zona de museos, la autopista y el Metro.

En aquella época se llegó a decir que “todo lo que prometía el futuro, estaría en Parque Central”. De hecho, el complejo arquitectónico se vendió con el eslogan “un nuevo modo de vivir, que nada tiene que ver con el pasado”.

En los materiales promocionales de entonces, se dice que Parque Central contaría con los más modernos servicios: ascensores con capacidad para 24 personas, sistema de vigilancia por circuito cerrado de televisión las 24 horas y alarmas contra incendios en todos los pasillos. Aparte, los apartamentos tendrían sanitarios sin tanque de agua, lavamanos con agua fría y caliente, pisos alfombrados sobre base de espuma de caucho y paredes decoradas con una combinación de pintura y tapizado.

“Parque Central fue un gran proyecto de desarrollo. Pero se construyó para un país inventado de la nada, que surgió de una modernidad instantánea, que no existe”, diría el conocido ingeniero e historiador Vicente Lecuna.

Los rascacielos Este y Oeste reinaron en Latinoamérica hasta 2003

Los rascacielos Este y Oeste reinaron en Latinoamérica hasta 2003

EL PAÍS QUE SIGUIÓ: “TORRE DE DAVID”

De una u otra manera Parque Central funcionó. Pero otros proyectos no nacieron con el mismo buen pie. Por ejemplo la Torre de David, que ostenta el título del tercer rascacielos más alto de Venezuela.

Al respecto, Jorge David Brillembourg Ortega, presidente del Grupo Financiero Confinanzas, prometió que este complejo “tendría seis edificaciones y sería el más importante de la capital”. Brillembourg fue un empresario y banquero que amasó una gran fortuna en la Caracas de los 80, conocido entonces como el Rey David de las finanzas. Pero tras su muerte, en 1993, el Grupo Confinanzas pasó a ser dirigido por uno de sus hijos, y la crisis bancaria de 1994 hizo que la empresa quebrara. Ese mismo año el proyecto fue paralizado y sus obras quedaron inacabadas.

Luego, en 2001, Fogade intentó subastar la Torre ofertándola por 60 millones de dólares, oferta que no cautivó a nadie. Luego, en la Venezuela real y heredada, donde reinaba una enorme escasez de viviendas, la Torre fue ocupada por personas sin casa en octubre de 2007.

Finalmente, la reubicación de esas 1.156 familias se realizó, entre elogios y críticas, entre julio de 2014 y mayo de 2015.

La “Torre de David”, un avatar urbano

La “Torre de David”, un avatar urbano

SIN ALTURA: EL PIE DE PÁGINA

Sin embargo, hoy, quienes levantamos los ojos, y aquellos que no suelen hacerlo tanto, notamos que en algunos de estos espacios reina la desidia.

La Torre Este de Parque Central no se ha recuperado totalmente del incendio sufrido en 2004. En las Torres de El Silencio impera nuevamente la suciedad y elefantes blancos como la Torre de David aún aguardan su destino final.

Así, Caracas espera que algún día los caraqueños podamos influir de una forma mucho más directa en su devenir… incluyendo el arquitectónico. Y sobre la base de nuestras verdaderas necesidades y querencias.

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