DANIELA

LA CICLISTA, PARTICIPANTE DE CINCO OLIMPÍADAS, HA RETORNADO TRIUNFALMENTE A LOS VELÓDROMOS CUANDO YA SE LE CREÍA EN RETIRO. EN LOS 10° JUEGOS SURAMERICANOS DE SANTIAGO DE CHILE DERROTÓ A LAS AGUERRIDAS COLOMBIANAS, Y TAMBIÉN VENCIÓ LAS INCLEMENCIAS DEL TIEMPO AL COLGARSE UNA MEDALLA DE ORO Y OTRA DE PLATA A LA EDAD DE 40 AÑOS

POR CLODOVALDO HERNÁNDEZ  • CLODOHER@YAHOO.COM / ILUSTRACIÓN ALFREDO RAJOY

De pura cepa, de casta, con pedigrí, hija de gato que caza ratones. De muchas formas puede decirse lo que a la ciclista Daniela Larreal le vino en la sangre. Descendiente de otro gran as de la misma especialidad deportiva —Daniel Larreal—, la campeona venezolana ha demostrado ser resistente al paso de los años. En lugar de correr contrarreloj (que es una especialidad del ciclismo), ella ha corrido —y ganado— contra el almanaque.

Veámoslo así: casi todos los atletas, tanto hombres como mujeres, que formaron parte de la delegación venezolana en los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992, tienen años en retiro. En cambio, Daniela tiene oportunidad real de ir a su sexta cita olímpica, en Río de Janeiro 2016, a pesar de que en Londres 2012 ella misma se había despedido al declarar que, si bien no había logrado una medalla, “le he regalado al país 22 años de triunfos”.

Varias veces la han dado por “quemada”, pero ella siempre sorprende. Con 40 años, cumplidos en octubre, acaba de hacerlo nuevamente. Su demostración en los 10° Juegos Suramericanos de Santiago de Chile ha sido tan contundente que tirios y troyanos han tenido que reconocer que es una superatleta.

Juan Cermeño, periodista deportivo de Ciudad CCS, sabe lo suficiente de ciclismo como para ponderar sin apasionamientos la hazaña de Larreal en Chile. “Triunfó en la prueba más rápida del ciclismo, la de velocidad individual. Además, les ganó a las colombianas, que son unas verdaderas fieras en esa especialidad”, dice el comunicador. No conforme con esa hazaña, se batió en reñido final con las neogranadinas en keirin, una modalidad en la que los participantes alcanzan gran embalaje porque realizan varias vueltas iniciales precedidos por una moto, y luego se lanzan en un electrizante sprint no exento de empujones y otras brusquedades.

Larreal, quien nació en Maracaibo pero ha representado en competencias nacionales a Caracas, Lara y Anzoátegui, es además una gladiadora en las arenas políticas. Chavista furibunda, siempre llevó a cabo el ritual de colgar del cuello del comandante Hugo Chávez todas las medallas que cosechó en juegos centroamericanos, suramericanos, panamericanos y en los mundiales de la disciplina. Al regresar de Chile, hizo lo mismo con el presidente Nicolás Maduro. “A nombre de Dios y del presidente Chávez —le dijo al jefe del Estado— …yo siempre mis títulos y medallas se los entregaba a él y sé que, donde esté, él sabe que tú estás haciendo una buena labor”.

Por su militancia política ha sido atacada sin medida y, no pocas veces, se ha pretendido restar importancia a sus logros o dudar de sus capacidades y dedicación. El periodista Alfredo Yánez, pese a tener una clara postura opositora, separa las dos dimensiones de la atleta zuliana. “Muchos detractores hablan de su indisciplina, pero cuando un atleta llega a su edad y sigue en la élite mundial quiere decir que es disciplinado, al menos en su área de exigencia deportiva”, comenta.

En las redes electrónicas, Daniela también sabe acelerar a fondo y meter codazos para dejar atrás a los que la insultan y vituperan. Recientemente, alguien arremetió contra ella en el Twitter y lo pedaleó con una sola frase: “No le respondo a chukyloquis”.

ÉPALE 74

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