POR HUMBERTO MÁRQUEZ / ILUSTRACIÓN FORASTERO

ÉPALE292-BOLEROSCuando hablamos de boleros siempre hay que decir que los amores mutan: una bonita manera de decir que no se acaban. Aunque sí, digamos que se transforman en una vaina que no sirve para un carajo, pero el alma queda impregnada. En mi caso, que solo tuve dos amores: el primero y el último. Del primero, que a pesar de mutado sigue vivito (a su manera) como el primer día, hubo siempre estos versos, que intentaban explicar el hecho inexplicable de cómo se podía amar a dos mujeres a la vez: Sobre todas las cosas del mundo / no hay nada, nada primero que tú. / Y aunque a ti te parezca mentira, las cosas del alma despiertan dormidas… / Y a pesar de estas cosas tan grandes tú sigues dudando de mí.

La primera vez que escuché este bolero fue con Ismael Quintana en el disco Sentido de Palmieri (1973). Era el propio para tratar de enmendar travesuras amorosas, en las primeras de cambio de una relación. Que culpa tengo yo de haber nacido así, / inerte la expresión en mí. Pero más allá de las cuitas sentimentales de carajito veinteañero, cuando el bolero era un recuerdo inoculado en los teteros y canciones de cuna de madres y abuelas y ni siquiera se preguntaba uno por los compositores, 60 años después y gracias a la magia internet y de un ineludible programa de radio nos vamos enterando que José Pepe Delgado fue su compositor y que el cuarteto DAida debutó el 16 de agosto de 1952, en el programa de TV El Show del Mediodía, con Cosas del alma.

Pero donde la gata se sube a la batea es cuando este precioso bolero es interpretado por Tito Rodríguez y mi pana Eddie Palmieri, carajitos los dos, en ocasión de Tito invitando a El Sapo a su programa de TV. No se lo pierdan. Y en este postrero cierre solo quedó, para el último amor, el último verso: Dios solo sabe que en mis sentimientos / hay cosas del alma de mí para ti.

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