En el retorno, no te desboques

Por Clodovaldo Hernández @clodoher /  Ilustración Daniel Pérez

Todo corredor o trotador debe haber sentido algún grado de desesperación en estos ya casi cuatro meses de cuarentena y distanciamiento físico. Algunos han llegado a los extremos de los que te he hablado acá, como correr un maratón en un balcón o, simplemente, violar las normas e irse a mover los remos sin permiso.

Lo cierto es que a estas alturas, el día que autoricen el retorno y abran los parques es de esperar que una multitud se desboque y se lance a las calles locamente. Cabe imaginar algo parecido a cuando salen los caballos del aparato y los narradores hípicos exclaman: ¡partida!

En algunos países ya ha ocurrido. Hace unas semanas pasó en Argentina y el flujo de trotadores asustó a las autoridades, especialmente en Buenos Aires.

En fin, suponiendo que ese día llegará también en Venezuela, hay que estar muy conscientes de que no sólo será necesario respetar escrupulosamente todas las normas que se establezcan para evitar los contagios de covid-19, sino también es conveniente tener mucha prudencia en lo que respecta a la retoma en sí de la actividad. No hay que hacerlo desesperadamente, pretendiendo recuperar en unos pocos días la condición física que ha retrocedido por tantas semanas sin el trabajo físico habitual.

Si ya tienes años en este mundillo, seguramente habrás pasado antes por una experiencia de retorno luego de una parada. Si es así, recordarás que no es fácil, ni física ni mentalmente. Sobre todo si el lapso de inactividad ha sido largo; los primeros días te dolerá todo y, en el plano emocional, puede que te sientas muy frustrado por lo que percibirás como un feo retroceso.

Es en ese momento es cuando tendrá valor la virtud de la paciencia para llegar lejos. Pretender hacer mucho en poco tiempo sólo te causará más retrasos en forma de gripes, lesiones y dolores inexplicables. Incluso, sin pretender ser ave de mal agüero, puede ser muy peligroso, en especial si tienes algún problema cardiovascular y, más aún, si durante la cuarentena has aumentado de peso. Que conste en actas.

ÉPALE 379