ÉPALE312-COMANDANTE FRANCISCO CABRERA PACO

                                  POR MARÍA EUGENIA ACERO COLOMINE •@ANDESENFRUNGEN                           ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO

Desde los tiempos de Bolívar y Martí, la relación entre Cuba y Venezuela siempre ha tenido la marca de evocar más un idilio que una hermandad. No solo ambas naciones han compartido ideales libertarios y de reivindicación humana y social para sus pueblos, sino que se han apoyado en la distancia para llevar a cabo sus aspiraciones.

Teniendo este principio en cuenta, cuando Fidel Castro ganó la Revolución Cubana (o, mejor dicho, cuando le dio inicio), en gesto de agradecimiento decidió venirse a estas tierras como primera acción fuera de su país. Se trajo consigo a su comitiva más importante, y su primera visita oficial a Venezuela fue un evento de mucha trascendencia y cobertura mediática en la época, dado que la leyenda revolucionaria se hallaba entre nosotros. El primer avión llegó a Caracas y el aeropuerto de Maiquetía estaba ya repleto de gente. Por la gran multitud, la escalerilla para el avión en que venía el Comandante en Jefe tardó 45 minutos en atravesar la masa humana y situarse en el punto exacto donde se bajarían los visitantes cubanos. Se festejaba el primer aniversario del derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez y Fidel acudía, también, para agradecer personalmente al presidente Wolfgang Larrazábal y al pueblo bolivariano la oportuna ayuda en armas y pertrechos a los guerrilleros de la Sierra Maestra

Fidel y su gente fueron recibidos por todo lo alto. Se entrevistaron con Rómulo Betancourt y los chamos ñángaras venezolanos de la época tuvieron chance de ver de cerca a su rockstar favorito en El Silencio, el 23 de enero de 1959. Todo pintaba bonito e inspirador.

El 27 de enero los guerreros cubanos enfilaron de vuelta a su hogar.Uno de los miembros del equipo cercano de Fidel fue Francisco Cabrera Pupo, alias Paco. El joven Paco fue un joven muy humilde que no pasó de estudiar 4º grado de educación primaria por tener que trabajar desde muy temprana edad. Sin embargo, la limitación académica no lo privó de erigirse en un destacado líder sindical en favor de la causa obrera. El ideal de reivindicar a los pobres movió a Paco a apoyar la causa revolucionaria, y ahí estuvo de primer chicharrón aupando el asalto al Cuartel Moncada, al punto de haberse incorporado al Ejército Rebelde. Siguió los pasos de Fidel hasta alcanzar alto rango en inteligencia y combate y llegó a ser muy querido y estimado por sus camaradas en la montaña. La lealtad y dedicación de Paco le valieron la designación de Jefe de Escolta de Fidel.

Paco venía en la comitiva celebrando una nueva etapa en la vida de su isla cuando el destino se lo vino a llevar de la forma más descabellada: lo que no pudieron los esbirros ni las balas lo logró la casualidad cuando, en la madrugada del 27 de enero de 1959, en el aeropuerto internacional de Maiquetía, en Venezuela, la hélice de un avión decapitó al comandante Paco. Así, la que fue una gran fiesta terminó enlutada en lágrimas tras el insólito incidente.

ÉPALE 312

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