¿Es Caracas una ciudad accesible para las personas con discapacidad?

Se dice que tenemos casi 2 millones de personas con discapacidad en Venezuela. De esa cantidad, un amplio grupo vive en Caracas. ¿Cómo se comporta la ciudad con quienes tienen alguna discapacidad?

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen / Fotografías Gina González

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 15% de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad ¿Qué tan adaptadas estructuralmente se encuentran las ciudades para cubrir las necesidades de este sector? No basta con tener espacios preferenciales en los estacionamientos; se requieren adecuaciones en muchos aspectos urbanos. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), existen tres aspectos fundamentales en una ciudad para que las personas con discapacidad se sientan incluidas:

1.- Aspectos físicos: permiten que la persona pueda moverse de un lugar a otro en la ciudad. Esto es fundamental para actividades cotidianas como ir al trabajo, estudiar; ir a actividades recreativas, al médico, entre otras.

2.- Aspectos económicos: tiene que ver con la creación de oportunidades laborales, así como del diseño de espacios y productos de consumo para personas con discapacidad.

3.- Aspectos sociales: son aquellos que permiten que todos los ciudadanos compartan los mismos lugares y faciliten la interacción y la participación en la comunidad de las personas con discapacidad.

Según el portal Sostenibilidad para todos, las ciudades más accesibles para las personas con discapacidad actualmente son: Berlín (Alemania), Dénver (Estados Unidos), Gdynia (Polonia), Milán (Italia), Seattle (Estados Unidos), Tel Aviv (Israel),  Nantes (Francia) y Estocolmo (Suecia). El término que se emplea para designar a las ciudades más incluyentes para todos los grupos sociales es el de ciudades accesibles. Una ciudad accesible es un lugar de encuentro donde no se discrimina a nadie y se respeta a las personas con discapacidad.

Con Chávez llegaron los asientos preferenciales en el Metro

¿Y Caracas?

Los ascensores en el Metro: monumento a la desidia

Según datos del último censo, alrededor de 1.720.311 personas en Venezuela tienen una deficiencia, condición o discapacidad. En el caso de Caracas, vale la pena analizar no sólo cómo están las infraestructuras para las personas con discapacidad, sino cuáles otras oportunidades están abiertas para este grupo social. Durante el mandato del presidente Hugo Chávez, uno de los mayores logros alcanzados en materia de inclusión fue la promulgación de la Ley para las Personas con Discapacidad, cuya novedad fue otorgar derechos sociales, políticos y económicos a este sector. Entre los beneficios que esta Ley les garantiza a las personas con discapacidad está el derecho a usar el transporte público gratuito o con, al menos,
50% de descuento.

A nivel de infraestructuras, el Metro de Caracas habilitó asientos especiales en todos los vagones y un personal para acompañar a las personas con discapacidad visual hasta el andén. También se instalaron en las estaciones de la
Línea 2 unos ascensores. En muchas calles se han hecho rampas para las sillas de ruedas y en algunas calles existen semáforos con sonidos especiales. El bulevar de Sabana Grande cuenta con pintas especiales en el piso para las personas con discapacidad visual. Sin embargo, el panorama se queda corto. Actualmente, muchas escaleras mecánicas del sistema de transporte subterráneo no funcionan, tampoco los ascensores. Por otra parte, el deterioro de las aceras también es evidente, marcado por gran infinidad de huecos y superficies levantadas, que dificultan el tránsito de las personas con discapacidad.

Estas líneas en el bulevar de Sabana Grande guían a los invidentes

Testimonios

Mariely Valero, de Entre iguales

Mariely Valero es periodista, escritora y cantante. Fue conductora del programa Entre iguales y nos comparte: “La solidaridad de la gente es el rasgo más positivo de la ciudad de Caracas. La gente siempre es amable y está presta para ayudarlo a uno a cruzar la calle. Pero salir a la calle sigue siendo un acto de valentía. Caracas no fue diseñada para ser una ciudad accesible. En cuanto a las oportunidades laborales y sociales para las personas con discapacidad, si bien el artículo 28 de la Ley para personas con discapacidad establece que se debe contratar a 5% de personas con discapacidad, eso no se está cumpliendo. Y si contratan a personas con discapacidad, no los aprovechan ni estimulan, sino que los ponen a calentar un puesto. Deben deslastrarse de los prejuicios y propiciar un cambio a partir de la solidaridad, ya que la actitud de la gente es producto de la ignorancia”.

Maritza Giménez es diseñadora gráfica, guía turística y especialista en recreación; es mamá de Salvador, un niño de 11 años con discapacidad visual. Al respecto nos dice lo siguiente: “Salvador es un niño de retos, le gusta cumplir los desafíos. Sabe usar patines y patineta. También es experto bailando trompo, recita, declama, canta y toca cuatro. Él quiere ser ingeniero de sonido cuando sea grande.

La solidaridad de la gente ha sido un rasgo positivo en la cotidianidad de las personas con discapacidad en las calles

»Lamentablemente, como madre he visto que hay muchas deficiencias. La cotidianidad es dura, difícil y dolorosa. Estudia en el Liceo Fermín Toro, y allí hay mucha falta de sensibilidad tanto en los maestros como en los niños.

»A nivel de avances tecnológicos en la sociedad, existen hoy en día programas de voz en software libre que le permiten a las personas invidentes navegar por internet y participar en las redes sociales.

Ahora existen programas de audio que ayudan a las personas con discapacidad visual

»Los organismos competentes presentan muchas trabas y pelotean a quienes acudimos a pedir ayuda. Una vez metí a Salvador en el plan vacacional de un museo cuando él tenía 7 años, y el director de educación me lo devolvió y me pidió que no lo llevara más. Ese episodio me llenó de mucho dolor y lo denuncié ante cuatro instituciones: la Lopna, Conapdis, el Ministerio de Educación y la Fundación Museos Nacionales; la denuncia procedió a favor del museo. Esta indignación me movió a dedicarme a la recreación de niños con discapacidad. Ya yo tenía un título en turismo y me especialicé en una magistratura en recreación, para brindarles a los niños con discapacidad una alternativa en vacaciones. De ahí surgió el emprendimiento Somos Risas Venezuela. Nosotros hacemos planes vacacionales para niños con discapacidad visual: los llevamos a los museos, parques, zoológicos, y queremos ofrecerles turismo extremo.

Caracas no es tan bella para las personas con discapacidad

»Lamentablemente, en Venezuela no tenemos un sistema público que garantice recreación a los niños con discapacidad visual. En cuanto a la cotidianidad en las calles, es muy dura: hay demasiados huecos y mi hijo se ha golpeado en la ingle, muchas veces, con el bastón cuando cae en un hueco. Muchas personas con discapacidad visual suelen transitar las calles con los bastones dañados porque las calles están echadas a perder. Caracas no es tan bella para las personas con discapacidad”.

Hacen falta más rampas en las calles

Gina González es fotógrafa y auxilió como lazarillo a un hombre con discapacidad visual. “Hice de lazarillo para un hombre invidente de 30 años. De algún modo me convertí en sus ojos. Él me pedía que yo le describiera el ambiente, normalmente porque él percibía lo que sucedía y él quería darle forma. Algunos de los aspectos más dificultosos para él era la infraestructura de las calles y el transporte. Los chicos en sillas de ruedas defienden mucho a las personas invidentes. Ellos se empoderan en sus vehículos y tienen un gran poder de resiliencia y redimensionan su realidad”.

»En relación a las personas con invidencia, Jorge Rodríguez hizo una reforma para hacer la ciudad más amigable. Se podían ver las rayitas que les servían de guía. Cuando estos indicadores se los quitan, para ellos es una gran tragedia. Desde hace algún tiempo para acá —cuando Carolina Cestari hizo las modificaciones en las aceras—, para ellos fue un gran impacto”.

A Caracas le falta aún mucho para que las personas con discapacidad puedan sobrellevar una cotidianidad sana y armónica. Es urgente que los organismos responsables honren la Ley para Personas con Discapacidad, ya que el sentir general de esta comunidad es de un gran desamparo.

Los planes vacacionales de Somos Risas Venezuela les brindan recreación a los niños con discapacidad visual

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