El tango “Nostalgias”

Por Humberto Márquez / Ilustración Julietnys Rodríguez

La historia de este tango fue un tanto engorrosa porque, en primera instancia, fue rechazada de su destino inicial; todo comenzó por un encargo de Alberto Ballerini, empresario del Teatro Smart, a Enrique Cadícamo poco después del accidente fatal de Carlos Gardel en Medellín; Ballerini quería una obra musical sobre la vida de El Mudo. Cadícamo la tituló El cantor de tangos, aunque Isaac Otero señala que fue El cantor de Buenos Aires; lo cierto es que la música fue hecha en dos días por Juan Carlos Cobián, eterno compañero de Cadícamo. A su vez, en el libro Así nacieron los tangos, de Francisco García Jiménez, nos enteramos de que, al escuchar Ballerini las composiciones de Cobián, “rechazó una de ellas por estimar que su estructura tenía una complicada construcción musical para el refrán y Cobián, esa misma noche, la reemplazó por otra pieza a la que Cadícamo puso letra y tituló igual que la obra teatral a la que estaba destinada”.

El cuento es que la obra teatral pasó sin pena ni gloria y, meses después, Cobián fue contratado para la inauguración del Charlestón; ya para entonces, “Cadícamo había escrito una letra para aquel tango desechado —que había titulado “Nostalgias”—, y con ella lo estrenó Cobián con gran éxito en el nuevo local. Charló, la escuchó, pidió una copia de la partitura y la cantó por Radio Belgrano”.

Lo que más me ha encantado de esta recopilación comentada de mis tangos preferidos es el carácter ecléctico a la hora de seleccionar la versiones, donde figuran grandes intérpretes del tango como Gardel, Goyeneche, Julio Sosa, Tita Merello, La Rinaldi; pero también roqueros como Fito Páez, Spinetta, Andrés Calamaro; boleristas como Elena Burke, Felipe Pirela, Rolando Laserie, Daniel Santos, Jaramillo; y cantantes de salsa como Cheo Feliciano y Ángel Canales. El venezolano Simón Díaz y estrellas del flamenco como Diego El Cigala o Concha Buika.

ÉPALE 381