Cardio… ¿Quién dijo miedo?

Por Clodovaldo Hernández • @clodoher / Ilustración Daniel Pérez

El encierro pandémico ha obligado a muchos corredores a asumir otras actividades físicas, más adecuadas para realizar en casa. Una de ellas es los ejercicios identificados como “cardio”, rutinas fronterizas con la bailoterapia para movilizar muchos músculos y, a la vez, elevar la frecuencia cardíaca.

Como casi todo en estos tiempos, las dudas sobre este asunto se pueden despejar (o aumentar hasta niveles insoportables) en internet. Allí encontrarás tantos videos y notas escritas al respecto que hasta te sentirás abrumado o abrumada por ese maremágnum de información y de tipos y tipas en excelente forma, haciendo de maestros gratuitos.

Quiero insistir en algo que ya te he dicho varias veces: no te dejes engañar por los instructores que pretendan convencerte de que se trata de algo papaya, facilito y tal. Tú los verás a ellos haciendo su vaina y pensarás que tú también puedes hacerlo, pero bastará que te pongas a intentarlo para que te des cuenta de la cruda verdad: aparte de muy lento y resoplante, lo más seguro es que te sientas ridículo. Comprobarás que mover las piernas a la izquierda y a la derecha en coordinación con subir y bajar los brazos no es algo tan simple como lo hacen parecer los entrenadores. Digamos que, al menos, no es tan sencillo como trotar.

Algunos afamados instructores-youtubers pueden resultar particularmente hirientes, tal vez sin proponérselo. Por ejemplo, el muy carismático afrocolombiano Fausto Morillo presenta uno de sus videos bajo el rótulo “Para principiantes y personas obesas”, y resulta que te pones a tratar de hacer esa rutina y quedas vuelto leña, aunque no te consideres obeso ni tampoco un principiante, porque, ¡carrizo!, tienes meses o años trotando. A pesar de este bochorno, Morillo es una opción recomendable, siempre y cuando no pienses que cuando termine la cuarentena vas a tener los músculos abdominales y pectorales como los del negrón este. Olvídalo.

En fin, que ante el reto de los ejercicios “cardio”, hay que decir ¿quién dijo miedo?, pero empezar con mucha humildad y cautela, sin volverte loco.

ÉPALE 374