Contra viento y marea, mujeres creando

Un diluvio caraqueño. Una pandemia mundial. Inauguramos el Cuarto Encuentro de Mujeres Creadoras en Escena, un espacio físico y virtual donde muchas mujeres podemos mostrar nuestras capacidades creadoras

                                              Por Andrea Quiñones Rubio@andreaquinonesrubio                                             Fotografía Mairelys Conzález@mairelyscg27 y Kirlam Medina@kirlamm

Las necias

Saliendo de casa comenzó el aguacero, justamente un lunes 15 de marzo, a un año exacto de un día antes que se declarara pandemia nacional en nuestro país. Faltaban 45 minutos para comenzar la inauguración del (muchas veces desprogramado) Cuarto Encuentro de Mujeres Creadoras en el Teatro Nacional. Mientras, sentía que mi carro se convertía en una curiara atravesando el Orinoco, pensaba en quienes realmente podrían asistir a la primera función que contaría con el estreno de la obra  teatral Destino: Libertad, de la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela. Con semejante chaparrón era evidente que muy pocos llegarían al lugar.

La misma lluvia que para muchos es una bendición estando en casa, era todo lo contrario para quienes debían patear la calle, incluso en carro. Motorizados albergándose, la gente dentro de algún negocio o haciendo equilibrio pegada a una santamaría cerrada para no mojarse. Yo empeñada en no perder la oportunidad de parar el carro en el estacionamiento del Teatro Nacional.

Mientras, seguía pensando en lo arrechas que hemos sido, necias y empecinadas en formar parte de un proyecto que en un momento pandémico y lluvioso apuntaba al fracaso, porque ya no era lo que al principio habíamos planificado.  Este año se cancelaron las presentaciones en espacios que en el encuentro pasado fueron nuestros aliados: El Cuchitril, Casino CCS, Centro Cultural la Estafeta, La Escuela de Teatro César Rengifo, el Teatro Municipal. Muchas, quedamos sin mostrar nuestros trabajos por no tenerlos en formato audiovisual para subirlos a la red. Para las mujeres que nos dedicamos a las artes escénicas, este evento se ha convertido en punto de referencia, porque permite mostrar desde la autogestión, la colaboración y la gestión independiente, gran parte de la capacidad creadora de muchas mujeres del país que nos dedicamos a las artes escénicas y musicales. En ese momento solo pensaba en mujeres, mujeres que hacemos, que creemos, y que crecemos reconociéndonos en este encuentro.

Una vez en el estacionamiento del Teatro Nacional veo claramente cómo un aguacero cae convertido en mar y ubico un sitio vacío: “Perfecto! Conseguí estacionarme” y PAF!

El caucho derecho quedó metido literalmente en el hueco de una alcantarilla. Del techo del Teatro Nacional caían torrentes de agua y mis botas parecían chapaletas de un buzo marino en una expedición de El Calipso con Jaques Costeau.

En plena espera de auxilio ya no pensaba en el encuentro, ni en las mujeres que asistirían, solo había logrado ver mucha gente amontonada en los negocios que bordean el Teatro Nacional y la plaza. En el parabrisa empañado, la figura de alguien de casi dos metros con un paraguas de sol que reconocí de inmediato, era mi ex compañero, intentando ayudarme. Mientras, la rueda patinaba en el hueco de una alcantarilla. Él debía regresar al teatro pues la ejecución musical de la obra estaba a su cargo. El carro tendría que esperar…

Entré al teatro y me encontré en familia, entre caras conocidas de quienes fueron mis compañeros de clases. Por fin logro ver a nuestra querida Jericó Montilla, personaje fundamental del encuentro y organizadora desde la primera edición. En el escampe llegó la homenajeada Carmen Jiménez, casi irreconocible, entre un paraguas y un tapabocas que no pudieron ocultar sus grandes ojos y su amable sonrisa que la caracteriza y que pude conocer cuando estudiamos en el PROFESER de UNEARTE.

La inauguración de Mujeres Creadoras deleitó al público con la presencia de personalidades de la escena teatral caraqueña

La paridad, trabajamos con hombres

Queríamos reunir al elenco para una fotografía especial para esta edición, cosa que mientras le comentábamos a Carlos Arroyo, Presidente de la Compañía Nacional de Teatro fue el autor de la mejor noticia de mi tarde: varios compañeros trabajadores del teatro y de la obra me ayudarían a levantar el carro y pude estacionar como debe ser.

La historia nos ha ocupado en roles o espacios donde son pocas las mujeres que tenemos poder de decisión

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Mientras veía el tras cámara, el apoyo de Richard “Pajarraco” y otros hombres, pensaba en la importancia de seguir juntas, organizadas y creando, incluyendo al género masculino. El trabajo de sensibilización en contra del machismo y patriarcado necesita una formación, redimensión y otra mirada para reformular los canales afectivos. Culturalmente nos hemos envuelto en relaciones de lucha de poderes, que no es la idea. El propósito es ir transitando esta senda con el compañero, no delante, tampoco atrás, sino al lado para que nos acompañe y hagamos honor al nombre: “compañera” o “compañero”. Sabemos que hemos luchado por la paridad, pero es una paridad injusta porque la historia nos ha ocupado en roles o espacios donde son pocas las mujeres que tenemos poder de decisión y cuando los tenemos es una lucha titánica y constante contra la misoginia. Ocupamos espacios y cargos que pocas veces son de decisiones. Precisamente este encuentro ha permitido darle cabida a narrativas, obras, propuestas, performances de un profundo sentir femenino y que quizás en otras instancias no suelen ser considerados.

50 años de trabajo teatral no juegan

Carmen “La Negra” Jiménez es comadre de Jericó, pero esa no es la razón por la que es ella la homenajeada este año. Fue con la proyección de un video en una entrevista realizada por Estefany Polo, que nos enteramos que “La Negra” nació en Coro, ha sido titiritera, Promotora Cultural y productora de teatro, además pupila del maestro Horacio Peterson y directora general del Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas. Es una obrera del teatro que se ha convertido en referente nacional. Se inicia en la producción en la década de los 70’ en Caracas a través de Nelly Garzón con la obra “Locura es”. Quienes la conocen la describen como maternal, guerrera, apasionada, dedicada, respetuosa, disciplinada y con fortaleza. Tiene lo que muchas, voluntad, humanidad, sin embargo, es perfeccionista manteniendo el espacio de trabajo en armonía con té, café y malojillo.

Después de esa descripción visual comienza la obra Destino: Libertad, una puesta en escena muy bien dirigida por Anibal Grunn que cuenta como se entrelazan los dolores y luchas de tres mujeres valientes, mujeres en el contexto de la guerra, interpretadas por las primeras actrices Aura Rivas, Francis Rueda, y Livia Méndez, con el acompañamiento musical de Keudy López y Anderson Figueroa.

Carmen Jiménez recibe un regalo muy especial de Jericó Montilla en sus 50 años de trayectoria

También nos encontramos on-line

Después de la inauguración se realizaron muchas presentaciones a través de las cuentas de Facebook: Mujeres Creadoras e Instagram @mujerescreadoras.ve. Así fue para el martes y miércoles. Finalmente fueron nueve funciones, dos talleres presenciales (cumpliendo todas las medidas de bioseguridad reglamentarias), 22 talleres virtuales y dos funciones en vivo por la plataforma. También se bautizó el libro “Relatos del ostracismo” con obras ganadoras del concurso de dramaturgia, no faltaron los conversatorios y plenarios en la plataforma on-line.

Tuvimos una participación internacional en el encuentro con obras en vivo, talleres y conversas desde Argentina, México y Chile

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Por primera vez tuvimos una participación internacional en el encuentro con obras en vivo, talleres y conversas desde Argentina, México y Chile.

Encendiendo la luz

El jueves se presentó en el Teatro Nacional “Mujeres al vuelo” por la compañía KareKare, dirigida y escrita por Melisa González. Una obra en 7 actos donde vemos a Isis García , Vanessa Delgado, Frany Mundo, Saudi Cerinza y Viviana García conjugar diferentes expresiones artísticas en escena con la visibilización de la violencia hacia la mujer como hilo conductor. Una obra apta para todo público, con un hermoso trabajo técnico a cargo de Jairo Acosta, Jesús Piña y Luis Dimas, deja la luz encendida como homenaje y alerta ante una problemática social que afecta la individualidad, la familia y la comunidad.

Épicas batallas

Antes del muy esperado estreno de Troyanas dirigida por Jericó Montilla a través del Laboratorio Circo Nacional, se bautizó el ensayo del maestro Oscar Acosta: “La ignorada presencia femenina en los inicios del teatro venezolano”, con un prólogo escrito por la primera actriz Francis Rueda. Este libro pretende revalorizar el papel de la mujer y las expresiones femeninas en los inicios del teatro nacional venezolano a partir del aporte de datos históricos producto de la investigación que se realiza en tres facetas: la mujer dramaturga a través de la vida de María Rosa Gálvez; la mujer actriz: Cecilia Baranis, cubana residenciada en Venezuela y la mujer personaje: Policarpa Salavarrieta de Heraclio Martín de la Guardia. Este ensayo es una muestra de que no trabajamos solas, trabajamos de la mano con hombres. Estará disponible en formato digital a finales de este mes.

Y al fin llegó el tan esperado estreno de Troyanas, una propuesta de teatro griego con circo y un impresionante elenco profesional y en formación de las artes circenses. Una hermosa puesta en escena, mástil chino, telas y lira en la que participaron: Deborah Pérez, Kelly Santana, Marx Lennin, Melanie Villegas, Valentina Mantovani y Yarumi González.

La Inauguración del IV Encuentro de Mujeres Creadoras contó con artistas de lujo

Conocidas y extrañas

El sábado 20 nos tocó hacer malabares para poder ver dos funciones el mismo día, en el Teatro Nacional a las 3:00 pm interesantes muestras de las artes del circo, danza y poesía nos deslumbraron entre un mar de gente en escena  y a las 4:00 de la tarde en el Centro Cultural Parque Central a ver “Frutos Extraños”, con una impecable puesta en escena vemos la historia de tres mujeres interpretadas por Berna Rodríguez, la maravillosa Sain-Ma Rada y nuestra querida Marcela Lunar que también la dirige. La música a cargo de Kirlam Medina ilustra el escenario, le da cuerpo y alma a cada palabra y movimiento del maravilloso texto de Indira Carpio y Oriana Orozco. Una función que lamentablemente se perdió la mayoría del público que venía desde el Teatro Nacional, pues la programación quedó muy ajustada.

Con el zumbido del cierre

Después del zumbido en la interesante propuesta escénica “El rugido de la libélula” del Grupo Sobretablas Venezuela bajo la dirección de Jeniffer Navarro y las excelentes actuaciones de su elenco en el Teatro Alberto Paz y Mateo, nos tocó despedir el IV Encuentro de Mujeres Creadoras. La cantora Amaranta comenzó a cantar a capella desde el público y detrás de ella la acompañamos Alexana Jiménez, Alejandra Hernández y quien les escribe, para leer con Jenifer Navarro el Manifiesto escrito el año pasado por Marcela Lunar. Amaranta despidió nuevamente con su voz con un emotivo tema dedicado al Waraira Repano.

Así nos fue, como unas zumbadas y seguiremos zumbando, sobre todo las que no pudimos presentar nuestros trabajos por la cancelación de los espacios físicos, pero los presentaremos durante el año en las plataformas de Facebook e Instagram del Encuentro de mujeres creadoras, así que pendiente.

Cuando el zumbido se convierte en rugido

ÉPALE 407