Celebrar desbloquea

Contra viento y pandemia, el Gobierno bolivariano se abrió camino y puso a andar la 16ta edición de la Feria Internacional del Libro de Venezuela. Le demostró al mundo que más vale maña que fuerza y que la voluntad
de ser libres es más poderosa que el asedio internacional

POR MARÍA EUGENIA ACERO COLOMINE • @ANDESENFRUNGEN
FOTOGRAFÍAS JESÚS CASTILLO

La gente cree que el asunto del bloqueo es un lugar común de los medios. Muchos seguramente asumen que este tema sólo refiere a la situación que vive Cuba desde hace varias décadas y, seguramente, asociarán la palabra con imágenes de la ciudad de La Habana sosteniendo aún, y con dignidad, las ruinas de un tiempo en que brillaba como una capital rutilante y escenario de fiestas pomposas con Batista y sus sicarios. Seamos honestos: el bloqueo aún es un concepto que no se digiere.

Sin embargo, sus efectos se hacen cada vez más contundentes y tangibles. Muestra de ello está en las dificultades que han sufrido tanto el pueblo como el Gobierno para surtirse de gasolina, y los mil vericuetos que se han sorteado para que la gente pueda transportarse como solía hacerlo en el pasado. Las colas interminables son sólo un efecto visible del estrangulamiento que nos está aplicando el imperio con sus medidas de extorsión.

CONTRA VIENTO Y MAREA

En medio de uno de los años más desafiantes de la historia de la Revolución Bolivariana, nuevamente se conquistó una victoria popular significativa al haber podido celebrar la 16ta edición de la Feria Internacional del Libro de Venezuela, Filven. Esta fiesta de la palabra no es simplemente una exhibición de libros. Constituye un espacio vital para cerrar filas, nutrirnos y fortalecer la artillería del pensamiento y alinear más y mejores estrategias políticas, sociales y culturales de cara a los desafíos que vienen de la mano con derrotar a todo nivel el imperialismo.

Este año no sólo el bloqueo representó el principal reto a vencer. La pandemia del coronavirus hizo también su parte, y el peligro de hacer un evento público en medio de un riesgo de contagio también obligó a que el equipo organizador de la Feria repensara su estrategia de trabajo. Así, se decidió llevar a cabo dos ferias en una: una tradicional, con un espacio físico para el encuentro, y otra virtual.

¿BLOQUEO INTELECTUAL?

“Al quinto día de la Filven hemos roto el bloqueo. Superamos, incluso, una campaña de vilezas orquestada por círculos intelectuales de derecha contra la convocatoria del Premio de Novela Rómulo Gallegos. La decisión de transitar juntos pasa por encima de cualquier bloqueo”, afirmó el Ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas, quien, además, agregó: “La Filven 2020 tiene ahora dos sedes, ya que reimpulsamos la librería del Fondo de Cultura Económica de México, ubicada en Sábana Grande. Ahora tiene el nombre de Librería Aníbal Nazoa”.

El ministro celebraba esta victoria en un conversatorio junto a Ignacio Ramonet, quien también nos compartió sus impresiones en torno a La Feria:

“El día de la inauguración de la Filven yo, ingenuamente, me encontraba en La Habana y había prometido estar presente, participando con tantos autores prestigiosos y conversando con el presidente Maduro, creyendo que la aplicación Zoom podía funcionar como en todos lados. Ahí constaté que el bloqueo realmente impedía que esa aplicación funcionara en La Habana. Cuba está no sólo bloqueada financiera, comercialmente y políticamente, sino también en muchas redes sociales. Mi presencia aquí es una especie de ruptura a la voluntad de bloquear a Venezuela. Esta feria está alcanzando, últimamente, una resonancia internacional muy importante. Yo creo que es eco de la importancia de informarse sobre la importancia de la Revolución bolivariana”.

UNA FERIA DISTINTA

Los dos principales retos que pudieron haber anulado cualquier posibilidad de feria, ciertamente, afectaron la manera en que se desplegó esta feria actual. “La gente se ha quedado impresionada. Estaban acostumbrados a una gran feria, pero están claros en que estamos en una pandemia y es una situación atípica. Sin embargo, en lo digital se han hecho una gran cantidad de actividades”, nos compartió la periodista Rocío Cazal, responsable de los foros Periodismo en Tiempos de Bloqueo.

Efectivamente, a primera vista fue impactante toparnos con el escenario de la Filven 2020 en la Casona Cultural Aquiles Nazoa. A diferencia de las ediciones anteriores, esta vez sólo hubo una gran carpa que condensó tanto los stands de libros de la Librería del Sur y de México, como el escenario de los eventos en vivo. En esta ocasión, no estuvieron los numerosos puestos de exposición ni escenarios a los que estábamos acostumbrados en el pasado.

Aún así, este modesto espacio no tuvo nada que envidiarle a las ediciones anteriores de La Feria, ya que todos los días ha habido gran cantidad de actividades, de todo tipo y para todo público. Así, el pasado lunes 16 la Casona Cultural se llenó de zanqueros y cuentacuentos que les brindaron alegrías a las niñas y a los niños. También se celebró un acto especial en solidaridad con Julian Assange; y todos los días se han presentado publicaciones nuevas como, por ejemplo, el libro de historia Un monumento entre las naciones más cultas, del internacionalista Sergio Rodríguez Gelfestein. Todos los foros, recitales, talleres y conversatorios han contado con el apoyo de la plataforma streaming de Youtube, por donde las usuarias y usuarios se mantienen en contacto con los ponentes a través del chat.

“Hemos tenido que adaptarnos, inevitablemente, a una nueva circunstancia: una feria 90 % virtual. Afortunadamente, nos dieron esta especie de refugio aquí, en La Casona. Lo que yo reivindico en este momento es la expectativa que se tiene de abrir los espacios de manera controlada, de espectáculos. La Casona es ahora una especie de preámbulo a la reapertura. Más allá del acceso a nuevas publicaciones, este es el preestreno de lo que sería ese retomar de nosotros a la vida cotidiana con espectáculos.

“Se mantiene también un buen espacio para la infancia, también virtual. Los niños y las niñas tienen una participación en la Filven. Aún con toda la adversidad, estamos diciéndole al mundo que tenemos feria, que tenemos un pueblo lector”, afirmó el periodista y dramaturgo Armando Carías.

PARTE DE LAS ACTIVIDADES

Siendo la Filven un espacio para compartir saberes, una de las actividades más representativas ha sido la serie de foros Periodismo en Tiempos de Bloqueo. Pudimos disfrutar del conversatorio Del Periodismo Impreso al Periodismo Virtual, con Mercedes Chacín y Clodovaldo Hernández, quienes compartieron con el público presente, en vivo, y por internet sus impresiones sobre el tema. “El futuro del periodismo impreso y el periodismo digital es el futuro del periodismo. La prensa escrita tiene una veracidad que no tiene el periodismo digital. Tenemos el ejemplo de los fake news. La salvación siempre será aferrarse a la búsqueda de la verdad. La ética es muy importante”, afirmó Mercedes Chacín, directora del semanario CiudadCCS.

“Yo creo que tiene mucho valor adicional este tipo de edición de la Feria del Libro. Se da en circunstancias muy difíciles, en la pandemia y en la situación con el bloqueo y todas las calamidades que hemos pasado por las medidas coercitivas unilaterales. Hacer una expresión cultural de esta magnitud, en medio de una circunstancias tan difíciles, es un gesto de mucha valentía, de mucha determinación por parte del Gobierno, y del pueblo también”, señaló Clodovaldo Hernández.

NUEVOS TÍTULOS 

La cantidad de nuevas publicaciones, tanto en físico como digital, ha sido numerosa. Entre los títulos nuevos que se pueden conseguir aún en la exhibición están los libros @chavezcandanga, un huracán en la red, de Ysmael Serrano; Diario venusiano, de Indira Carpio; Penúltima tarde, y otras tardes, de Earle Herrera; y Un cuento para Manuel, de Alfredo Maneiro, entre muchos otros. “Ha habido mucha afluencia de gente. Al que le gusta el libro, siempre busca la manera de acercarse”, nos compartió Raquel Villasmil, expositora de La Feria.

Esta edición particular de la Filven constituye una muestra importante de la determinación del Gobierno bolivariano y su pueblo a mantenerse en pie ante las adversidades. Ante las innumerables amenazas que pretenden congelarnos de terror, la alegría de crear representa el arma más poderosa de la Revolución bolivariana, y la voluntad de festejar la vida desintegra con una sonrisa todos los obstáculos posibles.

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