POR STAYFREE / ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO

ÉPALE291-SOBERANÍASExiste una tendencia de dejarse entretener en el éxtasis sexual de una manera poco convencional. Te presento una historia sobre lo que algunos personajes en busca de placer se encontraron, algo que podría identificarse como una sorpresa inolvidable.

Mariana, hemos compartido de todo en la vida pero mis amigos están hablando mucho de las relaciones por el culo con sus mujeres. ¿A ti te gustaría probar eso conmigo?”, dijo Manuel, lleno de excitación, a su mujer. Mariana, por su parte, le dio un empujón y quitó a su marido de encima de ella, salió de la cama y se puso la bata enrumbándose hacia la puerta. Manuel la llamó con tono de extrañeza y todavía caliente, por el gran preámbulo que habían tenido para su sesión de coito. ¿Qué fue Mariana?, ¿te ofendí?. Manuel susurro unas groserías mientras Mariana hacía un brusco ademán con el brazo y salía de la pieza en silencio; sin embargo, no tiró la puerta.

Manuel llegó medio caliente de rabia y todavía gozón. Mariana prendía la cocina para calentar una olla de café viejo; entonces, se volteó y le dijo: Mira Manuel, yo soy una mujer muy abierta y con muchas ganas de experimentar nuevas maneras de hacernos sentir completos y placenteros cuando nos cogemos, pero eso de que me des por detrás a mí no me parece. Te hecho un cuento: hace algunos años me encontré con Gregory, mi amigo gay; tienes que conocerlo, es muy guapo. Sabes que los gays se dividen en activos y pasivos: Gregory era pasivo. Desde que lo conocí los hombres le llovían; sin embargo, nunca se había enamorado de ninguno. Manuel se sentó en la silla de la cocina, desnudo, mientras paralizaba su masturbación para escuchar lo que su mujer le estaba diciendo. ¿Y por qué tú me hablas de maricos a mí?. Mariana respiro hondo y respondió: Porque quiero decirte que esto puede que nos ayude en eso de cogerme por el culo. Deja que termine Manuel, por favor, mientras, Mariana besaba la cabeza de su marido. Gregory me decía que era un experto mamador de güevo y que eso era lo más le gustaba a sus novios, pero nunca se lo habían cogido. Él pensaba mucho en el dolor, decía que era estrecho. Una noche a un tipo, que de verdad le gustó mucho, decidió darle culo. Aunque mi amigo era muy pulcro nunca contó conque había que hacerse un lavado del recto para esas cosas; bueno, total que el hombre le metió el pene y al sacarlo el olor de sus heces eran tan asqueroso que el tipo vómito y se le acabo el libido. Gregory se sintió tan apenado que se fue a bañar y cuando salió el tipo ya no estaba en la habitación del hotel donde se habían ido a tirar. Más nunca lo vio. Al día siguiente, muy deprimido, me dijo en un café que el tipo le gustaba de verdad, pero por lo que había pasado se sentía como el maquillaje fatal. ¿Tú de verdad quieres que eso nos pase?, dijo Mariana. Manuel le respondió: Mi amor tu eres mujer, no seas gafa. Pero Mariana no se arriesgó a hacerlo por detrás en mucho tiempo, hasta que consiguió la manera de estar limpiecita como un sol por fuera y por dentro para disfrutar del sexo, sin tapujos, con su marido.

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