Como Esperando a Godot

POR RODOLFO PORRAS • ILUSTRACIÓN ERASMO SÁNCHEZ

Francisco y Antonio están sentados en un banco de plaza. Francisco mira el reloj y Antonio mira hacia los lados con ansiedad.

F: Y está bien… hay cosas que hacer
A: ¿Qué es más importante que esta cita?
F: Tenemos una vida, un trabajo, familia… un país por el que arrimar el hombro.
A: ¡Ya no aguanto más! ¡Se acabó! ¡¿Qué vaina es esa de andar en una cola para gasolina horas y horas?! Nooooo. Además, los precios no se aguantan. ¿Y la corrupción? ¿Ah? ¿Y la corrupción? ¡Es una vergüenza! ¡Una vergüenza! ¡Asco! A este país se lo llevó quien lo trajo.
F: Sí… se lo llevó quien lo trajo… (tímido) Eh… ¿Tú no fuiste, no?
A: ¿Cómo? ¿Qué es lo que estás preguntando? ¡Claro que no fui yo imbécil! ¿Tú me has visto a mí trayendo alguna vaina? No, verdad… y a este país menos. ¿Qué pregunta es esa?
F: Bueno… perdón, pero es que como dijiste “¡Se acabó!” yo pensé que ibas a terminar con todas esas cosas de la corrupción y la gasolina… pensé que tú… ibas a terminar con todo eso.
A: No soy un superhéroe. Vamos a esperar… ya debe estar por llegar.
F: Entonces quién fue el que se llevó lo que trajo… qué fue lo que se acabó…
Antonio mira hacia los lados ansioso. Luego sube los hombros con indiferencia.
F: ¡No me digas que detrás de esa prosopopeya, esa gallardía, ese rostro transformado en resolución, ese volumen de altos decibeles, ese pecho henchido… lo único que había era aire y paja.
A: Es una manera de desahogarse.
F: ¡No me habrás traído aquí para pedir ayuda externa!
A: ¿Qué te pasa? Yo estoy con la Revolución. Pero es que ¿cómo es posible que no hayan resuelto los ingentes problemas que aquejan a la población?
F: ¿Quién no ha resuelto qué cosa?
A: Los ingentes problemas que aquejan…
F: ¿Quién?
A: ¡El Gobierno chico! ¿Quién más? ¿Esto es una revolución? Esos carrotes, eso privilegios. Por eso es que uno anda como anda.
F: (Enfático) ¡Tú no andas como andas! Ni siquiera andas: tú estás parado, inmóvil…
A: ¿Inmóvil?
F: Acaso pretendes que la Revolución la haga el Gobierno y tú veas la cosa por televisión. ¿Trabajas con la comunidad? ¡No! ¿Has sembrado aunque sea una pepa de mango? ¡No! ¿Estás detrás de unos dólares? ¡Sí! ¿No fuiste a votar porque estás arrecho? ¡Sí! Y ahora le vas a poner la lupa a la nueva Asamblea para seguir enfurruñando la cara.
Antonio va a contestar. Pero viene un catire viejo, Donald, que pasea encadenado a un hombre con un traje formal que camina en cuatro patas y huele todo.
D: (Ordena) ¡Wait dog!, ¡wait! Lay down. (El Hombre obedece y se echa) ¿Están esperando a Godot? (Ellos asienten sin dejar de mirar al hombre-perro) Very god. ¡Quédense ahí… que está por llegar!
F: ¿Y usted por qué no lo espera?
D: El canto del fraude esa es mi divisa…
A: (Esperanzado) Y este Godot… eh… nos va ayudar ¿Verdad?
D: Walk dog. Come. (Donald comienza a caminar el hombre-perro jala un poco la cadena apurado. A y F lo siguen con la mirada. Donald voltea a verlo y trata de contener una carcajada. Sale)
A: No fui a votar y punto. ¡No me dio la gana! Y sí, sí ando detrás de unos dólares. Si no, no como. ¿O es que a ti sí te alcanzan los reales? Ultimadamente chico, yo soy venezolano, no soy político, no tengo porque estar sembrando nada, ni trabajando con la comunidad. Yo soy un ciudadano y tengo derechos. Y me quedo a esperar aquí.
F: Es verdad. No tiene que ser revolucionario. Solamente eres un ciudadano. Tienes derecho a comer, vestirte, trabajar, tener un sueldo justo. Tus hijos en la escuela, acceso a la salud, gasolina, ¡perfecto! Pero has debido votar, aunque sea por la derecha. ¿O es que tú crees que ser un ciudadano es producto de la magia? Un país lo lleva adelante todo el mundo. Se es ciudadano si haces país… si no, eres un chulo.
A ¿Cómo me dijiste? ¡Chulo será tu madre!
F: Mi madre sería chula… pero no lo es.
A: Yo tampoco… yo trabajo, yo me gano mis centavos…
F: Sí… yo sé. Pero para que trabajes y te ganes tus reales tiene que existir un trabajo, y ese trabajo debe quedar en algún lado, y tiene que haber unas calles para llegar, y unas aceras, y unos acuerdos, unas normas para andar por esas calles, y tiene que haber un dinero, y unos bancos, y un idioma, y unas leyes, y una gente que no sólo disfrute eso, sino que lo defienda, que lo construya. Y todo eso existe porque se hace, ¡se hace!, ¡no surge de la nada! Si te quedas con la parte de trabajar y ganarte lo reales, y todo lo demás que sea un esfuerzo de otros… ¿te estás chuleando ese esfuerzo sí o no?
A: ¿Y el pago de impuestos?
F: ¡No joda chico! A un país lo hace la gente, la creatividad, el esfuerzo… no el IVA. Porque además es el único impuesto que pagas.
A: Porque me lo exoneran… no porque yo me resista…
F: Mira… me voy no quiero seguir perdiendo el tiempo contigo.
A: Pero en la otra versión se quedan los dos.
F: En la otra versión la esperanza estaba en alguien que no llega nunca… en ésta la esperanza está en nuestras manos.
Francisco sale. Y Antonio se sienta como al principio. Mira el reloj y hacia los lados lleno de ansiedad.
Telón.