BOLEROS QUE CURAN EL ALMA

Por Humberto Márquez / Ilustración Julietnys Rodríguez La primera vez que escuché, ¿quién sabe cuándo?, esa suerte de arrebato existencialista: La vida es una herida absurda —y, de remate— y es todo, todo tan fugaz que es una curda, nada. sigue leyendo