El rock gamberro de un power trío callejero

Es un proyecto poco conocido, subterráneo, que trabaja a la vieja usanza de las bandas de punk de los años 70: autogestión, pequeños locales y, especialmente, total independencia. Nadie les dicta qué, cómo y dónde cantar. Son ellos: Los Gamberros

Por Mercedes Sanz  ⁄  Fotografías Jesús Castillo

Ciertas distorsiones de guitarra, entre aire de folk rock, traen al recuerdo bandas como Seguridad Nacional y La Misma Gente, pero también algo de Led Zeppelin. Es “Asfixia”, tema que abre el EP (extended play)13 de Los Gamberros. ¿Los qué? Los Gam-be-rros, así como se escucha y escribe. Después le sigue “Madre Tierra”, que coquetea con el reggae y es una especie de denuncia contra los maltratos a la Pachamama. Por el ritmo, la pieza se acerca al estilo de The Clash. Y, finalmente, “Sifrifacho”, la más punk y directa en su letra.

Sinue Vargas (SV, voz y guitarra), su hermano Vladimir Vargas (VV, bajo) y Jonathan Manzano (batería) son quienes dan vida a este power trío roquero de Caracas. Lo primero que cualquiera hace al oír la palabra “gamberro” es buscarla en el diccionario: “libertino, disoluto”, y también “que comete actos de grosería o incivilidad”, de acuerdo con la Real Academia Española. Algo así como vándalo, desvergonzado, y más.

—¿Cómo nace este trío?

-SV: Bueno, prácticamente no había una conformación inicial. Trabajábamos en el Correo del Orinoco y teníamos inquietudes musicales, hasta que un día, en una conversación, uno dijo: Yo tengo un bajo, el otro una batería, y así. Entonces, nos reunimos en la cocina-comedor de los trabajadores del Correo… (risas) y comenzamos a hacer jam sesión los sábados y domingos. Nos quedábamos después de la guardia.

—¿Eso fue hace cuánto?

-VV: Como desde 2014 venimos haciendo bulla. Después, comenzamos a escribir las letras.

SV: Sí, dijimos: Vamos a darle forma a esto. Y, bueno, así surgió. Desde hace dos años para acá somos nosotros tres. Antes estaban otros amigos músicos, pero algunos se fueron y quedamos nosotros.

—¿Todavía trabajan en el mismo periódico?

-SV: No, Jonathan y yo trabajábamos en el Correo… Yo sigo, pero Jonathan ya no. Y Vladimir trabaja en el SAPI.

—¿Los tres son periodistas?

-SV: No. Jonathan es fotógrafo, Vladimir abogado y yo sí soy periodista.

—¿Siempre se llamaron Los Gamberros?

-VV: Esa historia es bonita, porque cuando perdimos la Asamblea Nacional, en esos días cuando sacaron lo retratos de Chávez, salió Ramos Allup a decir: ¡Esos gamberros!. Cuando oímos que él dijo eso, llamando así despectivamente al pueblo, dijimos: Allí está el nombre”.

-¿No era por la historieta de Mortadelo y Filemón y la banda de “gamberros”?

-VV: Después dimos con esa historieta, no la conocíamos.

—El contenido de sus temas es, básicamente, político-social

-VV: ¡Sí claro!, pero parte mucho de la cotidianidad, amores, desamores. A más de uno de nosotros nos han dejado (risas).

-SV: Nosotros no hacemos solo rock, estamos bañados por el Caribe. Escuchamos otras cosas: Maelo, reggae. Estamos salpicados por todo esto.

—¿En esto consiste el rock gamberro?

-VV: (asienta con la cabeza y sonríe).

-SV: Claro, la idea es usar la música como vehículo para decir las cosas. Hacemos rock, pero siempre bajo la premisa de hacer cosas propias. Podemos hacer covers, pero muy a la gamberra.

—¿Cómo es el proceso creativo?

-SV: Primero ocurre la circunstancia (la rabia, desamor, lo que venga), y ese sentimiento sirve de inspiración para sacar sonidos, ruidos, acordes, y las palabras tienen empatía; por su sonoridad se van atrayendo y, entre letra y música, se arma el esqueleto. Y después, entre los tres, acomodamos.

—Cuando hablaban de la fusión en su estilo recordaba a The Clash

-VV: Sí, fueron de los primeros en mezclar punk y la cosa latina, por influencias de Bob Marley.

-SV: De hecho, hay un tema de Bob, que es…

—Punky reggae party

-SV: ¡Exacto!

—¿Piensan grabar una producción más extensa?

-SV: Estamos trabajando en ese proyecto con Misión Cultura.

 

EPALE 360