Dilberly Rodríguez: “Se está creando una conciencia de igualdad y respeto”

Defensora de los DDHH y la inclusión de la sexodiversidad, la directora de la oficina de la diversidad sexual de Caracas considera que la sociedad venezolana ha madurado y discrimina menos que durante la Cuarta República

Por Marlon Zambrano@marlonzambrano / Fotografía Gina González

A los 17 años de edad Dilberly Rodríguez comenzó a agitar a la población estudiantil del Colegio Universitario de Caracas (actualmente Unexca) por la defensa de los derechos humanos. Suena medio rutinario para cualquier estudiante promedio picado por la pasión política, pero no para ella: era la primera chica trans en luchar por la inclusión y el reconocimiento de la comunidad sexodiversa y estaba bajo la mirada expectante de la mayoría.

Con 33 años hoy, esta técnico superior en Trabajo Social dirige la Oficina de la Diversidad Sexual de la Alcaldía del Municipio Bolivariano Libertador, donde se propone una misión titánica que amerita la sensibilización de las instituciones y de la sociedad: impulsar la inclusión de las disidencias sexuales.

Ya no se trata sólo de agitar. Es también el tiempo para ejecutar políticas públicas orientadas a la protección e inclusión de los ciudadanos y ciudadanas de la diversidad sexual.

“Mi gestión tiene una visión muy amplia, principalmente donde todas y todos se encuentren y se reconozcan entre sí. Retomar los proyectos y planes que existen desde el inicio de la oficina, verificar los nuevos proyectos y adecuarlos al plan de contingencia que se vive mundialmente. Por otro lado, es importante que se plantee la discusión de la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, como una herramienta en contra de todos los tipos de fobia, homofobia, transfobia y lesbofobia que existen”.

La otra tarea en ciernes, nos cuenta, es conformar el Consejo Municipal de la Sexodiversidad, en conjunto con todos los movimientos sociales y activistas independientes que sientan la motivación de construir políticas públicas para seguir avanzando. “Proyectar la oficina como un espacio donde podamos converger unidas y unidos, llevar nuestras banderas de lucha a espacios estratégicos para sensibilizarnos y formar a los ciudadanos y ciudadanas del municipio Libertador”.

—¿Qué ha logrado la revolución bolivariana en materia de integración LGBTIQA+?

Conformar el Consejo Municipal de la Sexodiversidad es un proyecto en ciernes

—En 20 años hemos logrado la inclusión y visibilización de la sexodiversidad en los espacios políticos y laborales, generando cambios estratégicos para la equidad e igualdad de condiciones de todas y todos, permitiendo que el sector sea considerado como fuerza social y de lucha por los derechos de cada ciudadano y ciudadana sin importar su identidad de género, orientación sexual, expresión de género, su raza o religión.

La revolución ha asumido la sexodiversidad como una bandera de lucha, y así lo reflejan algunos logros reglamentarios como enumera Dilberly: la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, donde se garantiza la igualdad entre las y los ciudadanos y su libre desenvolvimiento; el Plan de la Patria, que refleja al sector de la sexodiversidad; la Resolución N° 4317-1, Decreto N° 0040, que establece la creación de la Oficina de la Diversidad Sexual; el mes de junio de cada año, como mes de la Rebelión de la Diversidad Sexual; la instalación del Consejo Presidencial de la Sexodiversidad; y un largo etcétera.

“Por ahora existe protección legal contra la discriminación en el ámbito laboral, arrendatario y bancario; y, como éstas, existen otras leyes que también fundamentan la lucha sexodiversa en Venezuela”.

—¿Qué queda pendiente?

—La estrategia es priorizar las políticas necesarias en temas como el matrimonio civil igualitario, la nulidad del artículo 44 del Código Civil, el derecho a la identidad transgénera-transexual, el instrumento jurídico que proteja a las personas por su identidad de género y expresión de género, proyectos de vivienda de la diversidad insurgente, más políticas educativas en pro de la igualdad y respeto a la población de la sexodiversidad.

Su experiencia es amplia: fue asistente cultural, activista de los DDHH y coordinadora juvenil de la Organización Divas de Venezuela; además, fue vicepresidenta de Base Lésbica Venezuela; coordinadora nacional de Prevención y Protección Social del Movimiento Sexodiversidad JPSUV y del Frente Francisco de Miranda (FFM); y actualmente militante independiente que sigue las ideologías de Ronny Ortega.

—¿La gestión pública venezolana está a la altura de los reclamos del sector?

—Estamos en proceso de lograr los objetivos, pues las herramientas están para lograr muchas cosas. La voluntad de los colectivos de la sexodiversidad y las autoridades están prestos a colaborar y aportar en la construcción de las políticas públicas que sean necesarias. A medida que pasan los días se toma en consideración la diversidad insurgente; ya no somos una marca, un márquetin: ya somos importantes para el Estado; ocupando espacios de debate, formación y producción, siempre brindando nuestros servicios como ciudadanos y ciudadanas.

—¿Y la sociedad?

—Nuestra sociedad, en su mayoría, no discrimina, como solía pasar en la Cuarta República; sin embargo, existen casos aislados donde se viven agresiones físicas, verbales y psicológicas. La sociedad ha madurado más en el tema de la sexodiversidad. Ya existen compañeros y compañeras transexuales y transgénero, lesbianas, homosexuales en los espacios educativos. Somos docentes, orientadores, madres, padres, hijos, hijas; pertenecemos a la triada, ya no somos mal vistos entre la gente, pues se está creando una conciencia de igualdad y respeto.

ÉPALE 381