ÉPALE289-MÚSICA

PARA BUSCAR LA CANCIÓN O ARTISTA DE TU PREFERENCIA YA NO HAY BARRERAS. INCLUSO, EL MUNDO DIGITAL TE LLEVA A DESCUBRIR MÁS MÚSICA QUE PUEDES DESCARGAR EN TU CELULAR, COMPUTADORA O CUALQUIER EQUIPO, POR MUY PEQUEÑO SEA

POR MERCEDES SANZ • @JAZZMERCEDES  ⁄  FOTOGRAFÍAS ARCHIVO

me partiste el corazón. / Pero, mi amor, no hay problema, / ahora puedo regalar un pedacito a cada nena, canta el muchacho de franela beige en voz alta. El vagón está hasta las metras. Apenas se puede voltear el cuello. Se baja un gentío y entra más. En eso aparece un tipo con su celular a todo volumen: Una vez más me reprocho tantas cosas que hice mal. / Una vez más me merezco lo que tengo por confiar y amar. Finalmente uno logra la proeza, la gran hazaña de salir ileso. Mientras avanzamos, por la derecha, como dicen las instrucciones, se escucha en la radio interna una pieza instrumental: el famoso “Take five”.

Oír un reguetón, una salsa, luego un vallenato, merengue… toda esa variedad rítmica demuestra no solo la diversidad de nuestros gustos especialmente los del caraqueño, con preponderancia en lo tropical y en lo que más ofrece la industria, sino también que con un pequeño dispositivo se puede descargar y reproducir los sonidos que más nos gustan. Por eso, donde miremos hay gente escuchando la música de su preferencia de forma gratuita.

Si estamos en Facebook, Twitter, Instagram o en cualquier red social, por allí nuestras amistades, público y artistas comparten bastante música a la que uno puede acceder. Los tiempos de la radio AM y FM ya pasaron, el que fuera el mejor medio para uno enterarse de qué disco acaba de salir y luego ir a comprarlo en las discotiendas. Las radios tradicionales han quedado para la información a través de noticieros y programas. Pero las nuevas generaciones ni a eso le prestan atención.

LOS JÓVENES Y LA MÚSICA

Cuando vemos a un joven con sus audífonos, no lo pongan en duda, está disfrutando de pura música. “Me fastidia la habladera de paja de los locutores, que si la publicidad. Lo mío es música”, advierte Lisbeth Mujica, de 17 años, estudiante que acaba de culminar el cuarto año de bachillerato y vive en Propatria. Ella prefiere oír a Lady Gaga, Pink, La Melodía Perfecta o Jerry Rivera.

“En la radio no hay na que escuchar. Uno se entera más rápido por las redes sociales de lo que está pasando y también oyes música, la descargas”, dice Manuel Álvarez, de 21 años, quien trabaja por su cuenta como comerciante. Y es así: la actual generación está expuesta a los medios digitales y, por tanto, desarrollan formas de interacción.

“Ha cambiado la forma de consumir y distribuir la música, y el método de promoción es mucho más globalizado e inmediato. Quizá el problema real radique en el exceso de información: los jóvenes pueden almacenar infinidad de música en sus discos duros y dispositivos portátiles; pero, ¿escuchan todo realmente? ¿Tienen tiempo para hacerlo?”, expone William Padrón, periodista venezolano especializado en música, en su artículo “El negocio de la música en Venezuela”, publicado en 2013 en la revista Debates IESA.

En la misma nota Padrón señala que lo que manda es la era digital. Ya no se consume el disco como obra de arte, con todo lo que implica, sino tracks aislados. Lo que tenemos en nuestros equipos son bancos de canciones que muchas veces ni llegamos a oír en su totalidad.

“El disco es cultura” fue un lema que tuvo vida hasta los años 80; en los 90 arrancó la transición, auge del disco compacto; y en la década de 2000 todo el panorama cambió.

Ante esa avalancha musical hace falta potenciar la radio digital, que en Venezuela casi no existe, excepto Equilibrio.net y NoEsFm (dedicadas al rock y música alternativa). Y, muy importante, la educación musical y sobre nuevas tecnologías en escuelas y liceos.

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