ÉPALE277-CHICO CARRRASQUEL

LE TOCÓ SER PIONERO VENEZOLANO DEL BÉISBOL DE GRANDES LIGAS EN UN MOMENTO Y EN UN LUGAR DIFÍCILES: EEUU, POSGUERRA, RACISMO Y SEGREGACIÓN

POR JOSÉ ROBERTO DUQUE • @JROBERTODUQUE / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA

Sus hazañas deportivas las registra la impresionante maquinaria norteamericana de escarbar estadísticas, el recuerdo directo o indirecto de los aficionados beisboleros de Venezuela y del Norte. Fue notable lo que hizo y cómo lo hizo: inició la manía venezolana de llenar el beisbol gringo de campocortos excelsos (fue el primero que jugó en esa posición en la Liga Americana), fue apenas el tercer paisano nuestro en jugar en ese rutilante escenario, el primero en participar en un Juego de las Estrellas; el primero en conectar jonrón en la liga venezolana. Sus números en la Gran Carpa no fueron algo que pueda decirse colosal (bateó para 258 de por vida, normalito), pero el hombre abrió caminos e hizo historia.

La década en que Alfonso “Chico” Carrasquel se convirtió en figura en Estados Unidos (años 50 del siglo XX) no era precisamente el momento más adecuado para que un joven deportista intentara esa incursión. La sociedad apenas empezaba a entrar en el debate acerca de si les reconocía derechos a los ciudadanos negros o si continuaba vejándolos, y esta última posición tendía a imponerse. Chico jugaba con varios peloteros negros y debió presenciar y participar en el triste trámite de ver a esos compañeros de equipo impedidos de hacer una vida “normal”, o al menos con las mismas potestades que los demás: viajaban en secciones aparte en autobuses y trenes, no podían entrar a los restaurantes mientras el resto del equipo almorzaba. Eran considerados ciudadanos de segunda o tercera categoría, así en el mundo paralelo del espectáculo fueran héroes ocasionales. Con los latinos también ocurrían episodios de segregación, aunque con menos saña que con los afroamericanos; el color a veces no delataba el origen, pero los nombres y apellidos los sentenciaban. Carrasquel debió luchar contra esa marca impuesta por la sociedad imperial en el apogeo de su racismo.

HARRY TRUMAN LE AGARRÓ SINCERO AFECTO Y, DE VEZ EN CUANDO, LO INVITABA A DESAYUNAR EN SU RANCHO DE TEXAS. LINDO GESTO DE FRATERNIDAD, SOBRE TODO VINIENDO DEL SUJETO QUE ASESINÓ A MILES DE PERSONAS CON DOS BOMBAS ATÓMICAS

El Chico, siempre buen conversador y, al entrar en la madurez, cronista con buena memoria de esa época, contó varias veces episodios y situaciones que tuvo, además, el buen tino de ubicar en su exacto contexto. Por ejemplo: que en su caso personal las lesiones en las piernas por ataques directos de los corredores tenían que ver, en primer lugar, con ese sentimiento xenofóbico del que los peloteros estadounidenses no se escapaban, y también con el temperamento de estos producto de una peculiaridad histórica: el beisbol de los años 50 se nutrió en buena medida de veteranos de la Segunda Guerra Mundial, así que cada jugador era un atormentado dispuesto a partirle una extremidad al que cubría la segunda base o el campo corto, o un pítcher sanguinario que les arrimaba las rectas de más de 90 millas por hora a los bateadores indeseables. No se disfrutaba jugando beisbol; las Grandes Ligas eran una permanente guerra de nervios protagonizada por guerreros residuales de guerras de verdad. Las piernas de Alfonso Carrasquel se convirtieron en esa década en un mapa hecho con el trazado violento de las suturas.

Tuvo tiempo también para el disfrute y el gozarse las mieles de la fama, el Chico. Parece que el presidente Harry Truman le agarró sincero afecto y, de vez en cuando, lo invitaba a desayunar en su rancho de Texas. Lindo gesto de fraternidad, sobre todo viniendo del sujeto que asesinó a miles de personas con dos bombas atómicas.

De esa época data también el recuerdo de cierto episodio que retrata el machismo intrínseco al beisbol y los extraños rituales de los peloteros. También retrata la tendencia a la exageración y a la fabulación de los buenos habladores, pero este tipo de historias se agradecen. Parece que hay una superstición que indica que ninguna mujer puede pisar el dugout, la cueva esa donde se meten los peloteros durante los juegos, porque su presencia puede “empavar” al equipo. Sucedió que la hermosa novia de uno de los peloteros de los Medias Blancas visitó más de una vez el dugout de Chicago, y las derrotas empezaron a ensuciar la campaña peloteril. Tras fuerte asamblea de peloteros se tomó una decisión: el novio de la muchacha debía amarrarse los pantalones y comunicarle a ella que, por el bien del equipo, debía suspender esas visitas. La joven comprendió la situación y, además, propuso una forma muy elegante de desagraviar a los jugadores: los invitó a todos a una cena. Cuenta el Chico, al final de la anécdota, que así fue como conoció y saludó afectuosamente a la novia de su compañero Joe DiMaggio, una tal Marilyn Monroe.

Que DiMaggio nunca haya jugado con los Medias Blancas y que el Chico nunca haya jugado con los Yankees es lo de menos, porque ambos sí fueron amigos y el “Chico” sí conoció a Marilyn.

O como aquella vez que iba manejando un carro, en Caracas, acompañado de Susana Duijm, César Girón y Alfredo Sadel, y se comió la luz roja del semáforo. El policía que lo mandó a parar se estremeció un poco al ver a los ocupantes, pero el pelotero no pudo ablandarlo: “Coño, pero déjamelo pasar esta vez, mira que aquí ando con la mujer más hermosa del mundo. Que aquí ando con el mejor torero del mundo y con el mejor tenor del mundo. Y yo, pues soy el mejor shortstop del mundo”. Y el paco y que le respondió: “Bueno, yo soy el mejor policía el mundo y te tengo que poner la multa”. Luego de su retiro como pelotero tuvo ocasión de prolongar su condición de figura pública y mediática. Fue mánager de varios equipos de la pelota profesional venezolana y comentarista de televisión en EEUU y en Venezuela. Y al final de sus días, más anécdotas, y esta sí, verídica y notoria: la vez que no le querían permitir la entrada al estadio Alfonso “Chico” Carrasquel de Puerto La Cruz. Una hazaña del mejor portero del mundo, seguramente.

ÉPALE 277

Artículos Relacionados