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EL MODO EN QUE SE FIJAN LOS PRECIOS EN VENEZUELA PARTE DE UNA SERIE DE MECANISMOS PERNICIOSOS QUE TERMINAN PROTEGIENDO AL EMPRESARIO. EL OBSERVATORIO VENEZOLANO DE LA REALIDAD ECONÓMICA ATAJA ESTAS ANOMALÍAS PARA PROPONER MÉTODOS OBJETIVOS

POR NATHALI GÓMEZ • @LAESPERGESIA

No es este un tema que exija mayor presentación. Cualquier venezolano en este momento podría hablarle del incremento, con velocidad meteórica, de los precios. Basta pararse en cualquier lugar para escuchar una conversación sobre el costo de algún producto o ver en tiempo real cómo sube el monto que usted debe pagar, en su propia cara.

El tema de los precios no pasaría de ser un compilado anecdótico bastante extenso, lleno de sinsabores sobre la especulación en carne viva, si no incidiera directamente en la posibilidad que tiene una persona de acostarse con la barriga llena, medio vacía o totalmente vacía. No es la primera vez, en nuestra historia más reciente, que nos vemos envueltos en una sucesión de incrementos que, como siempre han afirmado los medios, “golpean al bolsillo del venezolano”. Sin embargo, y aquí cabe una pausa, antes de afirmar llenos de desazón e impotencia que todo es culpa de Maduro, deberíamos considerar toda la red, que forma parte del complejo sistema, que hace que el monstruo insaciable de la especulación devore todo a su paso, y cada vez quiera más. No es esta una “Miradas” para cambiar formas de pensar o para culpar al consumidor, usuario o cliente de un crimen que no cometió, y que algunos pudieran atribuirle, sino más bien para presentar un ángulo más de eso que, de tanto padecerlo, se nos pudiera estar escapando en medio del debate.

COMENCEMOS EL VIAJE

Si hay que irse hasta el principio, no se puede pasar por alto que la economía venezolana es “altamente monopólica” y que maneja a su antojo las cantidades y precios, según explica el economista e investigador del Observatorio Venezolano de Realidad Económica (OVRE), Ingerzon Freites.

“Ellos por naturaleza son improductivos”, afirma. Orlando Araujo en su célebre libro Venezuela violenta, que habría que desempolvar para sacarle mejor el perfil a nuestro hombre de industrias, define a los empresarios venezolanos como híbridos porque se bandean entre la producción y la importación.

Ya Araujo, en los años 60, hablaba de una burguesía con “ondas recurrentes de entusiasmo y depresión”, que se solapaba con otra “estéril”, cuyos límites se volvían ambiguos: “Cierta propensión trepadora, cierta debilidad oportunista, cierto complejo de inferioridad ante el gran capital y una tendencia a rehuir de la postura nacionalista”. Si les suena mucho, no vamos por mal camino.

Hecho este perfil, habría que agregarle elementos que harían más explosiva esta mezcla: una economía rentista donde los empresarios tienen dólares preferenciales para adquirir esos productos, que nunca llegaron o que salieron disparados de Venezuela.

AJÁ, ¿Y EL PRECIO?

Sin definir con quién nos enfrentamos, no podríamos entender el tema de los precios. Hay que contemplar una aparente contradicción de estos hombres y mujeres, que buscan mantener sus empresas, de la forma más cómoda posible. Ellos quieren que el Estado sea su mecenas, pero al mismo tiempo quieren implosionarlo desde dentro porque sienten que sus intereses se ven amenazados. Algo así como morder la mano que te da de comer.

ELLOS QUIEREN QUE EL ESTADO SEA SU MECENAS, PERO AL MISMO TIEMPO QUIEREN IMPLOSIONARLO DESDE DENTRO

El criterio de marcaje de la leche nos hace polvo

El criterio de marcaje de la leche nos hace polvo

Entendiendo este raro sentimiento, y contando con los mecanismos para llevarlo a cabo, la especulación se alimenta y se fortalece desde el inicio de la cadena productiva. Citamos estos ejemplos líquidos:

La leche: Maduro anunció el aumento de 40% en el salario mínimo. Enseguida los empresarios se frotaron las manos porque podrían aumentar en 50% el litro de leche. ¿Dónde está el error? El especialista del OVRE lo explica: suponiendo que producir una garrafa de leche costara 100 bolívares, de este porcentaje de costos directos solo 8% corresponde a la mano de obra, es decir, la leche tendría que aumentar a 104 bolívares y no a 150 o más, que es lo que suele ocurrir.

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La Coca-Cola: las gaseosas, según datos, están entre los diez productos más consumidos por los venezolanos. Si se pregunta por qué para ellos sí hay azúcar y para usted no, aquí podría estar la respuesta: en un escenario de escasez, cuando permiten que tengan grandes ganancias, ellos van al mercado del azúcar y lo convierten en una subasta. El mejor postor se la lleva, es decir, el que tenga más dinero para pagar. “Los actuales precios no tienen que ver con los ciclos naturales de una economía poco productiva como la de nosotros, y mucho menos está asociado a la visión monetarista de la liquidez”, afirma Freites en un artículo publicado en la página www.ovre.org.ve.

En su opinión, “hay una especulación burda y banal de los comerciantes y empresarios venezolanos, que aprovechan la falta de controles eficientes para imponer los irracionales precios”.

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El grano de maíz queda solapado tras la harina

El maíz: según los empresarios producir un kilo de harina de este cereal necesita de dos kilos, pero un detalle queda solapado. No solo se produce harina, también hay aceite, masa para cachapas, alimento para animales, cremas, entre otros. “Aunque esos subproductos son unas ganancias que están incluidas en las estructuras de costos”, no ocurre así.

¿Y ENTONCES?

En la lista de triquiñuelas para burlar los controles podríamos incluir cientos de prácticas que el mismo consumidor detecta. Incremento de precios de alimentos sustitutos de los más cotizados; precios exorbitantes del papelón, maíz blanco, yuca, entre otros de una lista tan interminable como el inventario de desmanes que hemos visto desde hace años.

El OVRE, que no solo se dedica a describir, también ofrece soluciones, explica Freites, quien considera que con unos mecanismos de control por parte del Estado, bien afinados, en unos seis meses podría solucionarse el problema.

En un grupo de medidas para “agarrar el toro por los cuernos”, se encuentra la creación del Sistema Automatizado de Captura de Costos, que aproveche las nuevas tecnologías, como la Big Data y el Blockchain, para tener un control de las ganancias; la aplicación de la contabilidad regulatoria para el control de costos, que permita mayor transparencia y eficacia en la recaudación impositiva y administración de costos y precios; la creación de aplicaciones tecnológicas y comunicacionales para la supervisión y administración de los precios.

La yuca, inexplicablemente, entra también en la espiral inflacionaria

La yuca, inexplicablemente, entra también en la espiral inflacionaria

También se propone utilizar la concentración monopólica a favor de las políticas de protección y administración de precios; direccionar la liquidez monetaria a sectores productivos con baja demanda de divisas; aumentar la recaudación tributaria mediante mecanismos más eficientes;  restringir, mediante política impositiva, el crecimiento del sector servicio; e incentivar el capital al sector agrícola o manufacturero.

Esta es una muy pequeña lista de la enorme investigación que ha hecho el OVRE, que se encuentra en su página, y que busca la reactivación de la economía venezolana con mayor control del Estado y con la participación de todos los espacios posibles, donde nos encontramos nosotros, esos a quienes los precios nos dan cada día en la yugular.

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