550FILO-Y-BORDE-El-projimo

POR FREDDY FERNÁNDEZ •@FILOYBORDE / ILUSTRACIÓN HENRY ROJAS

Un amigo me ha dicho que mis textos sobre los Diez Mandamientos constituyen un manual de valores cristianos para ateos. Discrepo de su conclusión. He tratado de mostrar de otra forma esta tradición, para creyentes y no creyentes, y de colocarla en nuestro contexto particular de la Revolución Bolivariana.

Lo he hecho convencido de que el cristianismo es un humanismo, uno de los primeros de la historia y el que está más profundamente arraigado en nuestra cultura. Lo hago consciente de que existen otras corrientes humanistas que no son de tradición cristiana.

En nuestros días sigue siendo vital el humanismo cristiano, con su visión centrada en la noción de “prójimo” aportada, de acuerdo con el Nuevo Testamento.

“Prójimo” tiene un significado sencillo: persona próxima. Lo que resulta revolucionario en las palabras de Jesús es que amplía el valor de este sustantivo hasta abarcar a cada ser humano, además de crear el deber de reconocimiento y solidaridad entre y hacia toda la humanidad.

El “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” sentó la base esencial de un nuevo enfoque y ruptura con la tradición judía, que permitió que una pequeña rama de su religión se convirtiera en la creencia fundamental del mundo occidental.

Además, debería resultar claro a los conocedores de la vida de Jesús que su noción de prójimo estaba muy marcada por su abierta defensa de los pobres y su confrontación con las élites dominantes. No por casualidad están recogidos en el Nuevo Testamento el enfrentamiento con la casta sacerdotal de la época y la expulsión de los mercaderes del templo.

Para alguien que cree, sin ninguna duda, que todo es de Dios, cuando afirma que debe darse a Dios lo que es de Dios y al César lo que es de César, lo que sostiene es que al César no hay que darle nada. Es, por tanto, una confrontación con el máximo factor de poder. En el momento que le tocó vivir a Jesús, tal postura constituyó una clara declaración antiimperialista.

A mi juicio, en nuestro mundo de hoy, la noción cristiana de prójimo nos resulta esencial. No es de poca importancia que todo ejercicio de exterminio comience por una campaña de propaganda orientada a deshumanizar al sector al que se quiere exterminar. El objetivo es quitarle el carácter de “prójimo” para que no exista ningún compromiso ético con él.

Todo fascismo hace tal esfuerzo. En Venezuela, algunos grupos de oposición han dedicado millones de dólares y 20 años de propaganda para deshumanizar al chavismo. En su estrategia, han intentado colocar como sujeto de todos los males al chavismo. El manido insulto de “chabestia” resume este esfuerzo, en una construcción que pretende privarnos de nuestro carácter de humanos.

El fascismo nace de la convicción de superioridad racial, moral o intelectual de un grupo que niega, de manera radical, al otro y que, por tanto, tiene la maligna convicción de que la felicidad vendrá después de la reducción y el exterminio del otro. Es la construcción de un imaginario en el que no existe el prójimo.

ÉPALE 302

Artículos Relacionados