El “pulpo versátil” suena el timbal con la intensidad de la irreverencia

Swing Latino

Edward Pimentel tiene más de cuatro décadas deleitando con su particular forma de percusión en orquestas como La Crítica, Porfi Baloa, Los Adolescentes, Oscar D León y muchas otras

Por Natchaieving Méndez  ⁄  Fotografías Natchaieving Méndez

El enigmático prisma que descompone un haz de luz sobre un fondo negro, imagen del disco The dark side of the Moon (El lado oscuro de la Luna), de la banda británica de rock Pink Floyd, también es uno de los símbolos con los que se identifica Edward Pimentel, percusionista que cuenta con más de 40 años de trayectoria en la movida musical.

Esta imagen de la famosa banda de rock progresivo expresa precisión, irreverencia, complejidad y provocación, una buena descripción de lo que este caraqueño, nacido en La Pastora un 4 de septiembre de 1958, ha intentado transmitir al tomar las baquetas y marcar el ritmo en agrupaciones como La Crítica, Porfi Baloa y sus Adolescentes, Las Vibraciones, Adrenalina Caribe; o acompañando a cantantes como Yordano, Sergio Pérez, Oscar D León, por mencionar algunos.

Desde muchacho, Pimentel ha tenido especial predilección por el rock. Led Zeppelin, The Rolling Stone, Status Quo y Jethro Tull son parte de sus preferencias y, justamente, la fuerza y agresividad característica de este género musical es lo que marca la diferencia de su percusión con las de otros referentes.

“Al tocar los timbales lo que quiero transmitir se nota, se ve es agresividad. Es la energía del metalero, del roquero, de vivir el momento, de disfrutar lo que estás haciendo sin pararte en nada. Tienes que hacerlo y eso denota, en otras personas, agresividad. Quien te está viendo dice: Ese timbalero, ese baterista es agresivo”, explicó.

La historia musical de Pimentel comenzó antes de nacer. Su padre, Oscar Pimentel, también fue percusionista y tocó nada más y nada menos que con el maestro Luis Alfonso Larrain. También estuvo con la Sonora Caracas y grabó la emblemática canción decembrina “Año viejo” con Tony Camargo.

Pero esto no se queda aquí. Radamés Pimentel (†), conguero de Tito Puentes en Nueva York y de la orquesta La Crítica, invitó a su hermano Edward a tocar con esta última agrupación, la cual fue un paso importante en la trayectoria del músico. Para el momento ya había estudiado en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas y participado en agrupaciones como Asimilación, con Vytas Brenner y con la banda Bacro; esta última surgió después de la disolución del conjunto Azúcar, Cacao y Leche.

Su trabajo se ha escuchado en grabaciones de la Billos Caracas Boys, Los Melódicos, Porfi Jiménez, Los Adolescentes, Soledad Bravo, Richie Ray, por mencionar parte de las producciones en las que ha participado.

La batería es el instrumento principal del también llamado “Pulpo Versátil”, El bombardero” o “Perro arr… de los timbales”, razón por la que su manera de tocar los timbales es diferente. “Por eso es que utilizo bombo, toms, hi hat y más de un platillo, y eso es lo que le da el color a esa música, a esa estructura. Eso lo hice también con Oscar D León: los rudimentos de la batería son los que traslado al timbal”, comentó.

Para Pimentel la percusión es “parte de su vida”, por lo que sus proyectos siempre se renuevan. Próximamente tiene previsto grabar con un grupo de rock en Lima (Perú) y con otro de salsa (Las Collins) en Ciudad de México. Además, en sus planes está impartir clínicas y talleres de percusión, así como el reencuentro con La Crítica original, un evento en el que, sin falta, estará Swing Latino para reseñar este nuevo episodio, tal como lo hizo hace más de 40 años. Más na… ¡Saravá!

ÉPALE 364