Cuando la oficina está en casa

Internet ha abierto la posibilidad para muchos de ganarse el pan a través de la superautopista de la información. ¿Qué ventajas y qué desventajas trae esta nueva modalidad de trabajo? ¿Es el teletrabajo la nueva panacea de la productividad?

                                      Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen                               Fotografías Gina González y Archivo

“Somos una empresa colombiana de exportaciones. El cargo es para redactar cartas y notas en alemán a proveedores en Alemania y Austria. El horario es de lunes a sábado de 6 a.m. a 2 p.m. Te instalaremos en tu PC un programa que monitoreará tu productividad y vigilará si te estás metiendo en Facebook y otras redes sociales. El salario son $175 y estarás trabajando desde tu casa. Debes tener internet, una PC y un celular inteligente con WhatsApp para que te mantengas en contacto con nosotros cuando te convoquemos a reuniones virtuales por Zoom”. Lamentablemente, para esta oferta laboral no contaba con internet en casa, así que no pude ingresar en el mundo del teletrabajo.

En el trabajo a distancia no se toma en consideración el rol de madre de las féminas

Definición

Desde un primer acercamiento podemos definir al teletrabajo constituido por dos componentes: la deslocalización del puesto de trabajo de las oficinas centrales o la fábrica y el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Este se presenta como una nueva modalidad de trabajo, un nuevo modo de organización de la producción.

En el libro El Teletrabajo. Entre el mito y la realidad, escrito por Jordi Buira (2012), encontramos que el teletrabajo tiene unos elementos que lo describen, entre los cuales podemos mencionar: el trabajo, la distancia, las TIC y la autoprogramación.

El primer elemento es el trabajo, aquella prestación voluntaria, subordinada y retribuida de una actividad humana encaminada a la producción de bienes y servicios; el segundo elemento es la distancia. El teletrabajo promueve y explicita la afirmación de Francis Ginsbourger, citado por Buira: “Por primera vez en la Historia, el trabajo no está relacionado con un lugar preciso. El trabajo ha devenido algo que se lleva a cabo.. No donde se lleva a cabo”.

El tercer elemento son las TIC, para muchos representa el elemento de más peso de los tres. En todo caso, su presencia como elemento imprescindible y definitorio es evidente. El cuarto elemento es la autoprogramación del trabajo: por un lado, se trata de la autodisciplina del teletrabajador; y, por otro, la confianza del empresario en los resultados del que haga el trabajo.

Por su parte, la Organización Internacional del trabajo (OIT) define el teletrabajo como una forma de trabajo, el cual se realiza en una ubicación alejada de una oficina central o instalaciones de producción, separando así al trabajador del contacto personal con otros colegas, citado en: El Teletrabajo: una opción en la era digital, de Vittorio di Martino, (2004).

Gran número de horas frente al computador es una seña inequívoca del teletrabajo

Testimonios

Consultamos a personas que trabajan a distancia y esto fue lo que nos compartieron.

Carla Frisneda: “Es todo un reto, debes llenarte de paciencia, pues dependes del internet y de una buena computadora. Sin embargo, si lo haces todos los días como un trabajo serio, de 7 a.m. a 10 p.m., puedes sacar un poco más de sueldo mínimo al mes, sin estrés del tráfico, disponibilidad de transporte o cumplimiento de horario. Además, puedes hacer tus labores de la casa”.

Paramaconi Castillo: El freelancer es muy bueno, he escrito tutoriales de uso de software, traducciones de software, artículos de diversos temas sencillos, recetas de cocina fácil, páginas de Wikipedia, etcétera. Sólo hay que tener cuidado con las estafas. El modus operandi habitual es ofrecer un trabajo de transcripción de un libro pagando algunos dólares por página. Te piden la primera como muestra y cuando la entregas te dicen que les gustó, pero por las leyes de su país tienes que firmar un contrato que debes pagar tú. El contrato cuesta 30 dólares; luego de pagar esa cantidad, desaparecen. A más de uno han fregado en la necesidad”.

Titus Prieto: “Lo hice una vez y pagan más que un empleo normal, pero es muy estresante porque es más absorbente. La casa termina siendo el lugar de trabajo y sólo acercarse a una computadora o celular da molestia. Aparte de que el trato de los jefes que están fuera del país no es nada bueno”.

Criss Monterrey: “Lo mejor. Hago teletrabajo desde antes de la cuarentena y es supercómodo trabajar en pijama y producir dinero sin tener que salir”.

El empleado aporta todo y el empleador se apropia de toda la plusvalía

Ventajas y desventajas

La alternativa laboral del teletrabajo ha venido cobrando cada vez más fuerza por varias razones. En primer término está la hiperinflación, que ha obligado a la gente a buscarse más de un ingreso. El segundo constituye una oportunidad para poder producir sin necesidad de cumplir con un horario de trabajo ni de movilizarse hasta una oficina. Por otra parte, los ingresos que ofrecen los empleos por internet suelen ser más altos.

Si el empleado es mujer, está embarazada o tiene hijos, esto no será de la incumbencia del patrono

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Libro de cabecera en torno al tema

Sin embargo, vale la pena ver más de cerca hasta qué punto estas ventajas son tan soñadas. Por una parte, este tipo de empleos se reduce a quienes tengan en sus casas equipos electrónicos que sustenten el trabajo. Se debe hacer una inversión de alrededor de 1.000 dólares para poder tener una computadora, módem, internet y un teléfono inteligente para poder ser un candidato idóneo. Luego. Si la conexión a internet es deficiente o se suscitan bajones de luz, el trabajador puede perder el empleo, ya que los niveles de exigencia en estos trabajos son bastante altos. También existe una especie de androginia en estos trabajos: no importa si el trabajador es hombre o mujer, ya que simplemente debe cumplir los parámetros de productividad que se les exige. Si el empleado es mujer, está embarazada o tiene hijos, esto no será de la incumbencia del patrono, la trabajadora tiene que asumir la responsabilidad sin importar si tiene en casa urgencias que atender. En cuando al tiempo, las jornadas de teletrabajo por lo general abarcan hasta 18 horas diarias sin interrupción y el descanso de los fines de semana no cuenta, así como los días feriados. Por otro lado, la propiedad intelectual desaparece en estos empleos; lo que se crea siempre terminará siendo propiedad de la empresa empleadora y no del trabajador.

En Latinoamérica han proliferado los empleos por internet, no tanto por el talento de los trabajadores, sino porque ellos constituyen una mano de obra barata. En Europa y Estados Unidos es posible que un trabajador cobre el triple de lo que cobra un trabajador latino.

Marco legal

En México, Colombia, Chile y Argentina ya existen leyes que se refieren  expresamente del teletrabajo. Por ejemplo: Chile incorporó el derecho a la desconexión para que el empleado pueda descansar en las jornadas de trabajo. En Argentina se exige que las empresas le garanticen al trabajador un espacio adecuado para desempeñar sus labores. Colombia ya incorporó el término de teletrabajo en sus leyes. Y en el resto de Latinoamérica se han venido incorporando al debate las condiciones idóneas para trabajar a distancia.

La LOTTT se hace mención al derecho de los trabajadores residenciales de tener igualdad de derechos y de seguridad social

Actualmente, en Venezuela aún no existen leyes formales al respecto. Sin embargo, en la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras  (LOTTT) se hace mención al derecho de los trabajadores residenciales de tener igualdad de derechos y de seguridad social.

Es importante que quienes estén desempeñando este tipo de trabajos estén alertas de no dejarse explotar a cambio de unos pocos dólares, ya que el gran peligro del teletrabajo es que, por la falta de leyes que lo regulen, esta alternativa constituya una nueva cara de la esclavitud.

Aún hay mucho qué debatir para que esta alternativa laboral no sólo brinde una nueva modalidad de ingresos, sino que también respete los derechos sociales de los trabajadores.

La ilusión de un salario en divisas camufla su verdadero objetivo: la maquila informática

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