Dennys Alexander embriaga con su romance salsero

Swing Latino

Con la calidez y potencia vocal, este caraqueño ha alternado con grandes referencias de la salsa como Natividad Martínez, Porfi Baloa, Wiwi Buznego, Pedro Arroyo, Hildemaro, entre muchos

Por Natchaieving Méndez  ⁄  Fotografías Archivo

Faltan pocos minutos para salir a escena y, tal como acostumbra antes de una presentación, Dennys Alexander, joven caraqueño nacido en Catia un 18 de agosto de 1984, se aparta del resto de los músicos de la orquesta para meditar y prepararse. Frente a la gran tarima de la Explanada de Ourem (Trujillo-Perú) lo espera una multitud de amantes de la salsa, ansiosas y ansiosos por disfrutar de su voz.

Busca un lugar apartado para meditar y hacer el necesario calentamiento de su voz. En tranquilidad y soledad, cierra los ojos y escucha los sonidos a su alrededor. De pronto, observa el rostro de una persona que le recuerda que está en el territorio donde habitaron las civilizaciones más antiguas del mundo, entonces viene a su mente una escultura de un símbolo indígena que hizo su padre, el escultor y dibujante Pedro Carrillo, quien también agarraba los capachos y le ordenaba que tocara el güiro para seguir la percusión de la salsa que tanto le gustaba.

Sigue respirando y a su mente vienen la banda sonora de su infancia, canciones de Oscar D’ León, Dimensión Latina, Naty y su Charanga, Orquesta Aragón, Fania y muchos otros artistas. Escucha la armonía del piano y a su mente llegan las baladas que su madre, Nelly Canelón, interpretaba con su hermosa voz, la misma que lo arrullaba.

La mente de Dennys parece un zoótropo con imágenes de su vida. Distingue el lejano sonido del timbal y se visualiza adolescente, aprendiendo percusión latina, junto al maestro y músico percusionista Jorge Cobisht (†). Sin embargo, aunque su deseo inicial era ser percusionista, el canto ganó terreno en sus preferencias. Tuvo mayor peso los aplausos que recibió desde aquel día, cuando estudiaba canto con la maestra Iraida Salazar y luego, en 5to grado, ganó la voz escolar con un tema inédito llamado “Venezuela patria mía”.

El cantante sigue concentrado en su meditación y una nota (la de un trombón que se afina) lo lleva a los 26 años, justo a dos grandes momentos: cuando ingresa en la Orquesta JM Salsa, del maestro Jesús “Menudo” Moreno; y, luego, en 2013, junto al músico, compositor y arreglista José Gregorio Machado. Disfruta ese momento, cuando su sueño era cantar con Naty y su Orquesta o con Los Adolescentes de Porfi Baloa.

Su mente viaja dos años después, cuando conoció al pianista José Ángel Martínez, quien lo invita a hacer una audición -que cambiaría su vida y su percepción de la música para siempre- con la orquesta de Natividad “Naty” Martínez. El día llegó y, luego de escucharlo, el maestro de la flauta le dijo al joven cantante: “Perfecto, en tres días tenemos una presentación, estúdiate estas canciones (…) vas a debutar en la plaza Diego Ibarra, en un Suena Caracas”.

Las cartas estaban echadas. Más de 50.000 personas conocieron, de la mano de “Naty” Martínez, a esta joven promesa de la salsa: un sueño cumplido. Fueron tres años de disciplina y aprendizaje.

Respira y la mente comienza a serenarse. Lo ubica en Perú, país adonde llegó a finales de 2017 y es contratado para integrar la orquesta Ozone Latin. Después, conforma Dennys Alexander & su Orquesta. Recuerda los dos temas que actualmente graba con el pianista y productor Joel Uriola, que formarán parte de su segunda producción, en la que se estrenará como compositor. A la par, sus compromisos con la agrupación peruana Segovia Orquesta.

Sereno —con la emoción y los nervios de quien en cada presentación da lo mejor en la tarima—, Dennys Alexander se prepara para salir y hacer lo que “le embriaga de la emoción”, lo que le da “un derroche de energía”, especialmente cuando logra conectarse con el público. “Que te responda, que te aplauda, eso vale más que todo el dinero del mundo para un cantante, un artista”, se dice.

Sale a escena y lleva con él la esencia de Venezuela, tierra que añora y en la que desea compartir su talento. En una entrevista, un famoso locutor lo nombró como “el romántico de la salsa”, aquél que con su voz embriaga y hechiza a quien lo escucha. Dennys Alexander sale y canta y nosotros esperamos a que, más temprano que tarde, regrese a embriagarnos con el romance de su voz. Más na… ¡Saravá!

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