ÉPALE266-SOBERANÍAS SEXUALES

POR MARÍA GABRIELA BLANCO • @PILARTOSH / ILUSTRACIÓN GABRIEL LARA

Si ser feminista en un país latinoamericano con bastante influencia religiosa y patriarcal es complicado, ser lesbiana, trans, transfeminista, lesbiana feminista, homosexual feminista —en ese contexto— es muchísimo más complicado. Y que de repente nos preguntan, ajá ¿y cómo eres lesbiana y chavista? ¿Cómo se junta eso en la práctica? Pues, no estuvo fácil, no es fácil, y no será fácil. Porque siempre habrá —esperemos que no siempre— barreras, sobre todo las dogmáticas, que en nuestro país están bastante arraigadas por la religión católica y la evangélica.

Por otro lado, debemos visibilizar también la violencia en las calles, la violencia en la educación y en los espacios de trabajo debido a este conservadurismo que existe en nuestro país y en Latinoamérica.

Ha sido muy complicado para nosotrxs como organización que compañeros y compañeras de la palestra política se asuman públicamente con conductas no heteronormadas. Es bastante difícil y creo que por eso nos critican y preguntan por qué no hemos avanzado como quisiéramos, sobre todo en las leyes que pertenecen a los derechos LGBT, LGBTTI, Queer, generofluidos, sexogénero diversos, etcétera.

Este pocotón de iniciales y nombres también pasan por la necesidad de enunciarnos, hay tantas siglas, tantas palabras, tantas formas de etiquetarnos porque nacen de debates, de discusiones. Somos una gran diversidad irreverente.

NOS GUSTARÍA QUE EL PUEBLO LO ASUMA Y DIGA, “SÍ, YO SOY AFRO, ORGULLOSAMENTE AFRO” AUNQUE SEA UNA PERSONA BLANCA Y QUE DE REPENTE TAMBIÉN DIGA, “Y YO TAMBIÉN SOY HOMOSEXUAL”, AUNQUE NO LO SEA

Mi colectivo se llama Alianza SexoGénero Diversa Revolucionaria, Asgdre. Cuando nos asumimos chavistas nuestra estrategia fue precisamente la misma de Chávez. Suena muy egocéntrico pero usamos ese mismo reconocimiento identitario, asumirnos como clase históricamente oprimida, clase trabajadora, clase popular, pobre, rural o urbana; como lo enunciaba Chávez cada vez que hablaba.

Él nos nombrada a todxs o procuraba hacerlo, entonces nuestra estrategia fue: nosotras y nosotros no solamente somos homosexuales, lesbianas, bisexuales y trans sino que además eso no nos define a nosotros; a nosotros lo que nos define es que también somos campesinas-campesinos, pescadoras-pescadores, estudiantes, trabajadores, afros, indígenas, feministas.

Significaba incluirnos en todos esos espacios porque el género es transversal a todas las expresiones populares de lucha.

Y esa es nuestra esperanza. Si desde esta parte de la sociedad nos asumimos así, desde esa otra parte esperamos también se nos asuma. Como lo hizo el presidente Chávez y lo ha hecho el presidente Maduro, nos gustaría que también lo hicieran los demás representantes de los poderes públicos del país, y el pueblo que lo asuma también y diga, “sí, yo soy afro, orgullosamente afro” aunque sea una persona blanca y que de repente también diga, “y yo también soy homosexual, orgullosamente homosexual” aunque esta persona sea heterosexual, porque implica ponerse en los zapatos del otro y de la otra.

Mantenemos las esperanzas, la Revolución es amor, ya lo decía el Che, y creo que eso sería para nosotros, haciendo la comparación de que la Revolución Bolivariana ha logrado el control político, para nosotros como LGBT, ese sería nuestro control político discursivo y práctico: Que se comprenda y se tome conciencia dentro del PSUV, los diferentes partidos de izquierda y el pueblo en general.

Teniendo eso podremos entonces subir al nivel de obtener conquistas legales para la sexogénero diversidad con leyes concretas y una jurisdicción financiera dentro de instituciones como el Ministerio de la Mujer que incluyan créditos socioproductivos o habitacionales, dignificando así a nuestra comunidad.

ÉPALE 266

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