¿Es negocio emigrar?

Si bien la cantidad de venezolanos que ha salido del país es elevada, no se sabe aún a ciencia cierta qué tuvieron que sacrificar para poder irse. Ante este panorama, ¿Es buen negocio irse, o al final es mejor quedarse y apostar al país?

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen

Aún nos resulta novedoso el hecho de que por primera vez tantos compatriotas hayan decidido incursionar en otras tierras. Esta realidad, sin embargo, no es tan ensoñada como pareciera desde lejos.

La manera en que muchos y muchas venezolanas han sido recibidos y maltratados en otras latitudes ha hecho incluso que el Gobierno Nacional decidiera poner cartas en el asunto y activar flotas de aviones para rescatarlos de vuelta a través del Plan Vuelta a la Patria.

¿Cuánto cuesta salir de Venezuela? ¿Ha sido rentable la experiencia de emigrar? ¿Cuántos más bien han decidido regresarse luego de aventurarse en otro país? Por otro lado, ¿Cuántos, por el contrario, decidieron que no se van, y que le darán una oportunidad al país? Conozcamos algunos testimonios.

Plan Vuelta a la Patria garantiza el retorno de los connacionales a la patria que se encontraban en el extranjero en situación de vulnerabilidad

Los que se van

Se observa que existen numerosos negocios que se han desarrollado alrededor del fenómeno migratorio. En redes sociales y en la prensa se han visto con frecuencia las denuncias de migrantes estafados por servicios de transporte, trocheros e incluso agencias que ofrecen trabajo en el extranjero.

La mayoría de quienes contactamos, afirmaron haber gastado de 100 hasta 5 mil dólares, sin contar todo lo que invirtieron en apostillar sus documentos además de la renovación del pasaporte. Muchos de los testimonios recopilados advierten de las alcabalas en la carretera, en las que los GN suelen pedir dólares e incluso confiscar los títulos universitarios de los viajeros para luego pedirles rescate en dólares.

Luis Navas, investigador de la ONG especializada en migración SURES, nos reporta: “Nosotros hemos estado investigando las cifras de los emigrantes a Suramérica, y otros destinos migratorios en general. Vemos una gran variabilidad de las cifras. Diferentes informes multilaterales dicen diferentes cosas. Creemos que hay una sobre estimación de las emigraciones que se basan en un procedimiento inadecuado de medición. Se registran las salidas, sobre todo a Colombia, y se suelen menospreciar las entradas de personas. Hay que tener en cuenta que en Colombia hay una dinámica de idas y vueltas por razones comerciales. Eso está enmarcado en un proceso político en el que mayor sea la salida de personas, más se trata de demostrar el fracaso del gobierno venezolano. Quienes están en este planteamiento político necesitan decir que las cifras están aumentándose constantemente aunque eso no sea cierto”.

Las estafas es el tema migratorio que está a la orden del día

Angélica Lugo, de la Dirección General del Ceremonial y Acervo Histórico en el Panteón Nacional, agrega: “La gente decide irse del país, pero no se preocupan de investigar las leyes. La gente lanza por la borda todo su patrimonio y emprenden huída, donde se ven los más aberrantes delitos y manipulaciones para llegar al destino, y muchos terminan convirtiéndose en esclavos en sus nuevos destinos. Con todo el bloqueo y la guerra, mi país sigue siendo el de mayores y mejores oportunidades y el mejor del mundo”.

Oscar Pérez (nos pidió que usáramos nombre falso), es fotógrafo profesional. Emigró con su novia a Chile. “Me Vine con $330.  Al llegar a Santiago, se cerraron todas las puertas de aquellos que se habían ofrecido a darme cobijo. Fui estafado por unos maracuchos que me pusieron a trabajar en una empresa de construcción, donde me explotaron y luego no querían pagarme la semana de trabajo. Pasé a ser conserje, caletero de camión y otros trabajos de quinta: mucha explotación y poco sueldo. Trabajo de lunes a lunes desde que llegué. Finalmente logré empezar a desempeñarme como fotógrafo, pero sigo siendo conserje los fines de semana. Mi novia debió abandonar el trabajo por problemas de salud, así que básicamente somos unos seres relativamente tristes”.

Condiciones vulnerables de venezolanos en las calles de Bucaramanga

Los que volvieron

Mariana Alvarenga es periodista y madre de dos niños. Ella se fue con su familia a Bucaramanga, y regresó a Venezuela al cabo de seis meses. Nos comparte su experiencia: “En 2019 decidí salir de mi país por una situación de salud importante. Mi hijo Christopher de 10 años  sufrió de una parálisis cerebral, y necesitaba un tratamiento médico para mejorar su calidad de vida”.

“Subsistimos de vender comida en la calle, en el mercado principal de Bucaramanga, de 2 AM a 6 PM. Con eso nos alcanzaba para pagar la renta y los servicios. Hacíamos unos 70 mil a 80 mil pesos diarios. Mi hijo recibió el tratamiento que necesitaba por medio de una fundación, pero solo por tres meses. Los otros tres meses nos exigían una póliza de seguros, y no teníamos cómo cubrirla”.

«Nada como estar en familia y volver a la tierra de gracia»,

Mariana Alvarenga

“Cuando decidimos regresarnos, no teníamos ni 10 mil pesos para volver. Rematamos nuestro carrito de comida en 300 mil pesos. Nada como estar en familia y volver a la Tierra de Gracia. Volví con mi familia, y recibí el apoyo de mi gente. Es muy duro ser madre de un niño con parálisis cerebral, pero aquí al menos estamos saliendo adelante”.

Eva Nazareth es músico, y nos comenta: “Fui y vine. Volvería a salir pero no al mismo destino.  Es inevitable comparar la calidad de vida y el poder adquisitivo que te permite vivir y no sobrevivir. Pero sinceramente, ‘La casa de uno aunque tenga goteras’. Cómo migrante trabajé en mi especialidad y profesión, con sus momentos intrincados, pero no insoportable. Como cultora es difícil estar lejos de tu pueblo en momentos o festividades tradicionales . Y como dice el tambor: Me voy, me voy Juan José / la tierra me llama/ serán los tambores Juan José/ que me están llamando”.

Edual Orihuela agrega: “Mi hermana que se fue a la Argentina gasto 700$ en pasaje de avión hace 2 años, la verdad no tengo idea de cuánto fue lo demás.

Comentario aparte mi visión es que con todo ese dinero que se gastan los migrantes perfectamente pueden iniciar un emprendimiento aquí o trabajar vía internet a destajo con clientes del exterior, pasarían a ser sus propios jefes etc. Respeto la decisión de quienes se van, solo les muestro dos alternativas sobre lo que podrían hacer, de las cuales en lo personal me dedico a una de ellas”.

Retornando a la Tierra de Gracia

Los que se quedan

Sin embargo, esta situación actual también ha sido propicia para que se haya desarrollado un sentimiento patrio a prueba de bloqueos, sabotajes y crisis económicas. En medio de la oleada migratoria, muchos están apostando al país pese a todo.

Daniel Mora es sociólogo y músico. Junto a su compañera, emprendió una nueva vida en un terreno donde juntos siembran. “Me repensé el porqué de seguir creativamente en mi matria a tal punto que terminé llenando al desborde de argumentos la taza de mis alimentos”.

Siento que debo darle a mi gente mi arte, antes que dedicarme a hacerlo en otro lado”,

Edgar Guerrero

El poeta Joel Linares sentencia: “Nunca me iría del país, quizás algo que salga interesante por un tiempo, pero no me imagino la vida sin mi tierra”.

Edgar Guerrero es artista plástico y afirma: “No siento la necesidad de irme, no por conformidad, sino porque veo oportunidades como artista. También siento que debo darle a mi gente mi arte, antes que dedicarme a hacerlo en otro lado. Siento que lo que damos se nos retribuye y Venezuela ahora es que necesita gente pueda dar. Aunque la situación está muy difícil para los artistas, no me quejo. Me sentiría más deprimido si la imaginación en mí parara y las ganas de crear, no hay migración que valga ni la mejor oferta de vida”.

Para el artista plástico Edgar Guerrero, Venezuela es su fuente de inspiración

Reflexión

Parece que es más lo que se arriesga a nivel financiero y psicológico para salir del país que lo que se gana, de acuerdo a los testimonios de muchos de los migrantes.  Por otro lado, se hace pertinente reforzar la idea de que permanecer en Venezuela es una alternativa viable. Conocer el testimonio de los muchos compatriotas que han regresado también puede servirnos como una referencia sobre la realidad de emigrar en estos momentos.

Invitamos a la comunidad a que apueste por el negocio que menos les cueste la vida y la dignidad, y a replantearse si realmente es tan soñado dar un salto al vacío en nuevas tierras.

ÉPALE 397