POR ELVIA TINEDO INTEGRANTE DE LA REBELDÍA LÉSBICA. ACTIVISTA  POR LOS DERECHOS DE LA COMUNIDAD LGBTI / ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO

ÉPALE313-SOBERANÍAS 2Desde el surgimiento de la palabra “lesbiana” como término para señalar a las mujeres con comportamientos no adaptados al molde asignado, se le ha vinculado, exclusivamente, al aspecto sexual, es decir, “es lesbiana porque mantiene relaciones afectivas con otra mujer”. Sin embargo, existe una connotación política que va más allá del concepto generalizado.

Para la mexicana Beatriz Gimeno “el espacio del lesbianismo no ha sido siempre exclusivamente sexual (…) sino que ha sido en todo caso un espacio simbólico y social que no inventaron, por cierto, las mismas mujeres, ni siquiera las mismas lesbianas”. Una de las razones por las que nace el lesbianismo político, al final de la década de los años 60 del siglo XX, tiene que ver con la vinculación de la etiqueta “lesbiana” como forma de castigo y segregación a las mujeres que se rehusaban a ajustarse al rol femenino impuesto por el esquema patriarcal.

El lesbianismo, como corriente política, surge de las filas del movimiento feminista denominado de la “segunda ola”, que se mantuvo desde finales de los 60 hasta la década de los 80 del siglo XX. El impulso definitivo de esta corriente política lo dio el Grupo Lesbianas Radicales (Radical Lesbians) en 1971, a través de un texto creado en colectivo, y publicado por sus propios medios, denominado Mujeres que se Identifican como Mujeres (The Woman Identified Woman).

Las lesbianas políticas son, ante todo, lesbianas feministas. De hecho, al lesbianismo político también se le conoce como lesbianismo feminista. Es una posición que implica comprender la heterosexualidad como un régimen político. En esta corriente se lucha por hacer ver que la sexualidad va mucho más allá que el coito y que el patriarcado afecta los cuerpos y la vida de las mujeres.

LA NOVEDAD EN VENEZUELA

En el mundo, la figura de la lesbiana política es, ante todo, lesbiana por orientación sexual. Esa es una ecuación prácticamente determinada. Sin embargo, en Venezuela la agrupación denominada Rebeldía Lésbica ha roto con ese paradigma. Rebeldía Lésbica es un movimiento que reúne a un grupo de mujeres con el objetivo de cumplir una agenda colectiva que incluye la agitación, visibilización y formación. En el movimiento, sus integrantes, sean lesbianas, heterosexuales, bisexuales, asexuales, transgénero, se asumen lesbianas políticas porque son parte de una lucha en la que se busca empoderar a la mujer, deconstruyendo el esquema heteronormativo y patriarcal al que se le ha sometido. Es decir, el componente sexual no es imperativo para ser parte del lesbianismo político en Venezuela.

1 “UNA APROXIMACIÓN POLÍTICA AL LESBIANISMO. (DE)CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA SEXUALIDAD”. REVISTA SERVICIOS SOCIALES Y POLÍTICA SOCIAL DEL CONSEJO GENERAL DE COLEGIOS OFICIALES DE DIPLOMADOS EN TRABAJO SOCIAL, Nº 70, 2º TRIMESTRE, 2003.

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