“Desdichado”

En mi conferencia en Casa de Bello, por el centenario de Benny Moré, arranqué diciendo: “Vamos a resolver este crucigrama, pues”. Inspirado en el epígrafe que coloqué en esa ocasión (Es mi vida un crucigrama, / no sé cómo voy a resolverlo, por eso voy a la barra. / Allí me pongo a cantar y a beber para olvidar / las penas que se interponen / duramente en mi camino…), tomado del tema “Desdichado”, un bolero son que aparece reseñado como boletango en el disco de Isabel Soto y Juan Miranda: Benny Moré. Canta El Bárbaro del Ritmo, que reseñamos la semana pasada. Bolero son o boletango, porque “se parece casi igualito”, como dice el chiste. Soy un bardo que el destino lo maltrata duramente. / Qué triste es vivir así, / en un constante sufrir… / Yo soy fatal en el amor, / mi situación me causa horror, / perdí la fe, no sé qué hacer. / Dios mío, ten compasión. / Dios mío, perdóname. / Qué buenas son cuando quieren. / Dios mío, ten compasión. / Dios mío, perdóname. / Para una mujer bonita / yo tengo un amor sincero. / Qué buenas son, por eso es que yo las quiero.

Nos toca hoy —decía en Casa Bello— recrear un genio de la historia musical del Caribe: Bartolomé Maximiliano Moré. Cantante, compositor y director de orquesta, además de enamorado y borracho insigne, que el 24 de agosto habría cumplido 100 años. En ningún documento oficial, ni extraoficial, se exaltarán estas virtudes, que en otro tiempo por vicios despreciables fueron tenidos. ¿O será que al ser Benny enamoradizo y borrachón cometía delitos?, sobre todo en aquella sociedad caribeña de finales de la segunda mitad del siglo pasado. Si era enamoradizo o mujeriego ¿qué? Más de uno estará pensando que me estoy psicoanalizando de incógnito, jajajá. Pero su genialidad bien le valía el permiso celestial de amar a sus mujeres y morir dignamente con las copas puestas, con su honorable cirrosis hepática que, finalmente, lo consumió.

Por eso vale hoy este tema, sea tangolero o boletango, porque resume a nuestro héroe Benny Moré.