Ciudad de la enseñanza-aprendizaje, la Ciudad Universitaria de Caracas

Por Mónica Mancera-Pérez • @mujer_tambor / Ilustración Jade Macedo • @pounamuart

Carlos Raúl Villanueva es luz. Luz propagada en la Ciudad Universitaria de Caracas, claridad que mantiene vigente las palabras del Libertador Simón Bolívar, en su última visita a Venezuela y hospedado en la casona de la Hacienda Ibarra el 10 de enero de 1827: “Yo estoy dispuesto a emplear todo el poder que me está confiado para hacer que este cuerpo (la Universidad Central de Venezuela) ocupe un lugar distinguido entre las universidades del mundo culto”.

Después de 113 años de claustro en el hoy Palacio de las Academias en Caracas, al maestro Villanueva para los años cuarenta del siglo XX, bajo la presidencia de Isaias Medina Angarita, le encomiendan la construcción de la universidad en los terrenos cedidos por el Libertador.

Villanueva emprende la construcción de la ciudad de la enseñanza-aprendizaje. Para ello delineó el lugar donde la luz de cada ser humano brillara en cada rincón, pasillo, jardín, espacios abiertos, para que el espíritu de cada cual fuera acogido en su ideado espacio interior, porque éste vive “únicamente bajo los efectos de la luz, que le da a su propia atmósfera su ordenamiento, hace que viva y exista”.

Esa luz de la que habla Villanueva es en sus palabras para que el “espacio se realice y nos impresione”. El espacio se conoce porque algo se mueve. El arquitecto para expresarse dispone de ciertas formas, como el escritor de frases. Los músicos utilizan ciertas leyes para componer, ordenar, utilizar ritmos para crear melodías y sinfonías: el arquitecto para actuar dispone de leyes muy parecidas. Las emociones que producen los sonidos en nuestra mente son, en efecto, muy parecidas a las logradas por los arquitectos con líneas, luz, colores y volúmenes.

Y tras 15 años de construcción de la “casa que vence la sombra con su lumbre de fiel claridad”, en cada paso por esta ciudad de la enseñanza-aprendizaje, Villanueva logró incentivar con cada espacio cultivar la creatividad, la investigación en cada ucevista.

ÉPALE CCS Nº 479