Elaine Méndez: “El teatro está en los niños”

Mujeres Creadoras

Esta joven creadora decidió poner manos a la obra. Precisamente con sus manos ayuda a desmontar las trampas del patriarcado que vienen inoculadas en los cuentos de hadas

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen / Fotografía Elaine Méndez

La joven Elaine Méndez nos recibe por teléfono identificándose, automáticamente, con su grupo de Títeres Tuqueque. Presta para darnos parte de su palabra y de ser parte de esta edición, ella misma se postula: “Como estoy en cuarentena, yo misma me tomo la foto y se las mando”. La entrevista ni siquiera había arrancado cuando nuestra mujer creadora ya nos vislumbraba parte de lo que es su arte y su vida. Nos comentó: “Cuando Jericó nos invitó a participar, no me creí capaz. No me sentía tan importante. Sin embargo, accedimos y entre todas hicimos un bello trabajo en equipo. Lo más impresionante de este encuentro fue que todas participamos ad honorem”.

Elaine nos habla un poco más de su vocación como titiritera y nos contó de una pieza que escribieron, en la que le cambian el final a Caperucita. “Quisimos enviar el mensaje de que ‘no es no’ orientado a las niñas, y decir que la pobre Caperucita está harta de que el lobo se la viva comiendo”. En estos días de distopía viral, ella y su grupo de Títeres Tuqueque enviaron un video con sus títeres a las niñas y niños para que no tuvieran miedo. “Muchos niños en la escuela se pusieron a llorar en lo que se enteraron de que no iban a ir a la escuela con la cuarentena. Decidimos hacer campaña para que no se sintieran mal”.

Sin más preámbulos, conozcamos un poco más sobre Elaine Méndez.

—¿Qué cosas hicieron a Elaine Méndez?

-Ser madre me hizo entender lo que es ser mujer ante la vida y la sociedad. Con mi hija sentí que amaba a todos los niños y debía trabajar por un mundo mejor para ellos. Antes de ser titiritera y realizadora hice pan, fui artesana, escultora. Me hicieron también el Teatro Universitario, El Chichón de cuentos, hacerme cuentacuentos y ser maestra de preescolar.

—¿Cómo surge títeres tuqueque?

-En 2008. La primera obra que hice es La niñita de al lado. Luego vino La máquina del tiempo, Cinco panes y dos peces y Érase una vez América, que muestra momentos de la historia venezolana. También montamos Buenaventura chatarra, La ratoncita presumida y El principito. Antes de Tuqueque venía de una larga experiencia de Teatro Naku, una compañía de títeres de fama internacional dirigida por Sonia González.

La maternidad la llevó al teatro

—¿Cuántas personas componen la agrupación?

-El escenógrafo Ramón Aguirre, quien me recibió con Márquez Páez en el TU cuando tenía 13 años, está aquí; la costurera Flor Ledos; el productor Gabriel González; los titiriteros Douglas Suniaga, Marx Cipriani y, en formación, Daniel Villalobos y mi hijo Camilo. Además de compositores, escultores, pintores que se unen en cada proyecto.

—¿Qué es lo más difícil que han tenido queenfrentar?

-Adaptarnos a la crisis económica. Semana a semana tenemos que reinventarnos; sobrevivir sin traicionar el oficio. El bloqueo ha generado trastornos para todos.

—¿Títere mata barbie?

-El teatro está en la cabeza de los niños. Los juguetes, al recibir roles y cobrar vida en sus manos, se convierten en títeres. El problema no es el juguete, sino el imaginario.

—¿Qué te dejó el encuentro de mujeres creadoras?

-Me sentí muy incluida cuando Jericó Montilla me invitó. Me escribió: ¿Quieres participar? Es chamba sin real; lo que pasa es que nosotras queremos cambiar el mundo. Yo estaba full de trabajo y no sabía qué hacer; en la compañía la mayoría de las cosas se hacen pagando a los que trabajan, así que pregunté al grupo:Es sin real y es un encuentro de mujeres. Todos se animaron. Marx Cipriani y Daniel Villalobos presentaron un montaje sobre abuso sexual. Fue una nutritiva experiencia. Nos vimos allí mujeres de todas las edades, con ideologías diversas pero con la claridad de que nos necesitamos y tenemos intereses comunes. La fuerza femenina es particular, somos agudas, incisivas. El encuentro lo demostró. El WhatsApp del encuentro sigue activo y, con lo del coronavirus, seguimos haciendo cosas. En ese encuentro nos hermanamos.

—¿Las mujeres salvaremos al mundo?

-Somos parte y salvarlo es tarea de todos; la mujer es equipo con sus hermanos, hijos y compañeros de vida. O nos salvamos juntos o nos morimos todos.

—¿Y la materia prima para los títeres?

-Algunas cosas las hacemos con desechos, otras sí cuestan: látex, masa flexible, yeso, pega amarilla o blanca, pinturas. Nuestra vida está ajustada al trabajo. Cada vez que nos pagan una función, en lugar de comprar zapatos, compramos pega; en lugar de un paseo, goma espuma. Nos esforzamos por tener un vehículo y el taller. Trabajamos un poquito para comer y lo demás para el teatro.

—¿Cómo te va con el sector privado?

-Bien. En general, el público te agradece la calidad. Hemos ganado respeto en todos los ámbitos.

—¿Cómo están haciendo para sostenerse?

-Un milagro. Cuando barro las escaleras del edificio donde tenemos el taller es porque estamos en la raya; al bajar a la acera y recoger la basura siempre llama alguien de emergencia que necesita una función de títeres. Ese es el milagro. Estoy convencida de que la constancia nos mantiene. En estos tiempos difíciles unos amigos del exterior nos ayudaron a pagar el alquiler del taller. La solidaridad, dijo Gioconda Bell, es la ternura de los pueblos. Recientemente Fundarte nos dio un aporte y eso nos permite invertir en nuestra próxima obra.

—¿Cómo te ves en diez años?

-No lo sé. Desde que empezó la crisis vivo el momento. Me gusta trabajar y jugar; ver a mi chamo crecer, enseñarle a ser distinto del policía matraquero, del empresario especulador, del venezolano nube-negra, que se queja de que todo está mal y dice que estaría mejor en otro país; en diez años tendré más experiencia.

—¿Qué mensaje deseas darle a la comunidad de Épale Ccs?

-Que la crisis también ofrece oportunidades. Hasta el coronavirus es un reto que debemos vencer con imaginación y trabajo. Debemos prepararnos para reconstruir lo que hemos ido perdiendo por la crisis, la formación de la nueva generación de venezolanos es un reto. Nada es imposible.

— Instagram: @tuquequetiteres / Facebook: Títeres Tuqueque / Blog: teatrodetiterestuqueque.blogspot. Correo: teatrodetiterestuqueque@gmail.com

Teléfonos: 0426-5183917 / 0416-5284399   

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