Esos chamitos prodigio de la música

Swing Latino

Se trata de artistas que emprendieron su carrera a temprana edad y en la adolescencia. Algo así como que nacieron para cantar, tocar instrumentos, dirigir orquestas, componer y hacer más actividades musicales, con las que se dieron a conocer

Por Mercedes Sanz  ⁄  Fotografías Archivo

Cuando me preguntan a quiénes mencionaría en esa lista de chamos prodigios respondo: primero, son más los nombres que dejaría por fuera, incluso hay gente que no conozco; y, segundo, sinceramente la que encabeza esa selección es “la eterna Raquelita”. ¿Se acuerdan de Raquel Castaños? ¡Ay, sí!, me van a decir que rodó mi cédula y la ustedes no. Esta cantante y actriz venezolana es un ejemplo contundente de artista precoz. Comenzó algo así como a los 5 añitos según ha dicho en entrevistas a cantar, bailar y un poco e cosas.

Raquelita ha comentado que empezó en un programa llamado Buscando un nombre, en RCTV, por la insistencia de sus familiares. Luego de su participación fue fichada por un representante del sello nacional Discomoda. Y de allí en adelante no ha parado de cantar de todo, desde música tradicional hasta baladas. Véanla en YouTube, donde hay unos cuantos videos de ella carajita exhibiendo esa voz.

Cuando hablamos de niños prodigios nos referimos a cantantes que comenzaron su carrera, de manera profesional y con éxito, desde temprana edad y durante la adolescencia. Si bien la mayoría de los artistas empezaron muy chicos, fue mucho después, en la juventud veinteañera, cuando demostraron su talento. Por ejemplo: Celia Cruz cantaba desde chamita, pero en su adultez se dio a conocer formalmente como sonera. De tal forma que no todos se consideran dentro de este renglón.

Wolfgang Amadeus Mozart es otro caso, muy conocido, de niño prodigio. Incluso, existen manuscritos de su primera ópera y de un concierto para teclado a la edad de 8 años, ya que se creía que era su padre quien escribía esas composiciones.

Lo cierto es que en todos los estilos de música y épocas han existido estos prototipos. Ni hablar en el terreno de lo popular (o música pop), donde el primero que se me viene a la mente, sin buscar en mis registros, es el gran Michael Jackson, quien debutó junto a sus hermanos (The Jackson Five) con tan sólo 5 años.

¿Y dónde me dejan a Pedrito Fernández? Sí, el mismo de La niña de la mochila azul, que lo diera a conocer por el mundo entero, tanto el filme como el disco. Qué te pasa, chiquillo qué te pasa. Me dicen en la escuela y me preguntan en mi casaaaa. El tema también fue conocido como La de la mochila azul (mi abuela lloraba con esa película).

La salsa no se queda atrás. Jerry Rivera es el que más resalta. A los 17 años grabó el álbum Empezando a vivir, donde está De la cabeza a los pies. Y, como anécdota, cuando tenía 14 años se tomó una foto junto a su mentor Frankie Ruiz. Dicha imagen es la que se utilizó, posteriormente, en el disco tributo Canto a mi ídolo… Frankie Ruiz (2003). Pero ¡ojo!, porque antes de este cantante puertorriqueño hay que mencionar a su coterráneo Lalo Rodríguez, quien dio sus pininos de niño:  en 1973 (con 15 años) participó en la orquesta Latin Sextet en Nueva York.  Su gran salto a la fama fue en el 1974, cuando editó, junto a Eddie Palmieri, el LP The Sun of Latin Music, el mismo que resultara ganador de un Grammy Latino, el primero que se le haya dado a la salsa. ¡Vaya este logro!

Y, bueno, la lista continúa: Rocío Dúrcal es otro ejemplo de precocidad. Luis Miguel, Ricky Martin, Robi Draco… y muchos más. Hay muestras de jovencitos que, al llegar a la adultez, fueron apagados por la industria. ¿Les suena Joselito? ¡No! Bueno, finalizamos esta nota, por ahora, con un niño venezolano ya fallecido que es recordado por un solo tema, el que le cantó al papa Juan Pablo II: ¡Adrián Guacarán!

Adrián Guacarán: ejemplo de un talento precoz eclipzado

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