Reportaje para la RevistaÉpale CCS

ENTRE ACARIGUA Y SARARE SE EXTIENDE UNA COMUNA SOCIALISTA QUE ALBERGA LA ESPERANZA EN LAS PRÁCTICAS REVOLUCIONARIAS. EN MEDIO DE LAS POLÉMICAS SOBREVIVE, APORTANDO LOGROS INCUESTIONABLES DE LA ESTRUCTURA COLECTIVA Y SORTEANDO TEMPESTADES  

POR MARLON ZAMBRANO @MARLONZAMBRANO / FOTOGRAFÍAS MICHAEL MATA

PAREDES

En Sarare, la capital del municipio Simón Planas del estado Lara, las paredes hablan. Cada fachada dice algo sobre el Estado comunal y pronuncia un nombre que en algunos círculos resulta impronunciable: Ángel Prado. Lo gracioso es que en algunas paredes viene acompañado por las siglas del Partido Comunista de Venezuela, en otras por el MEP, ORA, Tupamaro, Patria para Todos. Muy cerca nos pasa el alcalde juramentado, Jean Ortiz (PSUV), encaramado en un camión 350 sin barandas con una música estridente, acompañado por un piquete de espalderos que nos miran feo cuando intentamos hacerle fotos. Aceleramos.

ÉPALE271-MAIZAL 6LLEGAR

Llegamos en la tardecita, Domingo de Ramos, atravesando pueblos desolados bajo el sopor de una humareda impenitente que mantuvo el paisaje de todo el viaje brumoso. Ni un alma ni una bicicleta ni una moto. Nos sorprendió, a un extremo, el acceso a las lujosas instalaciones del Barquisimeto Golf Club de Cabudare; y, al otro, el imponente Estadio Metropolitano de Lara con un aforo de casi 50.000 almas, amantes no de los toros coleados sino del fútbol. Pasamos la alcabala de Sarare, desde el extenso corredor vial Barquisimeto-Acarigua, hasta que nos saludó una inmensa valla con el rostro de Chávez y Nicolás Maduro blandiendo una bandera: “En esta comuna se trabaja, se produce y vive el espíritu de Chávez. Comuna Socialista El Maizal”.

AUNQUE PAREZCA UN CONTRASENTIDO, NO HAY MAÍZ EN EL MAIZAL. TAMPOCO HAY GANADO. ENTRE OTRAS COSAS PORQUE ES VERANO Y EN ESTA ÉPOCA LO QUE SE HACE ES PREPARAR EL TERRENO PARA ARRANCAR LA SIEMBRA

MANTEQUILLA

Aunque parezca un contrasentido, no hay maíz en El Maizal. Tampoco hay ganado. Entre otras cosas porque es verano y en esta época lo que se hace es preparar el terreno para arrancar la siembra en mayo y recoger la cosecha cinco meses después, en pleno invierno. Lo otro es que, luego de las elecciones de diciembre del año pasado, lo primero que hizo el nuevo alcalde, nos cuentan, fue instalar una especie de vertedero de desechos sólidos que agarró candela y arrasó por lo menos 40 hectáreas de pasto de potreros, árboles, alambres y cercas de madera. Por suerte, las lengüetadas de fuego no alcanzaron al samán de la primera visita de Chávez ni al roble desde donde escenificó su famoso Aló Presidente número 344, cuando encaró a Diosdado Cabello con Henri Falcón por la construcción de la carretera Gamelotal-Buría.

Al ganado lo trasladaron a los terrenos del núcleo local de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA) —tomados en octubre del año pasado—, a pocos kilómetros, donde 112 reses pastan y sirven para todo el proceso de cría semiintensiva de ganado de engorde y producción de leche y queso. Ahí conocimos a Mantequilla, una rubia buenamoza de la raza Carora que posó calmada para las fotos y dio leche para hacer fiesta, mientras que las del tipo Girolando se ponían agresivas y hasta lanzaron patadas cuando intentamos estrujarles las tetas para sacar un chorrito de leche tibia.

Las reses pastan en los terrenos de la antigua UCLA, tras los incendios de El Maizal

Las reses pastan en los terrenos de la antigua UCLA, tras los incendios de El Maizal

PRODUCCIÓN

La comuna El Maizal se asienta sobre los antiguos terrenos que reclamaba como suyos un célebre ganadero ya fallecido: Orlando Alvarado. Amo y señor de vastas extensiones cuyos linderos se movían a voluntad hasta donde alcanzara la mirada, como en la Hacienda El Miedo de Doña Bárbara, lo que hizo, con voracidad de terrófago, fue subutilizar la tierra, considerada de máxima calidad, mientras la gente a su alrededor moría de hambre. En marzo de 2009 se organizaron y tomaron esa inmensa geografía para destinarla a la siembra de caraotas con apoyo del Gobierno Nacional, que mantenía su cruzada por derrotar los feudos. “No va a quedar latifundio en Venezuela, ya hemos recuperado 40% de los predios decretados como latifundios”, decía Chávez por entonces.

Comuna Productiva Socialista El MaizalSon 2.200 hectáreas de las que se aprovechan para la siembra alrededor de 800, fundamentalmente de maíz. El resto lo configuran intrincadas estribaciones del piedemonte de una fila montañosa que linda con el estado Portuguesa, donde se hayan pequeños asentamientos agrícolas con vocación cafetalera, como Caballito y Gamelotal, que hoy constituyen un eje comunal.

La integran 22 consejos comunales, 17 mil familias, de los estados Lara y Portuguesa, separados por un lecho de río seco que en invierno crece como un mar furioso.

El año pasado lograron sacar 3.000.000 de kilos de maíz, no solo para los comuneros sino para los habitantes del entorno y de las comunidades cercanas de ambas entidades regionales.

Además, cuenta con varias unidades de producción: las casas de cultivo que el presidente Maduro les transfirió luego de ser administradas deficientemente por el Fondo de Desarrollo Agrario Socialista (Fondas) en el sector Sabana Alta (aledaño a El Maizal), de las que ya seis están produciendo pimentón mientras que las otras seis están en proceso de recuperación; la Unidad de Producción Popular Argimiro Gabaldón (antigua Porcinos del Alba), tomada a mediados del año pasado en apoyo a los trabajadores y en proceso de recuperación, luego de sufrir la pérdida de más de 90% de su productividad por los constantes robos e irregularidades administrativas; el Centro de Acopio y Distribución de Gas Doméstico Camilo Cienfuegos, que atiende a 140 consejos comunales; y las instalaciones de la Estación Experimental de la UCLA en el sector El Torrellero, recuperadas en 40% luego de encontrarlas en estado de abandono a pesar de recibir financiamiento del Estado para la investigación genética y tecnológica, además de contar con estructuras para la piscicultura e imponentes parajes naturales utilizados por visitantes nacionales y extranjeros para realizar deportes extremos en las empinadas formaciones rocosas del cerro La Vieja, que algunos “poderosos”, al parecer, están dinamitando arbitrariamente para extraer piedra caliza.

17.000 familias de los estados Lara y Portuguesa se benefician del CLAP comunal

17.000 familias de los estados Lara y Portuguesa se benefician del CLAP comunal

ASAMBLEARIOS

Nos acercamos de noche a la casa de pernocta de El Maizal, donde suena un joropo trancao como telón de fondo, huele a carne asada que alguien cocina al interior de la vivienda y los muchachos, bajo la opacidad crepuscular de la luz artificial y la luna menguante, se pasan un trago de cocuy con un leve toque de jugo de naranja. Están tan acostumbrados a la lucha y el debate que cualquier conversa espontánea se convierte en una asamblea popular, incluso la preparación del equipo de voleibol que intervendrá en los venideros juegos comunales del pueblito de al lado, La Miel.

“Es que somos muy malos jugando”, advierte José Luis. “Nuestro sueño es que la bolsa CLAP algún día lleve papa, yuca, tomate, maíz, carne”, agrega como para no dejar que la “frivolidad” de la diversión los distraiga de sus objetivos históricos.

Nos sirven un tolete de cochino asado y una porción de queso blanco semiduro que desmayó, literalmente, a uno de nuestro equipo, animales urbanos sodomizados por la inutilidad citadina y la falta de costumbre.

Aún no conocemos a Ángel Prado, quien se nos había hecho esquivo. No nos contestó jamás el teléfono, mensaje de texto y mucho menos un mensaje de whatsapp, y nadie nunca nos supo decir dónde encontrarlo.

MELINA

Ellos saben lo que vale la tierra. Cerca de El Maizal, otra inmensa explanada de 1.600 hectáreas fue tomada por comuneros que han tenido menos éxito, primero porque no han logrado la cohesión necesaria, y segundo porque está plagada de una vegetación que degrada el entorno. Al ser suelos del máximo nivel, con acuíferos a flor de piel de donde se extrae agua cristalina a menos de cinco metros de profundidad, una transnacional canadiense decidió sembrar melina, un árbol de donde se extrae pulpa para papel que requiere de mucho líquido, por lo que debilita los suelos. Es el Hato El Piñal, donde interactúa el colectivo Los Rieles que lidera Rafael Ojeda, otro viejo luchador social y campesino que aún se asombra de la destreza mística de un muchacho de 20 años que lo acompaña para descubrir, con la energía de dos horquetas de madera, las venas sangrantes del agua que circula debajo de la epidermis de esa tierra bendecida por Dios.

Seis casas de cultivo recuperadas y produciendo están permitiendo reparar otras seis

Seis casas de cultivo recuperadas y produciendo están permitiendo reparar otras seis

VERRACOS

Un verraco tiene las bolas inmensas. Era de suponerse. En la UPP Argimiro Gabaldón, a la izquierda de la “ye” que da hacia El Torrellero, hay 1.400 animales entre hembras, verracos y lechones, pero todavía no da para mandar al matadero. De milagro lograron sobrevivir al hampa oficial y oficiosa. Aún se caen a plomo, casi interdiario, con delincuentes que vienen en manada para robarse los cerdos que muchas veces, según denuncian, se robaba la propia policía o la mismísima gerencia.

Isabel González trabaja en la administración y también atiende partos. Nos cuenta que cuando llegaron, luego de la toma de mediados del año pasado, quedaba un restico de cerdos de los 6.000 que llegó a poseer la instalación en su mejor momento. Eran unos cochinos flacos y enjutos que morían hasta por un golpe de calor. Actualmente la mortalidad se redujo en 98%, los animales son atendidos por veterinarios y se logró un convenio con Porcinos del Alba para regularizar la alimentación.

Los trabajadores que sobreviven de la administración anterior nos cuentan que vivieron días muy oscuros, y llegaron a pasar meses sin cobrar mientras veían que los gerentes se llevaban cargamentos de animales al matadero. Por eso acudieron a la comuna y se decidió intervenir.

Uno de los muchachos nos dice que por esos montes un par de alpargatas artesanales cuestan Bs. 800.000 y un kilo de carne de chigüire hasta 2.000.000. Si es en efectivo y te vas para Elorza, puede que la consigas en 200.000.

ÁNGEL

Nos presentan a un señor que llega sudado y con cachucha. “Mucho gusto, Ángel”. “Por fin lo conozco —le respondo—, no encontraba manera de ubicarlo”. “¿Ustedes comieron anoche?, ¿cochino con queso? ¿Y tomaron un cocuy bien bueno? Yo fui el que les hizo la cena”.

Al rato entendemos sus precauciones frente a extraños. Nos cuenta de los diversos acontecimientos que le hacen temer por su vida y nos “secuestra” bajo nuestra voluntad, desde el almuerzo hasta pasada la medianoche, haciéndonos atravesar los más intrincados parajes de El Maizal y sus alrededores, desde Burra Paría hasta Cacho’e Plata, donde tomamos café en leña sobre la loma de una montaña sin una gota de luz que no fuera la de la farola lunar, junto a comuneros en faena de vigilia para mantener despejadas las tierras, que muchas veces reciben visitas inesperadas de cuatreros armados.

TODOS HABLAN DE PRADO COMO DE UN VENGADOR ANÓNIMO O, PARA SITUARLO EN EL IMAGINARIO TELEVISIVO, UN LLANERO SOLITARIO. “ES UN CHÁVEZ”, DICE ALGUIEN

Todos hablan de Prado como de un vengador anónimo o, para situarlo en el imaginario televisivo, un llanero solitario. “Es un Chávez”, dice alguien que agrega que, repentinamente, llega a caballo, o caminando, o en camioneta a un debate asambleario. “Con él nunca se sabe, puede que se asome por ahí y, de pronto, desaparezca”, nos dice Johander Pineda, uno de sus más cercanos colaboradores. “Él todavía vive en su ranchito, y su mamá al lado en su casita de barro, con su criadero de gallinas, y eso que la Comuna El Maizal ha logrado hacer 372 casas, cuatro liceos, dos escuelas y ha aportado más de mil ayudas económicas para operaciones, prótesis, recuperación de ambulancias, vehículos de la alcaldía y consejos comunales a lo largo de casi diez años”, sintetiza Bernardino Freites, uno de los comuneros que protagonizó la toma de la UCLA.

Ángel Prado tiene un plan: el Estado comunal, porque eso fue lo que pidió Chávez

Ángel Prado tiene un plan: el Estado comunal, porque eso fue lo que pidió Chávez

Fue electo para la Asamblea Nacional Constituyente con una avalancha de votos (más de 81%) y optó a la alcaldía del municipio Simón Planas tras muchos trabas de la propia ANC y el Consejo Nacional Electoral, que finalmente no admitió su triunfo con 57,45% de los votos el pasado 10 de diciembre, alegando fallas durante el proceso de inscripción.

Eso pasó al Tribunal Supremo de Justicia. Mientras, es un líder natural, el alcalde sentimental que con 36 años (aunque su rostro luce quebrado, como el de un hombre de 50), cuatro hijos varones, de padres campesinos y sin estudios habla con tanta soltura y arrojo que nos hace temer, en verdad, por su destino.

Tiene un plan: retirarse a los 40 años, no sin antes dejar relevo para las batallas que vendrán mientras él se dedica a fortalecer la semiindustrialización de El Maizal, a fin de que el trabajador recoja el fruto de todo su esfuerzo en pos del autogobierno, que será posible si se construye, definitivamente, la ciudad comunal, el Estado comunal y, por último, la confederación de comunas, porque eso fue lo que pidió Chávez. “La comuna sí tiene sentido y Chávez lo dijo: ‘Comuna o nada’”.

—¿Por quién vas a votar en mayo?

—¡Por Maduro!

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