En el nombre del señor

No sólo son predicadores con un gran poder de sugestión, dueños de una oratoria prácticamente infalible: Son un poder. En Venezuela, desde este año, los pastores evangélicos celebran su día cada 15 de enero y se acercan, cada vez más, al Gobierno Bolivariano, con todo el peligro que eso representa, según algunas visiones. Ellos y ellas están felices porque, al fin, se les reconoce como restauradores

Por Marlon Zambrano / Fotografías Michael Mata y Archivo

Son, en la mayoría de los casos, líderes naturales formados bajo el fuego de la guataca. Para algunos, la autoridad de su guía es inobjetable, pues conquistaron sus galones de “comandante en jefe” en las catacumbas del mal, de donde regresaron crecidos luego de vencer a las sombras. Enfrentaron las pruebas del demonio en el mismísimo infierno y salieron victoriosos.

Es un gremio sometido al sello lacrado de los estigmas, muchas veces por el simple hecho de sus modismo al hablar: al llamarte “varón” y elevarte a la condición de “bendecido” por quítame esta paja, se les ve como exégetas del malandreo, artesanos de una casta de bribones que se escudan en la ingenuidad de cierta franja poblacional para caerle a charla severa y someterla al chanceo en el nombre de Dios y la Biblia, de donde extraen un arsenal de subterfugios para endosarle misticismo sagrado a casi todo, desde vender platanitos en el Metro hasta arrear a sus “ovejas” en un avivamiento de El Poliedro.

El verbo de Nemesio Bolívar conquistó el centro caraqueño. Foto Daniel Tineo

Forman parte del ecosistema urbano: Caracas no sería la misma sin sus ademanes encendidos en la plaza El Venezolano (donde gobierna el célebre Nemesio Bolívar, uno de sus más esclarecidos representantes), sin sus trances veniales en una esquina de la Urdaneta, sin sus elucubraciones apocalípticas en el bulevar de Catia (donde ya se instaló un anillo de los avernos).

El pasado 5 de diciembre de 2019, en transmisión de radio y televisión, el presidente Nicolás Maduro, acompañado de los principales voceros del Movimiento Cristiano Evangélico por Venezuela, ordenó la celebración por decreto, cada 15 de enero a partir de este 2020, del Día del Pastor Evangélico (el mismo Día del Maestro) en homenaje al natalicio del reverendo bautista Martín Luther King, al tiempo que pidió al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria la consolidación de la Universidad Teológica Evangélica de Venezuela (“Para que vengan evangélicos de toda América”), y ordenó a dos de sus vicepresidentes sectoriales coordinar “los insumos, la logística y el apoyo a las 70.000 hectáreas productivas de la comunidad evangélica de nuestro país”.

Pese al asombro de algunos, que ante tan deliberada expresión de preferencia devocional enarbolan la laicidad del Estado venezolano, según lo establece la Constitución en su Artículo 59 (“el Estado garantizará la libertad de religión y de culto”), no se trata más que de otro capítulo de una alianza que se viene tejiendo desde los días del presidente Hugo Chávez, y que heredó Nicolás Maduro.

La proliferación de sus templos dan cuenta de gran poder económico. Foto Archivo

Su punto álgido se alcanzó en enero de 2019, cuando un grupo de 120 líderes religiosos, representantes de miles de iglesias cristianas evangélicas de Venezuela, manifestaron su apoyo a Maduro durante un encuentro de oración que realizaron en favor de la paz y la justicia y en medio del recrudecimiento de las amenazas norteamericanas.

En aquella ocasión le expresaron al primer mandatario nacional: “Presidente, Dios tiene el control de usted y del país. Más de 17.000 iglesias estamos orando 24 horas para que Venezuela sea bendecida. La bendición que Dios tiene para Venezuela ningún imperio nos la va a quitar”.

Ha de ser que tienen trato directo con el Señor, pues el presidente venezolano se mantiene más consolidado que nunca, pese a la arremetida nacional e internacional. Mejor aún, mientras el lobby evangélico de Brasil no ha logrado sostener la debacle de Jair Bolsonaro (presidente y uno de sus principales líderes en la trastienda) y la Iglesia católica venezolana insiste en insuflarle energías beatíficas a una agonizante oposición, otras Iglesias cristianas, como la evangélica pentecostal y la presbiteriana, la Alianza Ecuménica por América Latina, así como los ministerios globales de dos Iglesias importantes de los Estados Unidos y Canadá (Discípulos de Cristo y Unida de Cristo, respectivamente), adosan su apoyo. Finalmente, el espaldarazo del líder evangélico y ex candidato presidencial, Javier Bertucci, a la Mesa de Diálogo Nacional fue la coronación en Cristo del Gobierno revolucionario.

La captación de prosélitos es un trabajo de hormiguita. Foto Michael Mata

Así en la tierra como en el cielo

Quienes se oponen a esta alianza, dentro de las propias filas de la Revolución, son enfáticos en marcar distancia ante un estamento que les resulta chocante por fanático y ortodoxo, poco afín a las banderas que abraza el socialismo y las luchas de vanguardia contra el pensamiento hegemónico y capitalista del sistema mundo.

“Es muy lamentable que el primer mandatario nacional no entienda aún que las modalidades sectarias del Dios cristiano que hoy le aúpan son, de fondo, potenciales amenazas: porque se creen mejorsotas, dueñotas de la ‘verdad’ y referenciotas socialas. Parece que nada aprendimos de latitudes donde izquierdas puritanoides pactaron con rufianes maldisfrazados de chéveras ovejas, recientemente: primero, Dilma Roussef en Brasil, quien negoció la gobernabilidad con la Iglesia-partido político neopentecostal Catedral Do Avivamento (casa matriz de lo que aquí hoy se conoce como Pare de Sufrir, con fuerte penetración en el oficialismo) y luego recibió la estocada de este grupo en el parlamento, siendo destituida. Segundo, el lasallista salesiano Rafael Correa, quien en Ecuador insufló (granjeándose enorme antipatía entre aborígenes y movimientos sociales de avanzada) su fanatismo católico romano, mientras sus ‘colegas’ le envolvieron en papel de regalo a Lenín Moreno para que lo apoyara como su sucesor, tronchando cualquier avance una vez electo. Tercero, el golpe de Estado en Bolivia que vino de la mano de acomplejados ecumenismos que, sonrientes, nunca aceptaron la pluriculturalidad de Evo Morales y supieron fichar a oficiales claves de cuerpos militares y policiales”, enumera Chea Rodríguez, activista sexodisidente y profesora de Estudios Jurídicos de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Ingrid Barón, otra reconocida activista del movimiento por los derechos LGBTI en Venezuela, ataja: “Debemos evitar las hegemonías, vengan de donde vengan y salgan de donde salgan. Los extremos siempre van a hacer daño. Es nuestra responsabilidad formar parte de todos los espacios, de todo el proceso”.

Para Barón, quien, además, es practicante de la Regla de Osha (denominada santería), no es nueva la incidencia de sectores cristianos evangélicos en espacios gubernamentales, “cuando ya, incluso, forman parte de nuestros cuerpos militares y policiales”. Sin embargo, tan acerado acercamiento le produce temor debido a los antecedentes inmediatos que está viviendo América Latina e, incluso, Norteamérica, “donde se está tomando la religión cristiana evangélica para hacer política y emprender acciones contra gobiernos revolucionarios”.

Para Barón, la Iglesia aprovecha su auge para arremeter contra el Gobierno. Foto Jesús Castillo

Simpatía por el diablo

Eduardo Rothe, el celebrado Profesor Lupa de la televisión venezolana, es un ateo practicante, devoto de la Virgen del Valle, que cree en todo menos en vainas. La contradicción, así como su militancia en la izquierda revolucionaria, con escarceos en medio planeta como observador y analista internacional, le dan carácter para definir la idea del Día del Pastor Evangélico como una sorpresa: “Estamos en una fortaleza asediada, bloqueada, de manera que todos los movimientos tácticos que haga alguien para salvar esto son válidos, hasta cierto punto. Chávez dijo que iba a bajar al infierno a hablar con el diablo si era necesario para beneficio del pueblo y de la Revolución, y Maduro está haciendo eso. Me imagino que sintiendo la fortaleza de Bolsonaro en Brasil. La otra cosa es que esta decisión del Gobierno es discriminatoria contra las otras religiones. En todo caso, debe haber un día de lectura de la Biblia, un día de la Torá, un día del Corán, un día de lectura de los libros del Rig Veda, además de días para los pensamientos agnósticos y ateos, para leer a Walt Whitman, etcétera. La otra cosa es el pequeñito detalle que va en contra de la Constitución. Por otro lado, hay muchas especulaciones a favor y en contra de los evangélicos que ocupan posiciones importantes en el Gobierno y, algunos de ellos, en nuestra Fuerza Armada, con propiedades rurales situadas en zonas estratégicas de nuestra geografía. Pienso que es un asunto de dignidad nacional que seamos un Estado laico” resalta.

“Estamos en una fortaleza asediada, bloqueada, de manera que todos los movimientos tácticos que haga alguien para salvar esto son válidos, hasta cierto punto”.

(Eduardo Rothe)

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Lo más preocupante para Rothe es la consideración de que los asuntos de la familia venezolana sean consultados con los evangélicos, a lo cual se niega rotundamente desde el mismo momento en que es lesivo de las luchas feministas en temas como el aborto, destacando que Paraguay y Venezuela son de los países más retrasados en América Latina en esta causa. “Pero en el amor y la guerra todo se vale”, concluye.

Rothe sostiene que la enseñanza religiosa debe ser ecuménica. Foto Enrique Hernádez

Las labores del pastor

“Gloria a Dios, hermano Zambrano”, nos saluda el pastor Gilbert Escalona antes de enfatizar su honra por ser finalmente reconocido como cristiano y restaurador, no sólo de los muchachos que llegan con problemas de drogas y alcohol, sino de hogares y familias que necesitan paz. “Yo creo que el pueblo de Dios en este tiempo está marcando una diferencia ante lo que está pasando en Venezuela. Y le damos gracias al Señor por nuestras autoridades. Nosotros le damos gloria a Dios porque, como pastores, estamos para ayudar al prójimo como nos dijo el señor Jesucristo: Amarás a Dios por sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. La Iglesia se centraliza en ayudar y restaurar a la familia, base fundamental de la sociedad”. Pastorea al rebaño de la iglesia Sendero de Jesús.

Recuerda haber celebrado el Día del Pastor en años anteriores, si acaso durante su cumpleaños, haciendo énfasis en que él mismo pone la torta y el sancocho. No es un pastor asalariado, nos aclara, pues lo que le gusta es dar. Uno de los principales llamados de su apostolado es restaurar a las personas. “Organizar la Iglesia, como dice la palabra del Señor… vaciar al hombre de todas las maldades que pueda haber recibido en este mundo, para llenarlo de la palabra de Dios”.

Dámaso Guevara (…) Se considera un hombre normal (…) a diferencia de los que viven del pastorado y a quienes acusa, públicamente, de ladrones y sinvergüenzas

Dámaso Guevara, apóstol y pastor del Centro Cristiano Internacional Renuevo de Dios, no soñó jamás con ser guía espiritual, lo que considera un oficio muy sufrido, donde se recoge mucho dolor y traición. Tiene claro que la Iglesia evangélica tiene mucha fuerza en el país, pero diferencia a los activistas políticos, como Bertucci, de los pastores militantes. Se considera un hombre normal (es barbero y vive de su trabajo), a diferencia de los que viven del pastorado y a quienes acusa, públicamente, de ladrones y sinvergüenzas.

El principal aderezo de la sopa de Bertucci: el tropezón político. Foto Archivo

Las funciones de un pastor son muy extensas y están escritas en el libro sagrado: “Uno es consejero, amigo, orientador, modelo espiritual: es la figura principal. Nuestras funciones están establecidas en las cartas del apóstol Pablo a Timoteo, y a muchos otros, donde dice que tiene que ser guía, el hombre que da ejemplo sin importar su edad. Es el que funge como el padre. De hecho, la mayoría de los miembros de la Iglesia me dicen papá, y a mi esposa mamá. El pastor es el que dirige y administra la Iglesia, es el que se encarga de enseñar. Las pastores tenemos un nivel de influencia poderosa: hay buenos y malos. Acuérdate de David Koresh (líder de la secta los Davidianos), tan malo que llevó a toda su gente a suicidarse con él en Waco, Texas. Pero también hay pastores buenos, que han hecho que indigentes se vuelvan empresarios, que personas que fueron delincuentes sean hoy un dechado de virtudes”.

Iglesia evangélica: un fenómeno de masas nada desdeñable. Foto Archivo

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