ÉPALE312-ELOY DÁVILA

EL PERCUSIONISTA CARAQUEÑO SE HA PASEADO POR UNAS CUANTAS AGRUPACIONES DE VARIAS TENDENCIAS, LO QUE DEMUESTRA LA ADAPTACIÓN DEL INSTRUMENTO A UNA AMPLIA DIVERSIDAD SONORA

POR MERCEDES SANZ • @JAZZMERCEDES ⁄ FOTOGRAFÍAS ENRIQUE HERNÁNDEZ

“En las fiestas, cuando me llevaban de niño, yo le daba a las botellas de refresco con los cubiertos o con lo que fuera, o golpeaba la mesa. Cuando tenía 10 años, en los 90, a mi mamá le gustaban Los Beatles, Los Darts, Los 007; entonces me empeciné en buscar discos de Los Beatles para regalárselos. En esa época se usaba el acetato (risas) y le regalé el que trae She loves you”. Desde allí nació mi inclinación por el rock and roll y la batería”, recuerda como el momento que lo llevó a decidirse por el instrumento de su vida.

Eloy Dávila va al grano. No se muestra tímido, simplemente preciso. Parece que esa seguridad la llevara en la sangre desde que optara por ser baterista profesional. Tiene un trecho recorrido, pero dejemos que él nos diga quién es y la importancia de la batería.

—¿DÓNDE TE FORMASTE?

—Estudié en la José Angel Lamas —Escuela Superior de Música—, en el área académica.

—¿ESTUDIASTE BATERÍA ALLÍ?

—No, percusión sinfónica. Empecé tocando en Guatire en bandas de rock, de gaita. Luego, estudié batería con varios profesores, entre ellos Andrés Briceño. Y con Miguel Hernández aprendí percusión afrovenezolana. También estuve en la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao.

—¿Y TU INSPIRACIÓN SIEMPRE FUE EL ROCK?

—Digamos que en mis inicios, mi pasión fue el rock. Pero uno no puede negar esa herencia caribeña, saborear nuestra música. La vida me ha llevado a ser un baterista de fusión, creo que ese género no existe (risas) porque trabajo con ska, rock, salsa, merengue, etcétera.

—¿LA BATERÍA FUE TU PRIMER INSTRUMENTO?

—No. El primero que tuve en mis manos fue el bongó. En mi casa había guitarra, teclado, pero los tambores fueron mi gusto de niño. Vengo de una familia roquera, por un lado, y salsera, por el otro. También he tocado tumbadora y tambores.

APRENDE DE SUS ALUMNOS

Podemos afirmar que Eloy Dávila primero se formó de manera autodidacta y a punta de oído y de mirar a grandes bateristas; y, después, vino la academia. Ha tocado en Majarete Sound Machine (funk y disc music), Ensamble Percusión Experimental Caracas (fusión) y actualmente trabaja con Trabuco Contrapunto (pop latino) y Big Mandrake (ska, punk). Todos son proyectos disímiles musicalmente hablando, lo que reafirma el carácter diverso y versátil del baterista. Por otra parte, el músico es coordinador de Yamaha de Venezuela, donde imparte clases. Advierte que es importante la docencia, ya que es una forma de recibir y crecer.

—¿QUÉ SE NECESITA PARA SER BATERISTA?

—Bueno, lo primero y principal es la pasión por el instrumento y, claro, escuchar mucha música. A nivel técnico hay varias cosas: perseverancia, practicar; el talento, se puede desarrollar. También están la coordinación, la memoria muscular, que es repetir un mismo movimiento cada cierto tiempo. Hay más, pero te menciono lo básico.

—¿QUÉ ES UNA BATERÍA?

—Mira, está formada por varios instrumentos: la estándar que son cinco tambores (bombo, redoblante, tom 1, tom 2 y granadero), tres platillos, hi hat, crash, ride y un par de baquetas. Claro, hay varios tipos, según las necesidades del músico.

—¿BATERISTAS INFLUYENTES EN TU VIDA?

—Ringo Star (por supuesto), John Bonham, Papa Jo Jones, Elvin Jones, el Pavo Frank, Andrés Briceño, Steve Gadd, Horacio Hernández, Carlos “Nené” Quintero, hay muchos.

—¿EL INSTRUMENTO SE ADAPTA A OTROS GÉNEROS?

—Actualmente sí, eso depende del concepto del baterista. Cualquier estilo se puede acompañar: merengue, bachata, salsa, que no son ritmos que tienen a la batería en su formación inicial. Oyes a Los Van Van y ves que la batería no es solo rock.

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