El álbum de los comprometidos

Por Gerardo Blanco@GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

Los atletas más grandes de la historia del deporte no solo han dejado huella por los triunfos en sus respectivas disciplinas, sino por la lucha que dieron fuera de la arena competitiva para pelear por causas que los engrandecieron como seres humanos. No han sido muchos los atletas que han mostrado esa conciencia social. Y en los tiempos que corren seguimos presenciando esa marcada diferencia entre los deportistas que prestan su voz y prestigio para reclamar justicia; y los que prefieren pasar de largo y seguir en lo suyo.

Hace pocos días el mundo del deporte presenció esa batalla entre el compromiso y la indiferencia, protagonizada por dos de los atletas más fabulosos de nuestros días: la estrella de Los Ángeles Lakers de la NBA, LeBron James, y el goleador del Milan de la serie A de Italia, el sueco de ascendencia Bosnia-croata, Zlatan Ibrahimovic.

A diferencia de Michael Jordan, la estrella de los años noventa de los Toros de Chicago en la NBA, quien rechazaba meterse en temas sociales, porque según su filosofía mercantilista los “republicanos también compraban zapatillas”, LeBron James ha sido un crítico de la violencia policial, la discriminación y el racismo del que siguen siendo víctimas la población afroamericana en Estados Unidos.

Pero a Ibrahimovic le molesta que James utilice su imagen para dar estas batallas fuera del tabloncillo y por ello declaró a los medios italianos que el astro de los Lakers: “es fenomenal en lo que hace, pero no me gusta cuando personas con algún tipo de estatus se dedican a la política al mismo tiempo”. A lo que LeBron respondió: “Nunca me callaré cuando algo está mal. Yo hablo por mi gente, hablo de igualdad, de injusticia social, racismo, supresión del voto sistemática”.

En el álbum de atletas favoritos que hemos ido llenando a lo largo de la vida, figuran los comprometidos en lugar de los tibios, los indiferentes o los que voltean la bandera de su patria para pedir una intervención extranjera.

Allí está, en primerísimo lugar, el legendario Muhammad Ali, quien prefirió ir a la cárcel antes de alistarse en el servicio militar de Estados Unidos para asesinar a la población de Vietnam. También figura el solidario jardinero puertorriqueño, Roberto Clemente, que un 31 de diciembre de 1972 desapareció en la inmensidad del mar con un cargamento de amistad, medicinas y provisiones para ayudar en aquella tragedia del terremoto en Nicaragua.

En nuestro libro de cromos tampoco falta el gran mediocampista venezolano Luis Mendoza; un guerrero de los derechos de los jugadores que a lo largo de su carrera se peleó con toda la dirigencia del fútbol nacional para descolonizar a los equipos, y apostar por futbolistas nacidos y formados en el país. A este álbum de colección, acabamos de pegar la barajita de LeBron James, que entre el silencio y el trueno, se queda con el poder de sus palabras.

ÉPALE 405